martes, 19 de abril de 2016

Containment

cwtv.com/shows/containment
-Estreno: 19 de abril de 2016, The CW.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 13 episodios.

-Basada en una serie belga, 'Containment' es una de virus de los que hacen sangrar a la gente por la boca, que eso da mucho yuyu siempre. La pandemia ocurre en Atlanta, donde en la vida real está el CDC, o centro de control de enfermedades, de Estados Unidos. Como es canónico, un día alguien empieza a toser, y a sudar, y a ponerse pálido y ojeroso y acaba resultando que es un virus nuevo e incurable que mata en cuestión de horas. Entonces llegan los científicos, aíslan a la gente y algunos de ellos caen en el cumplimiento del deber. Eso es lo que ocurre en esta serie, donde una gran parte de la ciudad queda "contenida" en cuarentena para evitar la expansión de la epidemia. Sin embargo, hay un par de detalles para picar el interés, y son que a) se detecta que el virus no es natural, sino modificado ex profeso, y b) que el paciente cero es un inmigrante sirio. Y con esto ya tenemos el nexo que une a un subgénero de ficción de toda la vida con la actualidad relevante: la situación política internacional, las llamadas "catástrofes humanitarias", el miedo al diferente, la respuesta individual y colectiva a la amenaza externa... No parece The CW el mejor canal para esto tipo de series, ahí encajada entre superhéroes, vampiros y naves espaciales, pero ya nace desde el principio como "serie limitada", o sea, miniserie con punto final ya decidido y sin cuestiones que plantearse sobre su renovación. En conjunto no es nada especial que no se haya visto ya, está muy blandamente hecha, y ni siquiera el factor de dar asco o miedo es especialmente relevante aquí. Tres meses de convalecencia y desaparecerá.

martes, 12 de abril de 2016

Game of silence

nbc.com/game-of-silence
-Estreno: 12 de abril de 2016, NBC.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-En 1995 se publicó la novela 'Sleepers', de Lorenzo Carcaterra, que al año siguiente se adaptó al cine de la mano de Barry Levinson, con un reparto de campanillas entre los que figuran Brad Pitt, Robert De Niro, Dustin Hoffman o Kevin Bacon, e incluso un año después se hizo en Turquía una serie de televisión, 'Suskunlar', con la misma idea. Esta consiste en un grupo de amigos adolescentes, de unos 14 años de edad, amigos de la juerga y las travesuras, que un día cometen un delito más o menos a propósito (una accidente de tráfico, un robo en un mercado, una broma que se va de las manos, según los casos), y van a parar a una institución penitenciaria para gente de su edad donde sus carceleros abusan de ellos, traumatizándolos de por vida. Años más tarde, ya adultos, y cada uno con su futuro más o menos afectado por la experiencia, se plantea la conveniencia o no de vengarse. ¿Se debe olvidar, se debe perdonar, se debe ir por la vía legal, se debe tomarse la justicia por su mano? Estos son los dilemas con los que el grupo debe lidiar, aparte de lo que vaya pasando en la vida de cada uno décadas más tarde del suceso. En este caso, pasando la acción de la famosa/infame Cocina del Infierno neoyorquina a Texas en 1988, uno de los afectados es un abogado de prestigio y uno de los abusones está metido en política y es candidato al Congreso estadounidense. Otros dos de los chavales han salido curritos de poca monta, con problemas para controlar sus emociones, y estos dos son los causantes de que los cuatro se vuelvan a juntar (la que falta es una chica esta vez) para ver qué se hace. La serie, hecha para una cadena en abierto, recurre demasiadas veces a complicaciones y revelaciones sorprendentes en lugar de a un estudio más sobrio de las repercusiones reales que algo así tendría (la novela original de Carcaterra está clasificada como "de no ficción" en Estados Unidos, aunque el propio autor no ha aclarado gran cosa al respecto). Decir que resulta "entretenida" cuando se trata de maltratos a menores quizá no sea la palabra adecuada, pero desde luego que en la NBC se han preocupado de no asustar demasiado al posible público con algo demasiado sórdido. Está planeada como serie limitada de 10 episodios y seguramente no pase de ahí.

lunes, 11 de abril de 2016

Hunters

syfy.com/hunters
-Estreno: 11 de abril de 2016, SyFy
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 13 episodios.

