lunes, 17 de noviembre de 2014

State of affairs

nbc.com/state-of-affairs
-Estreno: 17 de noviembre de 2014, NBC
-Drama, 42 minutos.

-'State of affairs' es como si 'Homeland' y 'Scandal' se hubieran casado y hubieran tenido un hijo que no hubiera heredado lo mejor de sus respectivos genes. La serie trata sobre una analista de la CIA, Charleston Tucker, que era novia del hijo de la presidenta de los Estados Unidos (presidenta de verdad, no primera dama: en este universo paralelo la POTUS es la muy estimable actriz negra Alfre Woodard). Hace un año, en Afganistán, el convoy en el que los tres iban fue atacado y el hijo/novio murió, lo cual ha dejado a Charleston un tanto tocada mentalmente, muy al estilo de la Carrie de 'Homeland', pero sin llegar al trastorno bipolar (aunque sí a lo de aficionarse al sexo casual). Charleston se ocupa específicamente de liderar al equipo que recopila el PDB, o President's Daily Briefing, que es el primer informe que la líder del mundo libre lee cada mañana con los problemas más gordos del planeta. Lógicamente, nuestra protagonista no se dedica simplemente a cortar y pegar documentos, sino que influye en este decisivo flujo de información de forma importante, destacando unos asuntos sobre otros e incluso economizando con la verdad cuando le conviene, como por ejemplo en el primer episodio, cuyo centro son el afgano que atacó al convoy un año atrás y un doctor norteamericano a punto de ser ejecutado ante las cámaras al estilo Estado Islámico, y que se parece mucho físicamente al difunto hijo/novio. Al tiempo, Charleston empieza a recibir misteriosos mensajes de móvil de alguien que le dice que "sabe lo que pasó en Kabul", y por si fuera poco, la mujer ni siquiera recuerda todos los detalles de aquella noche debido al shock. Es decir, que se nota desde lejos que parte de la trama busca manipular claramente al espectador haciéndole esperar trocitos de información en plan tan-tatachán que revelen una traición por aquí, un cambio de bando por allá o una más o menos inesperada sorpresa por el otro lado.

La serie está protagonizada por Katherine Heigl, una actriz que es conodida sobre todo por haber pasado cinco años por 'Anatomía de Grey' y luego haber intentado meterse en el azucarado mundo de la comedia romántica, de la que vuelve a las pequeñas pantallas tras cuatro años de ausencia, así que a menudo no tiene mucho a la masa internetera de su parte precisamente. Además, ella y su madre Nancy son dos de los ocho productores ejecutivos de una serie de la que se han ido varios otros productores y guionistas, con lo cual todo acaba dando un aroma demasiado grande a vehículo precocinado: nombre famoso, mujer al mando, copieteo de temas y series de éxito, etc. En definitiva, puede resultar entretenida si uno se deja llevar, y el politiqueo sobre lo que se mete en el PDB o no cada mañana podría resultar interesante, pero los giros del guion y la excesiva capacidad de la protagonista de sacarlo todo adelante ella sola con un móvil y unos tacones en medio de peligrosos espías y terroristas no acaban de dar el pego.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Olive Kitteridge

hbo.com/olive-kitteridge
-Estreno: 2 de noviembre de 2014, HBO.
-Drama, 60 minutos, 4 episodios.
-Miniserie.

-Basada en la novela homónima, ganadora del premio Pulitzer, de Elizabeth Strout, 'Olive Kitteridge' es una miniserie de cuatro horas protagonizada por la mujer que le da título: Olive es una señora reseca, amargada y borde que trabaja en un colegio en la costa de Maine, en el oeste de Estados Unidos, y es la típica que siempre retiene a estudiantes castigados en el aula al final del día. Su marido, Henry, no puede ser más opuesto: tiene una farmacia en el pueblo, y es el ser más amable, dulce y buena persona que se pueda encontrar. La miniserie sigue la vida de ambos durante 25 años, presentando escena a escena los resultados del convivir con una mujer de una misantropía tan pronunciada que raya en lo patológico. De hecho, Olive siempre parece un tanto obsesionada con la idea de que en su familia hay un historial de enfermedades mentales que pueden manifestarse en cualquier momento, y la duda al respecto sobrevuela la mente del espectador con frecuencia, mientras se debate también sobre si la crudeza con que Olive se expresa debería anular la validez de algunas de sus opiniones. Escrita y dirigida por mujeres, basadas en la obra de otra mujer, el resultado es una historia diminuta, en el sentido de que atañe simplemente a la familia protagonista (que también incluye al sufriente hijo de los Kitteridge) y a un puñado de personajes que se cruzan con ellos en dos décadas y media, pero es una auténtica joya de guion, dirección y sobre todo interpretación (el nombre de Frances McDormand probablemente esté ya grabado en el próximo Emmy, y Richard Jenkins hace un papel extraordinario como el marido). Es una familia pequeña en un pueblo pequeño,  y el tema de la trama no es más (ni menos) que el paso del tiempo en una pareja de personalidades opuestas durante una vida más bien apacible y la acumulación de sentimientos que se puede llegar a provocar antes de la erupción. Como dice una de las frases promocionales, "there is no such thing as a simple life", y esta historia consigue presentar la llegada de una nueva empleada o el pelar una manzana junto al mar como catástrofes capaces de cambiar la historia de una familia incluso aunque no pase nada como resultado. Es más, precisamente porque aparentemente no pase nada. No es una historia deprimente, pero sí que decide ocuparse de personajes con preocupaciones a veces triviales pero comunes a todos, como son bodas, muertes o el crecimiento y emancipación de los hijos, que no responden a los tópicos del entretenimiento de masas, lo cual es de agradecer. Es uno de esos proyectos perfectamente modelados que HBO se marca de vez en cuando y que al no ser cine de pantalla grande ni serie de larga duración quizá pase un tanto desapercibido. Pero no debería.

jueves, 30 de octubre de 2014

The McCarthys

cbs.com/shows/the-mccarthys/
-Estreno: 30 de octubre de 2014, CBS
-Comedia, 21 minutos.

-Una mini-tendencia en boga últimamente en la tele norteamericana es la de las telecomedias basadas directamente en la juventud de su creador: en el último año y pico ha habido una ambientada en los 80, otra en los 90 y otra con un padre ciego. A estas se une esta otra sacada de las experiencias reales de Brian Gallivan, el hijo gay en una tradicional familia irlandesa-americana de clase trabajadora en Boston, incapaz de decirse cosas bonitas unos a otros, pero obsesionada por los deportes en TV, cosas ambas que siempre le hicieron la crianza un tanto difícil (y es que el muchacho tiene razón: el equipo de baloncesto de Miami debería llamarse los Sound Machine, sin duda). Los McCarthy son un poco brutotes, pero de gran corazón, como demuestra que por un lado hayan aceptado completamente la salida del armario del chaval, pero que por otro no se dejen de meter con él sin piedad, como corresponde. La serie es tan chapada a la antigua como la propia familia: hay risas enlatadas, chistes malos y equívocos dignos de 'Apartamento para tres', la serie que protagonizaba John Ritter, padre del actor que aquí interpreta al hijo gay. Es decir, que se puede disfrutar un montón si aceptas a qué se viene. No se deja topicazo irlandés por mencionar, desde la afición por el whisky hasta las muy poco católicas preñeces sin planificar, pero como está hecha por uno de ellos, pues no es racista. Es curioso que la crítica norteamericana no le haya pegado demasiados palos: debe de ser que el cazurro bostoniano tiene una tradición suficiente en el país como para tener siempre un rinconcito dispuesto para él, siempre que sea en pequeñas dosis. Ciertamente, es una serie que no engaña.

martes, 28 de octubre de 2014

Benched

usanetwork.com/benched
-Estreno: 28 de octubre de 2014, USA.
-Comedia, 21 minutos.

-Como ya hemos dicho alguna vez, ‘Happy endings’ acabó resultando una comedia bastante buena, y una vez que la dejaron de renovar, varios de sus actores han ido colocándose rápidamente en otras series, como ‘New girl’ o ‘The Mindy project’, o coprotagonizando la suya propia, como ‘Marry me’ . Aquí Eliza Coupe, quizá la mejor del sexteto happyendero, ve las apuestas de todos sus excompañeros y sube una más, convirtiéndose en centro absoluto de esta telecomedia sobre una abogada de bufete caro que al ser ignorada por sus jefes por otra de talla de sostén mayor monta un pollo en la oficina que lo flipas, y una vez despedida acaba trabajando para como sea que se llame lo opuesto del lado oscuro, o sea, de defensora pública para clientes insolventes. Aquí los casos duran cuestión de segundos, y se trata de cosas como robo de pañales o inmigrantes ilegales pidiendo trabajo. Coupe ya ha interpretado a rubias delgadas, superpreparadas y obsesas con su trabajo antes, y aquí lo borda. Alrededor de ella hay jueces, rivales (sobre todo su ex, al que se enfrenta a menudo) y un montón de compañeros de trabajo que curran mucho y rápido por poco sueldo y con mucho cinismo ya. La maquinaria base de los episodios consisten en poner en apuros y en ridículo a la rubia pija, burlándose de su caída en desgracia, hasta que hacia el final ella marca el gol del honor al rival, al juez, al sistema o al mundo en general. Solvente y con su punto de mala leche, aunque sin llegar a la más recomendable ‘Sirens’, de la misma cadena.

viernes, 24 de octubre de 2014

Constantine

nbc.com/constantine
-Estreno: 24 de octubre de 2014, NBC
-Drama, 42 minutos.

-La conquista de las pantallas por parte de los comics continúa con esta adaptación de ‘Hellblazer’, la saga creada en 1988 por, entre otros, Alan Moore. Su protagonista es John Constantine (que ya fue encarnado en el cine por Keanu Reeves), un exdelicuente que ahora es exorcista y detective de lo oculto en el mundo moderno. Con cabello rubio de no haberse peinado en años, barba de varios días, corbata mal anudada, gabardina de cuello alzado y acento británico, sus creadores se inspiraron un tanto en el cantante Sting (de sus tiempos en The Police, se supone) para crear su imagen. Condenado al infierno cuando muera por fallar en el exorcismo de una niña, va por ahí expulsando demonios y mandándolos de vuelta a casa sin faltarle nunca una broma de guionista de cine negro en la boca. Sin embargo, hay que tener en cuenta que dos de sus características principales, su bisexualidad y su adicción al tabaco, no se verán en pantalla. Lo segundo es una prohibición generalizada de las cadenas estadounidenses en abierto, así que como mucho vemos a Constantine jugar con su mechero o apagar una colilla, sin verle nunca dar una calada. Respecto a lo primero, no está previsto ni que se niegue ni que se confirme, lo cual ya ha provocado protestas tanto de grupos de LGBT como de fans del cómic original. Esto son dos malas señales para el futuro, la verdad, porque ‘Hellblazer’ es una saga con bastante mala leche y Constantine un personaje que a menudo es más peligroso para sus amigos que para sus enemigos. En televisión, y más aún en abierto, se ve una versión edulcorada, de pinta desastrada y borde al trato, pero al final decente, bueno y haciendo lo correcto siempre. No muy diferente de algunos episodios de 'Expediente X' a veces, en realidad. El actor escogido, el galés Matt Ryan, es seguramente lo mejor de la serie, manteniendo el acento original del personaje (aunque su pronunciación del latín es horrible, y a veces incluso incorrecta) y logrando una buena presencia en pantalla. Los efectos tampoco están mal, sobre todo si el espectador ajusta las expectativas a que estamos usando un presupuesto de serie de televisión. En cuanto al resto, tenemos a un taxista de pocas palabras y gran capacidad de recuperación, a Harold Perrineau haciendo de ángel de raza negra intentando atraerse a Constantine a su bando, y la obligatoria chica guapa (Angélica Celaya) haciendo de "artista psíquica" con ciertos poderes de visiones extrasensoriales.

martes, 14 de octubre de 2014

Marry me

-Estreno: 14 de octubre de 2014, NBC.
-Comedia, 21 minutos.


