miércoles, 30 de noviembre de 2016

Incorporated

syfy.com/incorporated
-Estreno: 30 de noviembre de 2016, SyFy.
-Drama, 46 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-"Año 2074. El cambio climático ha arrasado el planeta, causando grandes hambrunas y bancarrotas gubernamentales. En su lugar, las corporaciones multinacionales han aumentado su poder y ahora controlan el 90% del Globo. Estas corporaciones libran una guerra encubierta por controlar las cuotas de mercado y los cada vez más disminuidos recursos naturales. Los que trabajan para ellos viven protegidos tras los muros de las Zonas Verdes. Los que no, quedan abandonados a su suerte en los bajos fondos de las Zonas Rojas". Así se presenta el último mundo distópico creado por la especialista SyFy, con un futuro cercano que pinta muy malamente. Como siempre en estos temas, es muy difícil reflejar un mundo entero radicalmente cambiado, así que la trama se centra en un grupo pequeño, en concreto la historia de Aaron, un ejecutivo de Spiga, la mayor corporación del mundo, reyes de las Zonas Verdes, que se ganan la vida vendiendo semillas de nueva generación que solo son fértiles durante un año para así tener a los clientes agarrados por los frutos. Aaron es en realidad es un infiltrado de Terrence, uno de los jefezuelos de las Zonas Rojas, y complicando el asunto está que Aaron es yerno de una de las personas más poderosas en Spiga, Elizabeth (interpretada por Julia Ormond), y que lo que más le interesa a él es encontrar a Iliana, la hermana de su amigo y colaborador Theo, a la que tienen trabajando de prostituta de alto standing. Es decir, que la mayor parte del tiempo, en lugar de tratarse de una serie de ciencia ficción estamos más bien ante una de rescate social con tintes futuristas, donde la intriga está en ver cómo Aaron intenta trepar en la empresa para conseguir múltiples objetivos que a menudo resultan encontrados entre sí. Como siempre con las historias ambientadas en el futuro, gran parte de la diversión está en ver qué cosas creen los autores que nos deparará este, y entre ellas aquí está el uso de la cirugía plástica para que el novio pobre e inmigrante de la viuda rica sea idéntico a su marido en su años mozos, que será Canadá quien construya un muro contra la inmigración estadounidense, o que ya no habrá casquetes polares y por lo tanto podrán ponerse allí todas las plataformas petrolíferas que se quiera. Mientras en las zonas verdes la gente de traje conspira por subir por la escalera corporativa, en las zonas rojas las cosas están todas rotas y sucias y chungas y tiradas por el suelo, un tomate fresco es un manjar de cuchillo y tenedor, y abundan los puticlubes con "cage fighters" por doquier dándose de puñetazos para entretenimiento del respetable, mientras en las noticias sigue habiendo ataques terroristas. Mucho de esto ya ha aparecido en otras propuestas similares, así que a pesar de que hablamos del futuro nos suena a ya visto, pero la serie, con Matt Damon y Ben Affleck entre los productores ejecutivos, está llevada con brío, y se deja ver.