-Basada en la novela 'Alien hunters', de Whitley Strieber, es una serie de ciencia ficción con mensaje incorporado, donde los enemigos son una raza alienígena que lleva años viviendo entre nosotros e incluso apareándose con la raza humana. La mayoría de ellos no saben ni que lo son, a menos que se examinen sus órganos internos, que son más resistentes que los humanos. Y entonces, un día aparece una especie de líder con rastas, mala leche, planes de dominación mundial y gusto por los sintetizadores ochenteros, y comienza a usar la canción 'Maid of Orleans', de Orchestral Manoeuvres In The Dark, para "despertar" a sus criaturas y lanzarlas a hacer secuestros, ataques terroristas y todo tipo de actos que justifiquen la creación de una nueva y supersecreta sección policial (la ETU, o Exo-Terrorism Unit). En ella tenemos varios cachas guapetes sin afeitar y sin carisma, un par de chicas duras con armas de asalto, y una esposa raptada para dar enjundia al asunto. La serie está producida por Gale Ann Hurd, cuya lista de créditos en el género desde los años 80 es interminable y muy significativa: 'Terminator', 'Aliens', 'Alien nation', 'Abyss', 'The relic', 'Armageddon', llegando incluso a los superhéroes como Hulk o The Punisher e incluso 'The walking dead'. Pero a pesar de ello, esta es una de esas series de SyFy que queda muy por debajo de la media, demasiado genérica y baratucha: ambientada en Washington DC, pero rodada en Australia, sin actores conocidos, con efectos bastante cantosos y con una trama bastante adocenada a pesar del granito de interés que podría significar la alegoría Daesh/Al Qaeda como invasores alienígenas que podrían ser tus vecinos, y la reacción de la sociedad ante ello.

The detour

tbs.com/shows/the-detour.html
-Estreno: 11 de abril de 2016, TBS.
-Comedia, 21 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada.

-Una pareja con dos hijos gemelos (chico y chica) de 11 años de edad quiere pasar una semana de vacaciones en Florida, pero el asunto se les va de las manos. Lo más fácil habría sido volar y ya está, pero por razones que pronto se explicarán, el viaje acaba convertido en un trayecto en coche en el que pasa de todo a todas horas. Y la verdad es que para ser en principio una comedia familiar, enseguida se convierte en algo más oscuro, con una cierta mala leche adulta que a veces la hace atractiva y otras veces te da vergüenza ajena. La mayoría del humor consiste en hacer pasar a los hijos por situaciones completamente inapropiadas en cuanto a su conocimiento de la sexualidad (strippers de carretera, primeras reglas, explicaciones sobre cómo se hacen los bebés) o farsas en plan bola de nieve donde llega un extraño, te pilla en posición comprometida y fuera de contexto, y a ver cómo se lo explicas. ¿Los hijos son tuyos o secuestrados? ¿Por qué estás en bolas en el pasillo de un motel? ¿Dónde has puesto la bolsa con gominolas de marihuana? ¿Cómo que no te gusta lo que hacemos en la cama? ¿Qué va a pasar cuando los padres desbloqueen el control para menores de los móviles de los hijos? Aparte, hay un secreto en la familia que también va a aumentar las complicaciones del viaje una vez que se revele. En definitiva, tiene su punto gamberro que a veces resulta un poco exagerado, pero se deja ver si te dejas llevar.

domingo, 10 de abril de 2016

The girlfriend experience

starz.com/series/thegirlfriendexperience
-Estreno: 10 de abril de 2016, Starz.
-Drama, 28 minutos, 1 temporada, 13 episodios.

-'The girlfriend experience' fue una película de 77 minutos de duración dirigida por Steven Soderbergh en 2009, y protagonizada por la actriz porno (o "de cine para adultos") Sasha Grey. En ella se contaba la historia de una veinteañera que compaginaba sus estudios con la prostitución de alto "standing" en los días anteriores a las elecciones presidenciales de 2008. La película no recibió muy buenas críticas (alguna sí, pero muchas en el sentido de que "ya está Soderbergh con su ataque de autor"), pero de todas formas ahora llega este proyecto del mismo título para la televisión. No es una continuación ni versión alternativa, sino simplemente otra historia del mismo tema, donde otra guapa veinteañera se mete en el asunto de intercambiar sexo por (mucho) dinero y favores materiales. En su paso a la televisión, Soderbergh ya ha hecho una muy buena serie ('The Knick'), y esta otra resulta también muy estimable. Ciertamente, queda un poco larga y repetitiva (no parecen necesarios 13 episodios, aunque sean de solo media hora), pero evidentemente muchas experiencias en ese mundo deben de serlo también. Hay que decir, sin embargo, que a pesar de que los mecanismos del funcionamiento de las empresas de "escorts" se entienden con claridad, esta serie no es un simple documental de ficción. La protagonista, Christine (Riley Keough, nieta de Elvis Presley), está estudiando derecho y empezando a trabajar en un competitivo bufete especializado en casos de patentes, y su lugar de trabajo provee importantes tramas de "thriller" legal que añadir a las de los clientes que empiezan a llegarle a Christine. Keough es desde luego lo mejor de la serie, interpretando su papel con una enigmática frialdad muy lejos de la robotización desapasionada (de hecho, sabemos que antes de entrar en lo comercial tiene una imagen del sexo bastante intensa). Nada más verla resulta fácil imaginar cómo, si fuera "escort" de verdad, tendría a los clientes encaprichados de ella, no solo por lo sexual (esto es Starz y hay desnudos en pantalla), sino por averiguar qué se esconde tras esa mirada de esfinge. Además, el toque Soderbergh (aunque aquí solo produce, las directoras, ambas mujeres, son las creadoras y guionistas de la serie) se manifiesta en un cuidado uso de la música, un estilizado diseño de producción, diálogo poco abundante y una atención a las miradas y la luz que añaden un elegante atractivo al proyecto. La cadena Starz la estrenó en el modelo habitual de un episodio a la semana (dos el primer día), pero también la colgó completa en su página para suscriptores, y funciona mejor vista en varios episodios a la vez (en total dura 6 horas).