-‘Happy endings’ fue en su mejor momento una comedia bastante buena en la que el clásico grupo de seis amigos de veinte-treintañeros tienen aventurillas urbanas sobre la amistad, el amor y el aguantarse mutuamente. Tras cerrar el quiosco después de tres temporadas, su creador, David Caspe, intenta algo parecido en esta otra serie, trayéndose de la anterior a una de las actrices, Casey Wilson, con la que estuvo casado. Y de hecho, el propio Caspe ha dicho que la idea central de esta comedia se basa en la misma dinámica que ellos tenían en la vida real: ella es impulsiva, neurótica y nerviosa, y él es relajao, calmao y nomestreses. Tras seis años de relación, y ya en la treintena, finalmente se prometen, pero como no habían convivido juntos hasta entonces, ahora que se muda él al piso de ella empiezan a aparecer los problemas de convivencia, que son la fuente cómica de la serie. ‘Happy endings’ empezó con un episodio piloto bastante malo, la verdad, para luego recuperarse y convertirse en una eficaz máquina de disparar chistes nacidos de las peculiaridades de cada personaje. Aquí el episodio de debut es mucho mejor, y la química entre los dos protagonistas es muy buena, así que a ver cómo progresa. Entre los secundarios destacan los padres gays de ella, y habrá que aguantar otra vez más al omnipresente gordo barbas amigo de la pareja protagonista que dice las cosas políticamente incorrectas que los otros no pueden decir. En serio, este tipo de personaje es una plaga. Está en todas partes.

lunes, 13 de octubre de 2014

Jane the virgin

cwtv.com/shows/jane-the-virgin
-Estreno: 13 de octubre de 2014, The CW
-Comedia/Drama, 42 minutos.

-'Juana la virgen' era un culebrón venezolano de 153 episodios emitido en 2002, que aquí ha sido norteamericanizado por la cadena para quinceañeras The CW. Y lo siento, pero la mejor manera de hacerle justicia es contar con abundancia de spoilers lo que pasa en el episodio piloto, porque ¿a quién no le han contado alguna vez el principio de una telenovela y luego, tras hacer como que te dan ganas de vomitar, te quedas como con intriga de saber qué pasará después? Resumiendo para quien no quiera los (tantos) spoilers, se puede decir que trata de una joven de Miami, de ascendencia hispana, que a los veintitantos de edad, asustado-aleccionada por su abuela, aún es virgen, y que por un error médico termina embarazada. Alrededor de ella están la madre que la tuvo a los 16 años (de ahí la abuela y su cruzada), el padre de la muchacha, el sufriente novio de la muchacha, ahí esperando su día, el padre del feto, la esposa de este (hala), la doctora del hospital, su pareja, etc, etc, con un montón de vueltas, revueltas, secretos, traiciones, hijos y padres falsos, y más etc. Para los demás, ahí va el piloto en detalle:

Pues resulta que Jane Villanueva, a quien su abuela Alba la tiene asustada sobre el significado de perder la virginidad, ha llegado hasta la mitad de la veintena con la flor intacta. Un día va al hospital a que simplemente la mire la ginecóloga, y esta, cuya pareja lesbiana la está engañando, está tan despistada y desolada por eso que se equivoca de paciente y le practica a Juana una inseminación artificial, de la que la moza queda embarazada. El novio de la chica, Michael, justo se le iba a declarar esa noche, para así poder casarse y por fin acabar con dos años de abstinencia, pero en medio de la declaración Juana le dice lo del embarazo y Michael le dice que no quiere al crío. Jane luego se entera de que el semen que la embarazó era de Rafael, el dueño del hotel donde ella trabaja, que había congelado una muestra de su esperma cuando estuvo tan enfermo de cáncer que se quedó estéril, y por lo tanto esa muestra era su única probabilidad de tener descendencia. La paciente que debía recibir el tratamiento era Petra, la esposa de Rafael, pero Petra decidió someterse al tratamiento a espaldas de Rafael, en principio como sorpresa romántica, pero en verdad para asegurarse los millones de su marido en caso de divorcio. Porque Petra es la lagarta de la serie, como prueba el hecho de que esté poniendo los cuernos a Rafael con su segundo en el hotel. Ese segundo a su vez es el principal sospechoso de una operación de vigilancia policial en la que trabaja Michael, que además de ser novio de Jane, también es poli. Mientras, la madre de Jane, Xiomara, que la tuvo con 16 años, se gana la vida de cantante de tablao latino, luciendo piernas y lentejuelas, y se nos informa también de que el hombre que la preñó tan joven, y por tanto padre de Jane, no es otro que Rogelio de la Vega, el galán protagonista de la telenovela favorita de la madre, la hija y la abuela Villanueva. A la vez de todo esto, la doctora llama a una ex suya, abogada, para que la defienda si hay denuncia(s) de alguien por todo el alboroto. Y por último, Jane decide que a pesar de su inmaculada concepción, va a tener al bebé para poder regalárselo a Rafael, con quien se dio un besito hace años en un restaurante.

Pues eso. Después de leer esto solo caben dos posibilidades: o se quiere saber más o no. La serie está rodada con un tono de no saber si ser una parodia directamente de una telenovela o de parar justo antes de cruzar esa raya para que no te llamen racista, ya que está hecha por gringos. No quiere ser una comedia, pero tampoco quiere renunciar a los momentos de sentimiento y lagrimeo, y así cuesta ponerle el por ahora aún prestigioso rótulo de "dramedia", siendo más bien un "comedy drama": es una criatura un tanto extraña (lo mismo que la concebida por Jane) para tratarse de The CW, pero bueno, quizá quieran atraerse a un público menos pendiente de pectorales y abdominales, buscando una pequeña masa crítica de adeptos que le permita ponerse la etiqueta de "serie de culto". La actriz protagonista, Gina Rodríguez, está perfectamente escogida, y la verdad es que ella sola sostiene un castillo de naipes que no debería sostenerse. O sea, esto o es agüesome o anda quita pallá.

domingo, 12 de octubre de 2014

The affair

sho.com/sho/the-affair/home
-Estreno: 12 de octubre de 2014, Showtime
-Drama, 60 minutos.

-Ya veremos cómo se desarrolla después, pero esta serie tiene uno de los episodios piloto más interesantes y emotivos que se puedan ver. Trata, como dice el título, de un "affair", una relación extramarital. Noah es profesor de secundaria, con un libro recién publicado que no se está vendiendo ni bien ni mal. Está casado, felizmente aunque sin alharacas, y la pareja tiene cuatro hijos. Viven en Nueva York y todos los veranos van a la exclusiva zona de Montauk, en The Hamptons, donde el padre de ella, rico y famoso, tiene una mansión. Es allí donde él conoce a Alison, una camarera de un restaurante local, también casada, de 31 años de edad, y cuyo hijo de cuatro años murió hace dos. La pareja aún está intentando reponerse del dolor, en especial ella. Se conocen, se enrollan... y son ellos quienes nos están contando su historia. Pero de una manera muy especial: ambos, años más tarde, están siendo interrogados por un policía, por una razón que no sabemos durante el primer episodio. Ambos relatan las mismas cosas, pero cada uno desde su punto de vista, que diverge, a veces significativamente, cuando cuentan cosas que les pasaron a ambos. Si alguien ha visto 'Rashomon', de Akira Kurosawa, recordará esta estructura. Por ejemplo, en la escena en que ambos se conocen cuando la familia para a comer en el restaurante, ocurre un incidente que se resuelve de forma distinta en los relatos de cada uno, e incluso el aspecto físico cambia: mientras que él la recuerda con una melena suelta que oculta la placa con su nombre, más desenvuelta de formas e incluso con la falda más corta, ella se ve con el pelo recogido y más modosa, debido a otro suceso del día anterior. Lo mismo ocurre cuando se encuentran por segunda vez y cuando hay una escena sexual entre ella y su marido: el relato está filmado más o menos igual, pero en ocasiones con diferencias significativas. Por ahora, nadie ha visto más que el episodio piloto, ni siquiera los críticos norteamericanos, así que las reacciones por el momento son de aplauso impresionado, pero con una cierta cautela: no sería la primera vez que una serie comienza extraordinariamente (recuérdese 'Homeland', por ejemplo), para luego torcerse. Por ejemplo, todo el asunto del "él dijo esto y luego ella dijo lo otro" puede resultar atrayente al principio, pero cansino si se abusa mucho de ello. También los cuatro críos de la pareja Solloway pueden estorbar más que otra cosa, sobre todo los dos mayores, que son una anoréxica en potencia (y casi en acto) y un rebelde adolescente que hace algo en la primera escena como para afostiarlo directamente. En fin, que se irá modificando esta reseña, como casi todas, según pasen los episodios.

En esta ocasión los creadores son Hagai Levi y Sarah Treem, autor y colaboradora respectivamente de una de las series más peculiarmente interesantes de la última década, 'In treatment', sobre un psiquiatra y sus pacientes, así que el pedigrí es bueno. Por otra parte, al estupendo guion y a la buena idea se añaden fantásticas actuaciones de los protagonistas, Dominic West (McNulty en 'The wire') y Ruth Wilson. Los cónyuges engañados, Maura Tierney y Joshua Jackson, por ahora están en bastante segundo plano, pero son actores demasiado importantes para tenerlos ahí ignorados eternamente, así que seguramente aporten buenas cosas también. Y por cierto, para los "wire-ólogos" de pro, el suegro de Noah está interpretado por John Doman, que era el capitán de McNulty en La Mejor Serie De Todos Los Tiempos, y que aquí también le trata con cierto desprecio, aunque sin palabras malsonantes ni dedos anulares al aire. Por último, el tono del rodaje no es de porno blando, sino de pausada reflexión y de evolución detallada de los sentimientos, ayudadas por un escenario natural muy evocador, con su playa agreste y sus casonas antiguas de ducha exterior. En su declaración a la policía, Noah empieza diciendo que su matrimonio es feliz, que en la vida va consiguiendo lo que se había propuesto, y que aún no sabe por qué se lio con una camarera ya no tan joven y con un trauma en el pasado reciente. Es decir, es una serie que, como cualquier persona a sí misma, da respuestas cuando las hay, y cuando no, pues no. Y también, que como cualquier relación, puede seguirse mientras interese y abandonarse cuando se acabe el amor por ella, o continuar juntos toda la vida a pesar de las diferencias mutuas.

viernes, 10 de octubre de 2014

Cristela

abc.go.com/shows/cristela
-Estreno: 10 de octubre de 2014, ABC
-Comedia, 21 minutos.

-La búsqueda de una telecomedia de gran éxito protagonizada por actores latinos (que no sean Sofía Vergara en 'Modern family') continúa: a los recientes intentos de Rob Schneider y George López, que duraron 8 y 10 episodios respectivamente, se une ahora Cristela Alonzo, una monologuista texana de 35 años que con su mismo nombre de pila da vida aquí a una hispana que comienza a trabajar de becaria sin sueldo en un bufete. Junto a ella están su hermana, casada con un hombre que trata a su cuñada como a una ocupa que se le bebe siempre la última cerveza, el hermano de él, pelmazo, fondón y acosador de Cristela, y lo mejor de todo, la madre de las dos hermanas, seca, severa y con poca paciencia para la gente que se queja de vicio, haciendo eternas comparaciones con su propia infancia miserable en México. Es una comedia rodada en directo ante el público, con risas continuas, donde los chistes no son racistas porque los hacen los propios latinos, o son en tono de broma ("Cristela, si no sabes nadar, ¿cómo llegaste a Texas?", por ejemplo), o si no son lo bastante graciosos, se dicen con esaheraaaado aseeeento mehicaaaaaano, miiiiho, que a veces funciona. Alonzo en sí tiene una presencia simpática y enérgica, y su aspecto de mujer real, con sus michelines y su diente mellado, se gana rápidamente el favor del público. No añade mucho más a mezclas anteriores de topicazos marrones que intentan salirse del gueto para entrar en la corriente principal, pero bueno, algún día llegará ese éxito de público, quizás.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Kingdom

kingdom.directv.com/
-Estreno: 8 de octubre de 2014, Audience Network.
-Drama, 47 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada por dos temporadas más.

-'Kingdom' es una serie ambientada en torno al "cage fighting", literalmente "lucha en jaula", que es una mezcla de boxeo, artes marciales y lucha libre que tiene lugar dentro de un ring octogonal. Ahora, regulado y profesionalizado, se lo llama "mixed martial arts" (artes marciales mixtas), para quitarle un poco el rollo callejero y hacerlo más aceptable para los patrocinadores. Sin embargo, esta serie en concreto, con sus tacos continuos ("fuck" por aquí, "fuck" por allá), y sus personajes llenos de tatuajes, drogadicciones y pasados carcelarios, quiere mantener ese tono de barrio, alcohol, infancia difícil y malos progenitores que lleva a querer arreglarlo todo a golpes. Los personajes principales son un padre y sus dos hijos, ex luchador, ex estrella y joven promesa respectivamente, que se ganan la vida en esa frontera entre la quiebra y la fortuna que esta actividad provee. El padre es el dueño del gimnasio en Venice Beach (California), cuna del culturismo, el hijo mayor es un drogata calavera y vividor que iba para campeón pero hace un año que no pelea, y el menor se ve en medio de las disputas de ambos. Junto a ellos está un recién salido de cuatro años de cárcel, antiguo pupilo del gimnasio, cuya novia lo dejó por el padre de la familia durante ese tiempo. Entre los cuatro, deben de tener aproximadamente tres gramos de grasa y solo ingieren proteínas y agua. Uno de los actores, el que interpreta al hijo menor, es Nick Jonas, ex componente de los Jonas Brothers, y al que por eso mismo se le hace hablar poco. Por demás, la serie está rodada cámara al hombro, estilo 'Friday night lights', que ya emitió esta cadena y de la que hereda a uno de sus quarterbacks, Matt Lauria, y a veces la trama es simplemente una cuenta atrás hacia la gran pelea del episodio. Para darle más mordiente, hay broncas con una banda de hispanos, y alguna trama delictiva, pero vamos, que aquí a lo que se viene es a marcar músculos, a pegar golpes, a decir tacos y a cepillarse gachís en minifalda, a pesar de lo cual tampoco es un videoclip estilo 'Fast and furious', y hasta puede verse como una historia de superación familiar. Rápidamente renovada por una cadena de pago especialista en retransmisiones deportivas, quizá pueda encontrar su hueco como serie de culto.

martes, 7 de octubre de 2014

The Flash

cwtv.com/shows/the-flash/
-Estreno: 7 de octubre de 2014, The CW.
-Drama, 42 minutos.

-Continúa la invasión de superhéroes en las pantallas, que además, lejos de ir escampando, cada vez arrecia más: si la CBS completa su proyecto de hacer 'Supergirl', entonces TODAS las principales cadenas estadounidenses tendrán al menos una serie del subgénero. En este caso, 'The Flash' llega ayudado por el éxito de 'Arrow' en la cadena The CW, que ya va por su tercera temporada y que no solo consiguió gustar al típico público de quinceañeras para la que hace su marketing, sino también cosechar buenas reseñas entre aquellos críticos que de pequeños leían los comics y ahora se ganan la vida haciendo justicia con la tecla. El personaje protagonista, Barry Allen, del CSI de la ficticia ciudad de Starling City, ya había hecho un par de apariciones como invitado en la segunda temporada de 'Arrow', pero ahora le ha ocurrido algo increíble: tras un fallo en un experimento con un acelerador de partículas en la vecina población de Central City, el normalmente apocado Allen ha adquirido poderes como la rápida regeneración de sus tejidos corporales tras sufrir heridas y una velocidad supersónica. Entonces, ayudado por un grupete de científicos resto del fracasado proyecto, Allen sigue el ejemplo de Arrow y se lanza a desfacer entuertos, con traje de diseño y todo. La excusa para no ir en vaqueros al estilo 'Heroes' es que el traje no es una simple ropa que ponerse, sino que monitoriza continuamente el estado del cuerpo de Allen, que aún puede no haber llegado al límite de sus nuevas capacidades, pero en general también responde al deseo de esta serie de ser, sin ningún tipo de desdoro, Una De Superhéroes Con Traje Y Todo, ¿Y Qué?

Naturalmente, hoy en día no puede dejar de haber desgracias y oscuridad en el pasado del protagonista: su madre murió en una extraña tormenta similar a la que años después daría poderes a su hijo, y su padre, interpretado por John Wesley Shipp, el actor que hizo de Flash en una versión televisiva anterior, de 1990, está injustamente encarcelado por el asesinato de ella. Pero comparada con la pesadumbre emocional de los nuevos Batman y similares, este Flash, y sobre todo alguno de sus ayudantes, se regodean con entusiasmo infantil en las habilidades que ha desarrollado: por muy malamente que estén las cosas en la ciudad, correr tan rápido mola, curarse tán rápido mola y descentrifugar tornados mola. Y que te salgan abdominales ellos solos mola también. Así que tampoco es que las cosas se tornen paródicas, pero sí que se aligera un poco la cosa ética y moral del asunto. Aparte, los mismos fenómenos que han producido las mutaciones en el protagonista también van a ser cantera fértil de supervillanos con poderes raro-molones, como por ejemplo provocar tormentas, así que por ese lado vamos a ir servidos también. Por último, tampoco va a faltar el temita romántico, con una doctora y la "hermana" de crianza de Allen (hija del jefe de policía local) entre las primeras candidatas a liarse con el prota. El estreno ha tenido unas cifras de audiencia muy buenas, pero ahora falta ver si se ha llegado a un punto de saturación en este subgénero, y también falta saber si Grant Gustin tendrá el mismo tirón entre el femineo que Stephen Amell en 'Arrow'.

domingo, 5 de octubre de 2014

Mulaney

fox.com/mulaney/
-Estreno: 5 de octubre de 2014, Fox
-Comedia, 21 minutos.

-Si alguien escribe un libro sobre un caballero andante que lee demasiado y se lanza contra molinos de viento, lógicamente lo van a comparar con 'El Quijote'. De igual forma, si alguien hace una telecomedia donde el protagonista, cuyo apellido da título a la serie, interpreta a una versión ficticia de sí mismo en Nueva York con un par de escenas de su rutina cómica en cada episodio, te van a comparar obviamente con 'Seinfeld', una de las comedias más importantes de la historia. Y enfrentarse por comparación a tales monstruos siempre es difícil. Pues eso es lo que pasa con John Mulaney, un joven cómico al borde de los 30 años que aquí, aparte de hacer sus shows de cada semana, comienza a trabajar como guionista para un cómico mayor y más famoso, interpretado por Martin Short. Siguiendo un esquema sencillo pero ya muy preestablecido, el protagonista vive su vida pasando por pequeñas humillaciones producto de sus propias inseguridades y manías de urbanita neoyorquino (cuando le da cosa contarle la verdad a su médico, acaba siendo sometido a una inspección del recto, por ejemplo), mientras a sus amigos y conocidos les pasa más o menos lo mismo. El vecino peculiar (en este caso un señor mayor homosexual) y los secundarios neuróticos (incluyendo el ahora mismo obligatorio hipster con sobrepeso y barbona) son parte del decorado tanto como el típico apartamento cuya puerta da directamente al salón-cocina. Para acabar de homenajear al maestro, también cada episodio consta de varias tramas en principio inconexas donde las aventurillas de cada personaje acabarán anudadas en un final común. Mulaney es conocido ya en las pantallas por haber aparecido en 'Saturday night live', y como muchos otros cómicos de la cantera, intenta aquí dar el salto en solitario. La reacción entre los críticos más acostumbrados a verlo actuar en otros sitios es que resulta mucho menos gracioso interpretando una serie que haciendo "stand-up comedy". Pero lo mismo se dijo de Jerry Seinfeld, que nunca supo actuar demasiado bien, cuya comedia estuvo a punto de ser cancelada tras un puñado de episodios y que luego remontó el vuelo con gran fama.

sábado, 4 de octubre de 2014

Survivor's remorse

starz.com/originals/survivorsremorse/
-Estreno: 4 de octubre de 2014, Starz
-Drama/Comedia, 28 minutos, 1 temporada, 10 episodios previstos.

-Esta serie es más o menos como 'El séquito' ('Entourage'), pero con un jugador de baloncesto en vez de un actor: en los dos casos se trata de un joven criado en un barrio urbano pobre, que gracias a su talento (cuya extensión y limitaciones aún están por ver) se ve tranformado casi al instante en famoso, multimillonario, y gran promesa de su profesión. Colgado de él y de su nueva fortuna aparecen amigos, familiares, agentes, mujeres guapas y buscavidas varios. En el caso que nos ocupa estos son la madre soltera del joven prodigio, bocazas y encantada con su vida de nueva rica, la hermana lesbiana y fiestera, el primo que le hace de agente (oficio que va aprendiendo sobre la marcha) y su esposa, y un tío paterno que aprovecha la situación para ligarse a las tías buenas que se acercan al olor de los billetes. El chaval, Cam Calloway (Jessie T Usher), parece un muchacho decente que fue travieso de pequeño, pero que ahora se ve a sí mismo con una especie de "remordimiento del superviviente", comparando su situación de escapado del gueto con los afortunados que sobreviven a una tragedia multitudinaria. Por ello, intenta dedicar parte de su tiempo y dinero a quien lo pueda necesitar, pero su entorno ya se encarga de recordarle que la caridad bien entendida comienza por uno mismo. Es una serie de media hora que, al igual que 'Entourage', no es exactamente drama ni comedia, pero que tiende más a lo segundo, con unos guiones en los que cualquier problemilla que tiene el protagonista acaba resuelto sin mayor consecuencia, o sea, como lo que estuvo haciendo Vincent Chase (Adam Grenier) durante ocho años en Hollywood. Por otra parte, se nota mucho que esto es Starz, no HBO, y mientras que en 'Entourage' abundaban los cameos, e incluso los papeles secundarios de importancia, hechos por actores y directores famosos, aquí no se han visto baloncestistas conocidos, a pesar de que LeBron James, una de las mayores estrellas de la NBA del momento, ha prestado su nombre como coproductor del proyecto. Es más, al chaval aún no se le ha visto siquiera jugar al baloncesto en toda la temporada. En resumen, se ve fácil, tiene sus puntillos a veces, y estando como estamos en Starz, no se ahorra en tacos y desnudos femeninos.

jueves, 2 de octubre de 2014

Bad judge

nbc.com/bad-judge
-Estreno: 2 de octubre de 2014, NBC.
-Comedia, 21 minutos.

-Este mismo año ya tuvimos una "bad teacher", y ahora llega una mala juez (o jueza). Sin embargo, las dos series son diferentes en cuanto a la "maldad" de la protagonista: mientras que la "teacher" no era tal y se hacía pasar por una, aquí la "judge" sí que lo es, y es "bad" porque es fiestera, bebedora, ojerosa y va de botas con tacón y dedos al aire, además de acostarse con el experto médico de su tribunal. Pero luego no es tan mala, porque ayuda al hijo de una pareja negra a quien ella mandó a la cárcel, yendo a las reuniones con el tutor cuando el chaval le hace un dibujo con cara de pene. Además, de cada caso que juzga saca alguna lección para su propia vida, para acabar la semana en un bar empinando el codo. La serie tiene nada menos que ocho productores ejecutivos, se supone que todos metiendo la cuchara en el guiso, entre los que están Anne Heche, Will Ferrell e incluso la misma protagonista, Kate Walsh, y por lo que parece, desde el episodio piloto original hasta la versión definitiva la mala vida de la juez (o jueza) se ha rebajado un poco, para al final dejarla en blandenguería de sitcom con solo un toque de escandalillo basado en cosas que no se espera que diga o haga un respetable representante de la judicatura, como por ejemplo verla en sostén de leopardo en su propio despacho. La Walsh lo da todo, y no lo hace mal, pero no tiene pinta de ser suficiente, y ha recibido bastante malas críticas.

A to Z

nbc.com/a-to-z
-Estreno: 2 de octubre de 2014, NBC
-Comedia, 21 minutos

-Es una tentación usar la frase "te gustará si te gustó 'Cómo conocí a vuestra madre'" para definir a esta serie: es una telecomedia romántica, está protagonizada por Cristin "La Madre" Milioti, y comienza con un truco parecido al de CCAVM (HIMYM): se nos anuncia que los protagonistas saldrán "durante ocho meses, tres semanas, cinco días y una hora", es decir el mismo tipo de truco "wait for it, que algún día llegaremos al final", con el que CCAVM (HIMYM) se tiró nueve temporadas. Además, esta serie también va narrada (en este caso por una voz femenina, la de Katey Sagal, que es Gemma Teller en 'Sons of anarchy' y la voz de Leela en 'Futurama'). Y por si fuera poco, los protagonistas van de la A de Andrew a la Z de Zelda, y cada episodio va titulado con una palabra diferente en orden alfabético. Sin embargo, creo que no sería una buena recomendación: CCAVM tenía mucho más que el centro romántico de Ted Mosby (que de hecho casi siempre era lo menos interesante de la serie), y cogió vuelo debido a la pareja Marshall-Lily y sobre todo al impagable Barney Stinson (al menos hasta que se convirtió en una parodia de sí mismo). Nada de eso parece estar presente en 'A to Z', a no ser que los secundarios desarrollen personalidades propias e interesantes pronto. Los protagonistas son empleado en una página web de contactos románticos y abogada idealista, respectivamente, y alrededor de ellos tienen una mejor amiga, una jefa, un par de compañeros de trabajo y el hipster barbas pelirrojo que, en serio ya, empieza a ser una epidemia en las telecomedias norteamericanas. Hay muy pocas comedias cuyos primeros episodios sean perfectos, así que aún hay tiempo para mejorar, porque aquí, al menos, la pareja central está muy bien elegida y enseguida se hacen agradables, pero espero que no se hunda el proyecto entre tanto truquito con letritas del alfabeto y amores predestinados y ganchos de guion para retrasar las respuestas.

Gracepoint

fox.com/gracepoint/
-Estreno: 2 de octubre de 2014, Fox
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 10 episodios previstos.

-La máquina devoradora de tramas que es la televisión estadounidense necesita tanto combustible que incluso produce "remakes" de series ya rodadas en inglés, y que por tanto no justificarían siquiera la excusa de que el gran público norteamericano aún se muestra reacio a los subtítulos. 'Broadchurch' fue una de las mejores series de la temporada anterior en el Reino Unido, tratando sobre un solo caso de asesinato de un chaval de doce años en un pequeño pueblo costero (ficticio) inglés. Es un esquema que se ha visto ya muchas veces, desde 'Twin Peaks' (de la que justo ahora se anuncia que habrá nueva versión en 2016) hasta 'The bridge' o 'The killing', pero en este caso se alabó la calidad de las interpretaciones y el sentido de pequeña comunidad que se creía segura, profundamente afectada por ver llegar a su rincón los males del mundanal ruido. También jugó a su favor el hecho de ser un proyecto típicamente británico en lo corto de su concepción: ocho episodios y se acabó (aquí serán diez), antes de que la gente se harte. Sin embargo, por lo que parece, el público de Estados Unidos, o los ejecutivos de sus cadenas, parecen pensar que solo pueden conectar con una serie de televisión si esta ocurre en su propio país, y que comprar los derechos de algo ambientado en el mar del Norte europeo no tendría tirón. Así que hay que trasladarlo todo, como si fuera una gira de los Rolling Stones, a la costa norte de California, trayéndose incluso incorporado al líder de la banda, David Tennant, un antiguo Doctor Who que ahora repite papel cambiando incluso su acento nativo escocés por uno neutro estadounidense. Junto a él hay una nutrida galería de personajes, encabezados por Anna Gunn (la esposa en 'Breaking bad') y un Nick Nolte con la voz cada vez más cascada. Tennant interpreta al policía encargado, , huraño, descreído, malencarado y recién llegado al pueblo tras fracasar en un caso anterior, Gunn es la agente local cuyo ascenso ha sido bloqueado por la llegada del nuevo, y que se ve muy afectada tanto por la muerte del chaval como por el hecho de tener que investigar a sus amigos y vecinos, luego está la familia doliente de padre, madre, hermana y abuela, hay también un par de reporteros, local y forastera, y varios residentes y/o sospechosos.

Quien ha visto las dos series suele decir que el original es mejor, que la versión americana no está mal (y eso porque sigue la inglesa casi como una fotocopia), pero que las pocas diferencias que hay, al menos hasta el séptimo episodio, siempre caen a favor de la primera. Por cierto, que como gancho adicional, y a diferencia de lo que ocurrió con 'The bridge', donde se dijo desde el principio que el final de la adaptación americana iba a ser diferente del de la versión original escandinava, aquí no se ha querido revelar si el final de 'Gracepoint' será el mismo que el de 'Broadchurch', a pesar de los dos episodios extra que tiene la versión estadounidense. Y para acabar de rematar la cuestión a la americana, hay una página web, suspecteveryone.com, donde se puede seguir el caso y los sospechosos, cosa que no sabe uno hasta qué punto es de buen gusto o no, porque por supuesto que esto es ficción, pero los casos reales de muertes de niños no tienen mucha gracia precisamente.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Stalker

cbs.com/shows/stalker/
-Estreno: 1 de octubre de 2014, CBS
-Drama, 42 minutos.

-'Stalker' se ha hecho más conocida en internet por la tunda que le han dado las críticas que por cómo sea o no la serie en realidad, y es que de vez en cuando hay alguna serie o película, o incluso un solo episodio o escena, que sirve de manantial de ríos de tinta (muchas veces virtual) para comentar un punto en concreto e incluso convertirlo en "causa célebre". Ha ocurrido con frecuencia en series como 'Girls' o 'Juego de tronos', por ejemplo. Bueno, pues eso es lo que ha sucedido en este caso con el tema de la violencia contra las mujeres. 'Stalker' trata sobre una unidad de la policía de Los Ángeles dedicada a resolver casos de persecución y/o acoso a otras personas, no solo el típico asunto del fan obsesionado con un famoso que hasta se le mete en casa o sigue a sus hijos al colegio, sino casos que le ocurren a gente anónima también. Creada por Kevin Williamson, autor de varias sagas de terror y asesinatos en la pantalla grande y la chica, contiene escenas en cada episodio donde se ve al autor del delito cometerlo, a veces con bastante crudeza, aunque esto no deja de ser una serie emitida por una "major" en abierto, y por tanto con mucha censura y control sobre la violencia visual que se permite. En realidad no contiene nada que no se esté viendo casi a diario en 'CSI', 'NCIS', 'Ley y orden' o cualquier otra serie policiaca de las que hay a decenas, pero por alguna razón 'Stalker' se ha visto víctima de un ataque de inquina generalizado por parte de la crítica estadounidense casi en bloque (el resumen de las puntuaciones no llega al 2 de 10), debido precisamente a esa violencia de la que trata, y que, siguiendo patrones estadísticamente correctos de la vida real, se comete contra mujeres. Una de las expresiones más repetidas en las críticas es "torture porn", como si el único objetivo de la serie fuera satisfacer a degenerados en potencia facilitándoles el hacerse bucles con las escenas de acoso y asesinato perpetradas por sus malvados protagonistas, que por otra parte al final de cada episodio resultan capturados o muertos, como es habitual en casi todos los "police procedurals" televisivos. Tampoco puede decirse que los guionistas los dejen irse de rositas o siquiera los justifiquen en sus manías. Pero bueno, debe de ser también que entre tanto respeto por la profesión que puede uno sentir ante las horas de trabajo de centenares de personas que participan en el rodaje de cada serie, de vez en cuando apetece escribir una crítica demoledora sin ambages, que se queda uno muy a gusto. Para quien no venga con ese bagaje, la serie es de usar y tirar, eficaz sin más como muchas otras, y que comienza con datos reales de aumento de este fenómeno por culpa de lo que larga la gente sobre sí misma en las redes sociales. Dylan McDermott y Maggie Q resultan igual de competentes y desaprovechados que en cualquier otro proyecto similar, y desde luego, no intenta ser lo que no puede llegar a ser. Además, se emite justo después que 'Mentes criminales' (la décima temporada de 'Mentes criminales', a todo esto), así que se viene avisado. Allá cada uno si quiere tratarla de misógina.

martes, 30 de septiembre de 2014

Selfie

abc.go.com/shows/selfie
-Estreno: 30 de septiembre de 2014, ABC.
-Comedia, 21 minutos.

-Ella se llama Eliza Dooley. Él se llama Henry Higgs. Pues sí, es una telecomedia inspirada en 'Pygmalion' (que no en 'My fair lady', ya que no tiene música), pero ambientada en el presente. En este caso los personajes son ambos empleados de la misma empresa multinacional: ella es una antigua patito feo del instituto que decidió que quería ser cisne, y lo ha conseguido a base de melenaza de peluquería cara, taconazos altos, faldas cortas y sujetador visible (y con relleno). Y sobre todo, a base de selfies, facebooks, twitters, apps, instagrams, vines y otros inventos del demonio tecnológico. Sin embargo, eso mismo que te encumbró te puede hundir, y tras una muy pública humillación, compartida al instante en las redes sociales, Eliza tiene la idea de recurrir al genio de la sección de marketing en su trabajo para que la gente vuelva a followearla y a likearla. Henry, obviamente, es todo lo contrario a ella: formal, elegante sin ser relamido, muy poco espontáneo, y además, interpretado por el coreano John Cho, contrasta aún más con la escocesa Karen Gillan, que encarna a Eliza. A propósito de esto, hay que decir que a pesar de ello, en ningún momento la serie trata sobre aprendizajes lingüísticos ni de poner acento de la alta sociedad, como en la historia original: ambos interpretan a personajes estadounidenses sin más. Hay que decir que al principio el personaje de ella resulta completamente antipático, en su vacuidad, su egocentrismo y su incapacidad de hablar sin hacer referencias  populares instantáneamente olvidables, pero dos o tres detalles consiguen poner al espectador de su parte, al menos parcialmente: la decepción sentimental que sufre (aunque quizá en parte merecida), las genuinas ganas de mejorar (a pesar de su torpeza y falta de fuerza de voluntad ante la tentación) y su pasado como niña fea, que de vez en cuando se ve ahí de fondo como trauma siempre re-emergente. Por su lado, Henry puede quedar demasiado encasillado en el tipo de personaje al que siempre le dicen que necesita hacer cosas espontáneas, como salir a mojarse bajo la lluvia. Creada por Emily Kapnek, la también autora de 'Suburgatory', repite parte de lo mismo que le pasó con esa otra serie: se le ve potencial en varias situaciones y personajes, y también se le ve varias razones por las que podría gustarle a la crítica, pero otros pueden salirle rematadamente mal y acabar estropeando el conjunto. #Veremos.

Happyland

mtv.com/shows/happyland/
-Estreno: 30 de septiembre de 2014, MTV.
-Comedia, 21 minutos, 1 temporada, 8 episodios previstos.

-Escondida entre la avalancha otoñal de cada año, se estrenó sin pena ni gloria una nueva entrega de rollitos adolescentes marca MTV,  donde los planteamientos suelen ser los mismos, pero el envoltorio diferente. Un poco como la música que emiten, vaya. En este caso estamos en un parque temático, imitación de Disneyland, con una protagonista, Lucy (Bianca Santos), que en principio es hispana, pero que da igual, y que creció toda su vida en el parque, dado que su madre lleva casi dos décadas trabajando en él. Lucy es estudiosa y aplicada y organizada y vale un montón, y se ha convertido prácticamente en la madre del pendón de su madre, pero se ve atrapada en el parque en un trabajo de organización de eventos, con pinganillo en la oreja, que se le da bien, pero que la hace ser un poco mandona y estirada. Entre metáforas sobre las ilusiones y la realidad, los sueños y cómo alcanzarlos, la pérdida de la inocencia infantil, y los príncipes y princesas que son solo trajes, llega al lugar un nuevo empleado, otro adolescente, rebelde, fumeta y poco fiable, Ian (Shane Harper) pero... con abdominales de gimnasio, lo cual hace que se perdone todo. Son tan opuestos que parecen destinados a liarse, peeero... va a ser que no, por una razón que ya se verá. Y es que últimamente la MTV parece adicta a los episodios piloto llenos de vueltas de tuerca que podrían dar para una temporada entera y que uno no sabe muy bien si son spoilers o no, dado lo temprano que ocurren, y además una vez que las sorpesas quedan establecidas, es cuando de verdad comienza la serie. El resto son secundarios estorbo, como la madre de ella, el padre de él, la tercera del triángulo, el nuevo jefe y empleados varios, entre los cuales el mejor es la mascota del parque, Ricky el mapache vaquero, quienquiera que vaya bajo el cabezón. Nada nuevo bajo el sol, aunque la Santos tiene buena pinta, aparte de lo obligatoriamente mona que ha de ser.

Manhattan love story

abc.go.com/shows/manhattan-love-story
-Estreno: 30 de septiembre de 2014, ABC.
-Comedia, 21 minutos, 1 temporada, 4 episodios.
-Cancelada antes de terminar.

-Él camina por la calle, y con cada mujer que se encuentra va pensando para sí mismo si "sí" o si "no". Las jóvenes y guapas sí, las señoras mayores no, otra guapa sí, pero está embarazada, así que ehmmm, pero mira qué escote se le ha puesto, así que venga, sí. Ella camina por la calle, haciendo lo mismo, pero en su caso relativo a los bolsos de diseño que va viendo llevar a la gente, hipsters incluidos. Sí, no, sí, sí, sí, ¿se lo robo? Bienvenidos, señoras y señores, a la comedia romántica más antigua del año, o a una de las más rompedoras de primeros de los 90, donde no hay topicazo sobre cómo son los tíos y cómo son las tías que se deje sin mencionar. Peter (Jake McDorman) es neoyorquino, guapetón y lo sabe. Dana (Analeigh Tipton) es de provincias (bueno, Atlanta), y acaba de llegar a la Gran Manzana, y es tímida, y bonita, y apocada, y adorable, y rubia y de ojos azules, y la actriz que la encarna fue modelo y participante del concurso 'America's next top model'. Todo ideal de la muerte. En un momento en el que se llevan las comedias románticas agridulces, cuando no agrias directamente, como la recomendable 'You're the worst', esta serie vuelve al azúcar sin ningún remordimiento. Es más, para que no nos perdamos ningún matiz de su propuesta de "son perfectos el uno para el otro, pero vamos a ponerles obstáculos en su relación", ambos personajes vienen con voz en off incorporada, con la que van expresando en tiempo real, y en menos de lo que se tarda en tuitear, lo que piensa cada uno o cómo reaccionan en cada momento, empezando por la obligatoria primera cita desastrosa. Se supone que esto nos ayuda a comprenderlos mejor, e incluso a ser a veces la principal fuente de humor, pero a veces estorba un poco, la verdad. Ah, y bueno, también hay personajes secundarios, pero a veces más que un apoyo son un estorbo en la trama. En fin, que esta es otra de esas series que viene a hacer solo una cosa, a ser posible bien (comedia romántica con más rom que com), y buscar su nicho de público que la acepte por lo que es, como un cachorro de perrito. El problema es que con solo un tipo de público es difícil triunfar hoy en día en las pantallas estadounidenses, y acabó siendo la primera cancelación de la temporada, tras emitirse cuatro episodios.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Transparent

amazon.com/Pilot-HD/dp/B00I3MNF6S
-Estreno: 26 de septiembre de 2014, Amazon
-Dramedia, 28 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada.

-'Transparent' es otro de esos hallazgos que merecen llegar a cuanta más gente mejor, y que están alargando esta edad de oro de la televisión estadounidense. Eso si es que se le puede llamar aún "televisión", porque aquí estamos ante otro producto producido para (y disponible solamente de forma legal en) internet, en concreto en Amazon. La serie trata sobre un hombre de 68 años de edad que decide dar rienda suelta a algo que lleva queriendo hacer hace años, que es travestirse de mujer. Es, por lo tanto, y como dice el título en un juego de palabras, un "trans-parent", o sea, un padre travesti. Esta idea, que en otra época hubiera dado pie a comedias de enredo en las que Jack Lemmon y Tony Curtis intentan menear el trasero como Marilyn Monroe, aquí se trata en serio, con una gran sensibilidad, pero sin dejar de lado una sátira de la vida moderna, típica del cine independiente (de hecho, la serie entera se puede ver como una película de cinco horas, y es de las que anima a pasar rápidamente al siguiente episodio). Sin embargo, aunque la historia de Mort/Maura Pfefferman y la interpretación de Jeffrey Tambor son el punto de venta de la serie, la grandeza le llega por medio del resto de sus personajes, que están completamente individualizados y tienen sus propias neuras aparte. El principal problema que Mort/Maura tiene es comunicarle a sus tres hijos su decisión, y de nuevo, la tardanza en hacerlo no es para provocar equívocos de vodevil, sino porque hay toda una historia detrás en la familia. Los hijos, todos en la treintena, son en sí mismos dignos de protagonizar su propia serie, y a menudo tienen más tiempo en pantalla que su progenitor. Sarah (Amy Landecker) es un ama de casa a quien su marido tiene bien provista de casa y coche grandes, de forma que sus únicas ocupaciones son los críos y su colegio. Josh (Jay Duplass) es productor de músicos alternativos e independientes, empleo que usa también para ligar. Y Ali (Gaby Hoffmann) es la que de pequeña sacaba las mejores notas en el colegio, pero ahora de mayor anda perdida y sin rumbo. Durante los primeros episodios uno de estos tres hermanos se montará un trío, otro retomará una relación homosexual de su época universitaria y otro no sabrá si lo próximo que pase en su vida será un aborto o una boda. Como se ve, no se aburren precisamente. Según la creadora y productora, Jill Soloway, uno de los temas centrales de la trama es "¿me seguirías queriendo si yo hiciera esto?", y estos pocos ejemplos demuestran que los Pfefferman terminan esa pregunta de maneras bastante exigentes.

También, es una serie explícita sexualmente, pero no a base de iluminar cuerpazos a contraluz y en cámara lenta, sino de lavarse los dientes sin bragas junto a tu marido, tontear por la mañana en la cama con tu novia o mirarte al espejo completamente desnuda y decidir que necesitas ponerte en forma. O sea, trata el cuerpo como algo normal... pero que a veces es fuente de sinsabores. También abundan lo que José Luis Sampedro en 'La vieja sirena' llamaría gente "fronteriza" en lo sexual: chicas que parecen lesbianas y no lo son, y que luego se sienten atraídas por una transexual con barba de leñador y aún su vagina original. No busca el escándalo o lo bizarro en absoluto, pero sí que no tiene reparos en mostrar que la sexualidad es algo que puede ser muy fluido. A la vez, tiene un tono un tanto setentero, que se ve en los cuerpos poco cuidados de sus protagonistas, en residir en una California tardo-hippy, en la abundancia de música de piano o compositor que toca sus propias canciones con guitarra y poco más, e incluso en la fuente de letra elegida para los títulos de crédito. Y ya poniéndose metacrítico, hay quien señala que el hecho de que la serie trate de un hombre que quiere cambiar casi de identidad, también eso ilustra el cambio por el que está pasando la ficción serializada en Norteamérica, que va dejando de ser un tesoro propiedad de cuatro canales a ser algo que ahora pueden crear por sí mismas otras plataformas, como cadenas de pago, páginas de streaming por internet y pronto hasta fabricantes de videoconsolas como Sony o X-box. En suma, quizá con esta descripción haya quien decida que mejor pasa de ella, pero si se le concede una oportunidad se verá algo diferente de los polis, médicos y abogados del resto de la semana. La crítica la está poniendo por las nubes, y seguro que saldrá en casi todas las listas de lo mejor del año.

jueves, 25 de septiembre de 2014

How to get away with murder

abc.go.com/shows/how-to-get-away-with-murder
-Estreno: 25 de septiembre de 2014, ABC.
-Drama, 42 minutos.

-A veces hay series cuyo significado va más allá de lo que ocurre en la pantalla, y este es uno de esos casos. Y lo es porque este nuevo proyecto llega para formar un temible bloque los jueves por la noche junto a 'Anatomía de Grey' y 'Scandal', dos de las diez series más vistas en Estados Unidos, todas ellas firmadas por la misma persona, Shonda Rhimes. Rhimes es mujer y de raza negra, y en un país muy preocupado, al menos a nivel intelectual, por las desigualdades sociales, raciales y de sexo, ella es un ejemplo por partida doble de cómo romper los "techos de cristal" que hasta entonces habían impedido el progreso de otras personas como ella. Añadamos a esto que en dos de estas tres series el protagonista principal también es una mujer negra, durante los años de la presidencia de Barack (y Michelle) Obama y se puede imaginar la cantidad de artículos y reflexiones que el fenómeno Shonda está produciendo. Su productora se llama Shondaland, y en eso es en lo que se ha convertido ese bloque de tres horas en la cadena ABC: un parque temático poblado por doctores, políticos y abogados montados en una montaña rusa de emociones fuertes, sorpresas, giros argumentales y sentimientos a flor de piel. Para ser justos, ninguna de estas series son un reflejo siquiera cerca de ser fiel de lo que significan cada una de esas profesiones en la vida real, pero enfurruñarse por eso sería como quejarse de que en el tren de la bruja no hay brujas de verdad ni te lleva a ninguna parte: a este parque de atracciones se viene a darte un subidón emocional, y a quien quiera comprar el billete le esperan tres horas agotadoras en el sofá.

Centrándonos ya en esta serie en concreto, HTGAWM trata sobre una abogada y profesora de derecho criminal cuya manera de dar clase incluye hacer competir a sus alumnos por un puesto en su equipo legal, enfrentándose a casos reales de asesinato: quien proponga las mejores ideas para la defensa del acusado pasa a la siguiente ronda, e incluso hay un trofeo para el mejor, que ella misma compara con el "ídolo de inmunidad" que se usa en el reality 'Survivor'. Aunque esta serie no fue creada ni producida específicamente por Rhimes, ella es productora ejecutiva, y su sello está por todas partes. El mejor ejemplo del tono exagerado que se gasta es el de la pobre acusada en el primer caso rodeada en su casa por un nutrido grupo de universitarios de primer año todos tomando notas en sus libretas mientras ella narra llorosamente su versión de la historia que de no ser creída la llevará a la cárcel casi de por vida. ¿Pasaría eso en el mundo real? Ni en un millón de años. Pero impresiona visto en pantalla, y ahí está la escena. Pero eso no es todo. Es que casi ni hemos empezado todavía, porque resulta que lo primero que sabemos al comienzo del primer episodio es que los futuros cinco elegidos de este curso, los mejores del año, dentro de unas semanas matarán a alguien en su campus e intentarán usar sus conocimientos de derecho criminal para escapar a las consecuencias, o sea, como dice el título de la serie, "cómo asesinar a alguien y librarse". ¿Lo conseguirán? ¿Por qué mataron a esa persona? ¿Qué hay detrás de todo esto? No se bajen del tobogán y la sabrán más adelante.

Por si fuera poco, además, está otra cara del sello Shonda, que son los rollos amoroso/sexuales. Quién se acuesta o se deja de acostar con alguien siempre ha sido parte del pozo de sorpresas del que Rhimes saca el agua, y que muchas veces no son lo mejor de sus series, aunque cuando alguna relación conecta, como por ejemplo el presidente en 'Scandal' con su protagonista femenina, pueden saltar chispas. En cuanto a las actuaciones, resalta de manera imperial Viola Davis, dos veces nominada al Oscar y ganadora de dos Tonys, como la profesora y abogada Annalise Keating, que continúa la tradición de hembra alfa implacable en lo profesional pero vulnerable en lo sentimental que ya se ha visto en sus series anteriores. Sus alumnos aún tardarán un poco en desarrollar sus personalidades, y seguramente habrá varios momentos donde la doble trama tenga sea un poco demasiado, pero a esto se viene. Bienvenidos a Shondaland.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Blackish

abc.go.com/shows/blackish
-Estreno: 24 de septiembre de 2014, ABC
-Comedia, 21 minutos.

-Andre Johnson (Anthony Anderson) es el primer vicepresidente negro de su empresa de publicidad. Su esposa es cirujana. Son, por lo tanto, una pareja pudiente en lo económico, y viven junto a sus cuatro hijos en una zona residencial de mayoría blanca donde resultan tan exóticos como animales de zoo. Johnson debería estar contento, pero hay algo que le reconcome últimamente: sus raíces. De repente, un día su hijo mayor le dice que quiere jugar al hockey sobre hierba en lugar de al baloncesto. Luego, el ascenso que le acaban de dar en la empresa es como "vicepresidente urbano". "Urban" en Estados Unidos, aparte de su significado original, viene a entenderse ahora mismo como rollo callejero, de centro de ciudad, de apartamento pequeño, de pintada y hip-hop, o sea... negro, incluso cuando se lo aplican a Justin Timberlake o Kim Kardashian. Y de hecho, él mismo se pregunta decepcionado sobre su deseado ascenso: "¿me acaban de nombrar vicepresidente de asuntos negros"? Después, en la cena familiar, ninguno de sus retoños sabe que Barack Obama es el primer presidente negro de Estados Unidos. Y entonces es cuando le entra la neura de que su familia se está "desennegreciendo". Se está volviendo, como dice el título, "blackish" (algo así como "negruzco", "casi negro", "que no llega a negro"). Y esa es la premisa de la serie: el hacer la misma reflexión que todas las generaciones se hacen con respecto a la siguiente (cómo de diferente es respecto a la nuestra) solo que esta vez centrada principalmente en el tema de la raza, en una familia cuyo abuelo paterno (nada menos que Laurence Fishburne, simultaneando rodaje con la tercera temporada de 'Hannibal') aún llegó a tiempo en su juventud de irse de protesta reivindicativa con Martin Luther King. Todo esto para que luego tu chaval mayor te pida hacerse judío solo para que le monten una fiesta de "bar mitzvah". ¿Y por qué no va a pedirlo, si es lo que hacen todos sus amigos del colegio? En otras ocasiones se trataba de la música que escuchan hoy los jóvenes, de lo fácil que lo han tenido todo, del papel de la tecnología en sus vidas... Ahora se trata de lo que significa ser negro, y cuántos tonos de negritud hay (en el colmo de su cabreo, Johnson hasta se pregunta cómo de negra es su esposa, que de tan mestiza que es se llama Rainbow).

En fin, como puede verse, es un tema bastante espinoso, que además para una comedia podría degenerar en una serie de chistes fáciles de topicazo sin fin, y de hecho a esta serie no le faltan (empezando por lo del baloncesto y siguiendo por las cenas a base de pollo frito, por ejemplo), pero al menos se ve en ella un ideal de usar a la familia Johnson como caso específico a través del cual llegar a sentimientos universales. Es decir, lo mismo que hace décadas consiguió Bill Cosby, que vas a verlo en plan exótico (recordemos lo del zoo de antes) y te acabas identificando con un padre y/o unos hijos que viven muchas situaciones parecidas a las tuyas a pesar de la diferencia de nacionalidad y raza. Sin embargo, sobre todo, está el peligro de caer en el error contrario, el de presentar a todos los blancos como una gente ignorante sobre temas raciales y faltos de cualquier sensibilidad a la hora incluso de hacer preguntas a un negro: la empresa donde trabaja el padre en este sentido empieza siendo bastante paródica. Ha sido muy bien recibida por la crítica, y por seguir con el rollo racial, es la gran esperanza negra de lograr algo parecido al éxito de una 'Modern family', por ejemplo, aunque cabe la duda de cuánto carrete tendrá el tema de la raza, y si se abandonará pronto en favor de algo más universal o no.

martes, 23 de septiembre de 2014

NCIS: New Orleans

cbs.com/shows/ncis-new-orleans/
-Estreno: 23 de septiembre de 2014, CBS.
-Drama, 42 minutos.

-En un país que lleva décadas produciendo muchas de las mejores series de televisión del mundo de todos los tiempos (o sea, unos 70 años, que tampoco es para tanto), resulta que lo más visto en los televisores estadounidenses no son cosas como 'Juego de tronos' o 'The walking dead' o ni siquiera, saliéndonos del mundo de la tele de pago, 'The good wife'. Nop. Lo más visto la temporada pasada, excepto por 'The big bang theory', fue 'NCIS' ('Navy' en España), una serie que más de una vez ha sido número 1, y que lleva 12 años en antena entre crímenes de la semana bastante repetitivos. No solo eso, sino que una primera serie derivada, 'NCIS: Los Angeles' fue quinta en audiencia durante 2013-14. Así que, teniendo en cuenta que 'CSI', por ejemplo, llegó a tener cuatro exitosas versiones (Las Vegas, Miami, Nueva York, y una nueva, Cyber, que llegará en 2015), ¿por qué no hacer lo mismo con esta?

Para quien no sepa de qué trata, es sobre una agencia de investigación de delitos relacionados con el mundo de la marina militar. Cuántos diferentes de estos puede llegar a haber no lo sé, pero la serie original, ambientada en Washington, va por los 260 episodios, y la sucursal de Los Angeles por los 120. La oficina de Nueva Orleans abrió, por así decirlo, y como ya es costumbre, en un episodio de la primera serie en el que sus personajes coincidían con los nuevos, a modo de presentación en sociedad, cosa que en la jerga televisiva se llama un "backdoor pilot" (o episodio piloto "por la puerta trasera"). En cada nueva reencarnación, se supone que la nueva localidad elegida tiene que ser parte del sabor diferente de la serie, y pocas ciudades hay con más sabor propio en el país que Nueva Orleans. Y bien que se nos hace saber desde el principio: el primer crimen comienza en un barco de pesca de gambas, el jefe del equipo local es un as en la cocina como hobby personal, y uno de los primeros personajes es un músico de jazz: no da tiempo a agotar todos los tópicos del lugar en un solo episodio, pero no se deja lugar a dudas de dónde estamos, y esta vez rodando in situ, para variar. Por demás, es un producto competente, fabricado en serie (nunca mejor dicho), que todo el mundo ya sabe lo que promete y que lo da en la medida exacta, ni más ni menos. Te vende una lata de Coca-cola, y te llevas una lata de Coca-cola, ni siquiera medio litro. Son casos semanales donde cada parte del equipo tiene que aportar su granito de arena (el investigador de campo, el cerebrito informático, el analista de laboratorio, el que pega los tiros, etc), con unas gotitas a veces de mínimo desarrollo de la historia personal de los personajes. Scott Bakula y CCH Pounder son los nombres más conocidos, que quizá merezcan más dada su calidad profesional, pero que tienen que pagar facturas como todo bicho viviente.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Scorpion

cbs.com/shows/scorpion/
-Estreno: 22 de septiembre de 2014, CBS
-Drama, 42 minutos

-Basada (por lo que parece) en una historia real, 'Scorpion' trata de un grupo de genios en lo cerebral pero inútiles en lo social (y en lo económico, ya que no han sabido convertir sus dones en dinero) que acaban siendo reclutados por el ya famoso Department of Homeland Security en Estados Unidos, para evitar bombas, ataques terroristas, virus informáticos y demás cosas que es más fácil arreglar cuando se tiene un coeficiente intelectual de 197. Junto a este superdotado cerebral, el grupo cuenta con, a saber, un calculador humano que se pasa el episodio piloto dando minuto y resultado sobre las posibilidades matemáticas de éxito en su primer caso, una oriental prodigio de la mecánica, y un experto en psicología que por el sombrerillo de hipster y la pintilla de apostador en carreras de caballos que se gasta sabemos que se tiene por tío guay. El proyecto intenta enderezar el asunto poniendo a Robert Patrick de jefe, pero lo estropea con Katharine McPhee de camarera bonita con un hijo pequeño que tiene los mismos dones/problemas que los del grupo protagonista, y con los que se enreda de "traductora del mundo real". La crítica la ha puntuado bastante mal, y la verdad es que tiene todo el aspecto de ser una serie de caso de la semana que ni sea lo bastante descocada como para ser divertida ni lo suficientemente bien armada como para enganchar. Se nota que quiere tener su corazoncito al respecto de la gente con ese tipo de problemas (en lugar de "disabled" se les llama "enabled"), pero como ya han demostrado recientemente otras series del estilo de 'Alphas', 'Touch' o 'Believe', el tratar bien a estos personajes desde el punto de vista de sus capacidades no significa que eso aumente las posibilidades de éxito de manera "calculable". Hay incluso unos posters publicitarios por ahí que intentan hacerlos parecer una especie de 'Ocean's Eleven' modernos y enrollaos, pero no cuela.

Forever

abc.go.com/shows/forever
-Estreno: 22 de septiembre de 2014, ABC.
-Drama, 42 minutos.

-¿Y si Sherlock Holmes fuera inmortal y tuviera 200 años de edad, sin haber envejecido y en la plenitud de sus poderes? Pues algo así es en lo que se convierte esta serie. No, no es una nueva reencarnación de Holmes con ese nombre, pero nuestro británico protagonista, Henry Morgan (encarnado por el galés Ioan Gruffudd), que trabaja de forense de la policía de Nueva York, es muy aficionado a adivinar cosas sobre la gente (viva o muerta) a base de nimios detalles que observa sobre marcas de anillos, manchas en las manos o maquillajes mal aplicados. la verdad es que podría uno preguntarse por qué un tío inmortal y en perenne edad de merecer (y que no ha salido precisamente de la máquina de fabricar feos) se dedica a investigar muertos y muertes en lugar de vivir a tope los 200 años más interesantes de la Historia de la humanidad. Incluso el propio protagonista llega a decir aquello de que "la inmortalidad es una maldición, no una bendición", como si fuera un vampiro, pero eso se arregla enseguida diciendo que Morgan tiene una enorme curiosidad por la peculiaridad que padece (o de la que disfruta), y que con esa profesión de forense la puede investigar de cerca. Lo único raro (o lo único más raro) del asunto, es que cada vez que Morgan muere, y ya ha "muerto" de forma violenta varias veces en su vida, aparece al poco rato totalmente desnudo en el mar o río más próximo, como quien recomienza una partida de videojuego en el último punto salvado. Junto a él, tenemos a la única persona que conoce su secreto (ya sabremos la razón), que es un anticuario de 65 años, a la detective de policía Jo Martínez (Alana de la Garza), que acaba de enviudar y que tampoco anda escasa de guapura, y a un misterioso malvado que desde las sombras vigila a Morgan... y que puede que tenga la misma peculiaridad que él. La serie es prácticamente toda caso nuevo de la semana, no demasiado interesante casi nunca, con gotitas de misterio a largo plazo, pero hoy en día, con tanto "procedural" policiaco en antena, lo que de verdad da el éxito es la química entre los protagonistas (véanse 'Bones' o 'Castle', por ejemplo, cuyos casos son instantáneamente olvidables casi siempre), y ahí Gruffudd y De la Garza tienen ciertas posibilidades: a Gruffudd se le deja usar su acento británico, que eso siempre vende en los USA, y De la Garza es veterana de 'Ley y orden' y 'CSI: Miami'.

Gotham

fox.com/gotham/
-Estreno: 22 de septiembre de 2014, Fox.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 16 episodios previstos.

-Entre 2001 y 2011 se emitió la serie 'Smallville', en la que se narraba la juventud de Clark Kent antes de convertirse en Supermán. 'Gotham' ahora hace lo mismo con Batman, aunque el hecho de que Bruce Wayne tenga solamente 12 años al comienzo de la historia significa que esta serie va a tener que renovarse durante muchas temporadas antes de que veamos la famosa máscara con orejas, y eso solo si DC Comics concede la licencia correspondiente. Por eso, mientras Batman sea algo ahí en potencia solo, el centro de las tramas de la serie van a ser el resto de personajes de su universo, en particular los agentes de policía y una amplia galería de villanos de la saga. Si a menudo se dice que lo más interesante de una historia de buenos contra malos son los malos, aquí hay malos para regalar, y las "origin stories" de cómo cada uno se pasó al lado oscuro deberían ser lo mejor de este ambicioso nuevo proyecto. Catwoman, por ejemplo, es una ladrona callejera y curiosona, con dedos ágiles para robar carteras... y botellas de leche. Poison Ivy es una niña maltratada cuyo padre delincuente muere a manos de la policía. Enigma es un empollón de laboratorio que trabaja para la poli. El Pingüino, encarnado por un Robin Lord Taylor que tiene pinta de ser el futuro Jugador Más Valioso de la serie, empieza de despreciado sicario de una mafiosa local, interpretada a su vez por Jada Pinkett, la esposa de Will Smith. Y así sucesivamente.

Mientras tanto, la pareja formada por los agentes Gordon y Bullock (novato con ética y veterano de culo pelao respectivamente), encarnados por los perfectamente escogidos Ben McKenzie y Donal Logue, han de navegar las mugrientas aguas de una ciudad neo-noir, neogótica y neo-retro, donde la pasma aún va con sombrero, pero usa móviles, pero estos son "flip-phones" de los de abrir y cerrar. Y es que a Gotham, en sus varias reencarnaciones, siempre le ha ido mucho esa mezcla de detalles de antes y de ahora. La crítica la ha recibido con bastante entusiasmo, aunque sin nadie darle una nota máxima, abundando los notables altos. La duda es si la serie llegará a gente que no sea ya más o menos batmanista, porque al fin y al cabo, por interesantes que sean los secundarios, esto no va a dejar de ser un 'Batman' sin Batman. Lo cual, por otra parte, puede que sea lo que acabe haciéndola más interesante, ya que no será necesario ese típico tercio final donde tras todos los manejos de los villanos y sus esbirros, llega el de la capa y desface el entuerto en un pispás. Aquí, más bien al revés, cuanto peor se pongan las cosas en la ciudad, y cuanto más idos de la olla estén sus criminales, más justificado estará el creerse que la solución a todos sus males en un futuro próximo es un jambo en pijama con un murciélago pintado en el pecho.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Mr Pickles

adultswim.com/videos/mr-pickles/
-Estreno: 21 de septiembre de 2014, Adult Swim.
-Animación, 11 minutos.

-Adult Swim es el canal adonde van a parar las cosas demasiado groseras o adultas que no caben en los demás sitios de la parrilla, e incluso para lo que llegan a ofrecer, con esta microserie ponen el listón bastante alto: apacibles perros que luego se revelan como monstruos satánicos que matan, follan y mutilan (en orden diverso), vacas que cagan zapatos, niños de piernas rotas a los que les implantan tetas del tamaño de un melón cada una, gente pringada de todo fluido corporal imaginable... La gracia parece estar en que todo esto ocurra en una granja de las de 'La casa de la pradera', con pueblecito cercano, donde la apariencia bucólica y pastoril de repente se transforma en pesadilla vomitiva y guarrada descontrolada. Si alguien recuerda los cromos de la Pandilla Basura (The Garbage Pail Kids), muchas cosas de esta serie se le parecen, con abundancia de criaturas hechas para dar asco del de echar la pota. Quien quiera una vista previa aproximada, puede hacer una búsqueda de imágenes de la serie en internet, que resulta reveladora. En fin, que hay gente pa tó, y aquí dejamos constancia.

Madam Secretary

cbs.com/shows/madam-secretary/
-Estreno: 21 de septiembre de 2014, CBS.
-Drama, 42 minutos.

-'Madam Secretary' es una serie sobre una recién nombrada Ministra de Asuntos Exteriores (Secretary of State, o sea, lo que hacía la Hillary Clinton hasta un año antes) y de los problemas, internacionales y familiares, que se encuentra. Estrenada justo antes que la sexta temporada de 'The good wife', han abundado las comparaciones con dicha serie de éxito (seguramente la mejor de entre las cadenas en abierto en el momento), empezando por el estar protagonizadas por un personaje femenino desempeñando oficios tradicionalmente masculinos. En este caso es Téa Leoni, exesposa de David "Agente Fox Mulder" Duchovny, quien da el pego como la política más apolítica del país, que de tan apolítica que es, precisamente por eso el presidente de la nación (interpretado por Keith Carradine) va a buscarla ex profeso cuando su predecesor en el cargo muere en un accidente aéreo. De hecho, tan apolítico quiere ser todo, que ni siquiera sabemos de qué partido son el presidente y su gabinete.

Ya hemos comentado alguna vez que los guionistas norteamericanos tienen una auténtica obsesión con los personajes "no profesionales", es decir, gente que de la noche a la mañana se ve obligada por las circunstancias a ocupar un cargo político, o investigar un caso, o vivir cualquier aventura que dicte el guion, sin haberse preparado específicamente para ello. Aquí la señora Faulkner-McCord, antigua agente de la CIA, estaba tan tranquila en su granja, dando sus clases universitarias de Historia, casada con su marido, profesor de religión, cuando la sacan del establo y la mandan directamente a Washington, a mediar en secuestros de americanos en Siria, a recibir a mandatarios africanos polígamos y a preocuparse un cuarto de hora cada noche por sus tres hijos adolescentes. En episodios posteriores habrá embajadas atacadas, filtradores de secretos estilo Snowden, y toda cuanta idea se pueda extraer de los titulares de un periódico.

A falta de que el personaje coja matices, al principio la Madam Secretary resulta un poco demasiado perfecta, presentándola como una mujer sin tacha y no contaminada por el politiqueo de la capital, que resuelve los problemas a base de naturalidad moral, de hablar a la cara con sentido común y de momentos "trending topic", o también a base de compromisos bajo cuerda hechos con la suerte de conocer a la persona adecuada en el momento adecuado para el trapicheo. Su mayor fallo como personaje público parece ser la poca atención que pone en su aspecto físico, e incluso eso se corrige en el primer episodio. Entre los secundarios también hay bastante talento, con Bebe Neuwirth como empleada de su jefa y el inevitable (y siempre bienvenido) Zeljko Ivanek como Jefe de Personal del presidente y "enemigo interior" de la campechana protagonista. Si el objetivo es ser el pelotazo que está siendo 'The good wife' e igualar lo políticamente interesante que resultó 'El ala oeste', lo tiene crudo, la verdad. En 2005 ya hubo una serie en la que Geena Davis encarnaba a una presidente de los Estados Unidos (de cuando la posibilidad de tener una mujer presidente era tan inimaginable como el tener un presidente negro), y solamente duró una temporada a pesar de no estar mal del todo. Aparte, la poco sorprendente revelación de que el accidente de avión antes mencionado no fue un accidente no promete nada bueno y se mete peligrosamente en terreno 'Scandal', por si faltaban rivales de peso con los que compararse.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Red Band Society

fox.com/red-band-society/
-Estreno: 17 de septiembre de 2014, Fox.
-Drama / comedia, 42 minutos.

-Estrenada solo una hora antes que 'The mysteries of Laura', es la segunda adaptación de una teleserie española (aunque la versión original se rodó en catalán) en llegar esta temporada a Estados Unidos. La trama va de un grupo de adolescentes que coinciden en un hospital debido a sus enfermedades: hay dos chicos con osteosarcoma, a uno de los cuales le han tenido que amputar una pierna, una chica con anorexia, otro con fibrosis cística, una animadora recién llegada que sufre desmayos repentinos y el narrador de la serie, un chaval de 12 años que está en coma. Pues sí, el narrador está en coma. "Deal with it", como dice él mismo. Para acompañar están un doctor y una enfermera con más conchas que un galápago a la hora de lidiar con estos guajes. Porque si por la descripción de la serie se cree que es una cosa deprimente y lacrimógena, no es así: para estar enfermos, estos pacientes no pasan mucho tiempo en sus camas, la verdad, y casi la mitad de los ingredientes de la serie son cómicos, como la continua búsqueda de los chicos de alcohol, marihuana y cualquier cosa que les quite el aburrimiento y la abundancia de hormonas. Una de las críticas que se han hecho a la serie es que no refleja en absoluto la realidad del sistema sanitario en Estados Unidos: aunque hay un personaje hipocondriaco que parece haber donado un ala entera del hospital a cambio de poder residir allí de por vida, a no ser que todos los menores vengan de familias muy ricas sería imposible para ellos asumir el gasto económico que supone tenerlos allí todo el tiempo "alojados" (tanto que los más veteranos ya tienen sus habitaciones tuneadas como si estuvieran en casa o en una residencia de estudiantes). Por otra parte, algún personaje empieza siendo bastante de cartón piedra, como por ejemplo la animadora, típica zorra desdeñosa y sin corazón, que, oh paradoja, descubre que precisamente lo que necesita es un trasplante de ídem, literalmente. También puede decirse que a veces la serie está demasiado narrada, aunque supongo que si no fuera así, no iban a encontrar mucho que hacer para el chaval del coma. Pero bueno, una vez que se acepta todo esto, queda una idea original, que se puede comparar a otras series y películas solo en parte, y desde luego se puede ver exactamente qué vio Steven Spielberg en ella para aceptar estampar su nombre como productor ejecutivo. A la espera de que madure, tiene básicamente tres velocidades: adolescentes haciendo adolescentadas, adultos con vara de pastor pastoreándolos, y montaje musical emotivo cuando recordamos que a todo esto, esta gente se supone que está aquí sufriendo enfermedades graves.

The mysteries of Laura

nbc.com/the-mysteries-of-laura
-Estreno: 17 de septiembre de 2014, NBC.
-Drama / comedia, 42 minutos.

-La televisión estadounidense está adaptando tantas series de otros países que alguna vez tenía que tocarle a España, y la elegida ha sido 'Los misterios de Laura', que lleva 32 episodios emitidos desde 2009, y que incluso se ha visto reactivada por la adaptación americana, emitiendo nuevos episodios en 2014 tras tres años fuera de antena. La historia trata de una mujer policía, la Laura del título, que combina su oficio con el ser madre separada de un par de gemelos que son unos hooligans del averno y a los que acaban de echar de su cole de primaria, o sea, "catching bad guys, raising naughty ones", como dice la publicidad de la serie (atrapando malos, criando traviesos). Mientras que la versión española tenía a María Pujalte, de pinta bonachona con su punto de mala leche, como protagonista, en Estados Unidos la elegida es Debra Messing, más delgada, pelirroja y desaprovechada en el papel. La serie ha recibido críticas bastante malas, sobre todo porque lo es, para qué engañarnos, siendo calificada por muchos como la peor novedad de la temporada. Es una mezcla de drama y comedia muy desigual, con muertos que son más parte del lado cómico que del dramático y casos que se resuelven, por ejemplo, por medio del hallazgo en un coche de una caja de cerillas con la publicidad de un hotel, como si esto fuera 1944. Laura, a cambio de ser una mala madre, desordenada y que está criando a unos hijos descontrolados, resuelve casos a base de fijarse en detalles de misterio de revista de pasatiempos: un anillo idéntico a otro por aquí, una cortina por allá, un pañuelo manchado o sin manchar, etc. En la parte doméstica, su marido, también policía, y de mayor rango que ella, le supone un incordio más, mientras los críos se usan como fuente de humor, meándose mutuamente o siendo drogados por su madre para conseguir plaza en otro colegio a base de chantajes. Porque qué dura es la vida de la madre trabajadora. La crítica estadounidense se cebó bastante con la serie, pero a nivel de público ha respondido y se mantendrá en antena toda la temporada.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Z Nation

syfy.com/znation
-Estreno: 12 de septiembre de 2014, SyFy
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 13 episodios.
-Segunda temporada en septiembre de 2015.

-Algún día puede que haya tantas series sobre zombies como para no considerar cada nueva que llegue como una copia de 'The walking dead', de la misma forma que cada nueva serie del Oeste no tiene por qué verse como una copia de los westerns pioneros, pero hasta que eso ocurra, pues ahí va: 'Z Nation' es una copia de 'The walking dead'. Una copia de rastro, de mercadillo, de impresora de andar por casa. Hay hasta imágenes de efectos especiales que parecen haberse olvidado de terminar. La gran diferencia entre ambas series parece ser que aquí los zombies, como el resto del montaje, va a toda leche. De hecho, hay quien la apoda 'The running dead'. En episodios siguientes la velocidad de los comecerebros se ralentiza un poco, para dar suspense, pero aun así, se ve claro que la baza que quiere jugar 'Z Nation' es la de dejar a un lado el paso lento (nunca mejor dicho) de TWD para ponerse más videoclipera, incluso utilizando eso de la cámara lenta-que-luego-acelera-otra-vez y tal. Empezamos tres años después de la plaga, centrándonos en un grupo de supervivientes (por ahora) que deben transportar desde Nueva York a California a un paciente cero que quizá lleve en su sangre la clave del antídoto. Pero claro, el viajecito se las va a traer, y la gente a veces es peor que los zombies, y nadie da nada gratis, y qué perra se ha vuelto la gente, y nadie tiene gasolina (a pesar de los millones de coches que ya nadie conduce), y todo ocurre en bosques y fábricas abandonadas, para ahorrar en presupuesto, etc, etc. También tiene pinta de darse al desmadre en alguna ocasión: por ejemplo, lo del superbebé zombi (como suena) es o la caña total o el momento en el que dices "friki es una cosa, ida de olla es otra". Eso y el DJ militar radiando minuto y resultado de la misión es lo mejor/peor del partido. Así que en suma, esto es como cualquier otro sucedáneo: o te vale para quitarte el mono o rechazas imitaciones y consumes solo el original.