Dice

sho.com/sho/dice/home
-Estreno: 10 de abril de 2016, Showtime
-Comedia, 28 minutos, 1 temporada, 6 episodios.

-Ningún cómico sin su serie donde interpreta una versión ficcionalizada de sí mismo y con parte de su nombre en el título (de entre las tres posibles opciones, Andrew Dice Clay ha elegido aquí la segunda). Lo único nuevo en esta propuesta suya es que no es un apocado judío neoyorquino, sino un machote judío neoyorquino, con un acento que no quedaría fuera de sitio en una de mafiosos. Con sus gafas de Elvis tardío, sus patillas y chupa de cuero de rockabilly (y tupé cuando tenía el pelo suficiente, recordemos que Clay fue Ford Fairlane en 1990), ha basado su personaje cómico en ser un brutote machirulo, abusón y ególatra, que mete la pata continuamente debido al alcohol, el juego, las pibas o su obsesión por el lenguaje genital, y nunca se disculpa por nada. Sin embargo, una de las reglas de la "autocomedia", por así llamarla, es que tienes que "autohumillarte" y ser tú quien tenga defectos de los que otros se rían. Pero claro, tampoco pueden ser defectos muy gordos, que estropeen tu imagen pública de verdad. Y así, aquí Clay ofrece desde el principio la disculpa de que su personaje cómico es eso, un personaje cómico, y que él en realidad, aunque un tanto testosterónico, es en realidad un oso de peluche por dentro, amigo de sus amigos, leal y abierto, que cuando la fastidia luego la arregla aunque sea de forma indirecta. Rodada y ambientada en Las Vegas, que desde luego le pega, tiene cameos en abundancia de gente conocida, a veces interpretándose a sí misma, y en general, no resulta el mejor ejemplo de este tipo de comedia, pero tampoco el peor, aunque hay algún episodio, como el segundo, donde Adrien Brody se dedica a seguir a Dice imitando sus gestos para preparar un papel, que puede tener su punto.

viernes, 1 de abril de 2016

Wynonna Earp

syfy.com/wynonnaearp
-Estreno: 1 de abril de 2016, SyFy.
-Drama, 42 minutos

-'Wynonna Earp' es un cómic creado en 1996 y protagonizado por una rubia curvilínea, y que va toda de cuero negro, que resulta que es tataranieta de Wyatt Earp, el famoso pistolero del Far West. Resulta además que a la familia le persigue una maldición sobrenatural que hace que cuando el heredero del clan cumple 27 años de edad, todos los que cayeron muertos ante el revólver del patriarca vuelvan a resucitar buscando venganza y haya que mandarlos de vuelta al averno, usando, eso sí, el mismo Colt Peacemaker con cañón de 12 pulgadas, lo cual resulta muy apropiado, ya que el pueblo donde viven se llama Purgatory. Curiosamente, al año siguiente de empezar a publicarse el cómic se inuguró la emisión de 'Buffy, cazavampiros', con la cual comparte el nexo de colocar a una jovenzuela en plan elegida del destino enfrentándose a monstruos de todo pelaje. 'Buffy', a pesar de una primera temporada muy cutre, ha conseguido cierta merecida fama por su revisión de los vampiros y otros seres demoniacos como metáfora de los problemas de la adolescencia y la juventud, y lo mismo le ocurre a esta adaptación del cómic 20 años después. Es la típica coproducción canadiense de SyFy rodada por un puñado de dólares en las afueras de Calgary, y todo lo que le falta en medios (y en carisma de los actores, todo hay que decirlo) intenta suplirlo con imaginación y nulo sentido del ridículo. Pero incluso hoy en día SyFy ha dado un salto de calidad últimamente y ya no cuela cualquier cosa en las pantallas domésticas del espectador simplemente porque una serie sea tan mala que resulte buena, con todo lo bueno de verdad que hay por ver. Así, la historia de las hermanas Earp de esta generación (Wynonna, la rubia cañón convertida en simple delgadita de pelo castaño, y Waverly, aún saliendo del cascarón) se queda quizá demasiado en la superficie, junto a unos demonios de saldo, unos decorados reducidos a la mímima expresión, un agente de la ley en plan tercera pata del banco, y un Doc Holliday que tampoco acaba de dar la talla.

The ranch

-Estreno: 1 de abril de 2016, Netflix.
-Comedia, 30 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-Dado que Netflix no tiene anuncios (durante sus reproducciones), sus comedias de media hora pueden durar 30 minutos de verdad, no los 21 a que se ve reducida la duración de una sitcom de cadena generalista (o incluso los 18 que se ha marcado algún episodio de 'The big bang theory'). Y con esos minutos extra se puede dar profundidad a los personajes, incluso dramatismo, mientras los otros 20 se dedican a las risas, sean enlatadas o en directo. En este caso estamos en un rancho de Colorado donde vive la familia Bennett: padre de mostacho de pionero (Sam Elliott, el último de su estirpe), madre separada pero aún revolcada-de-una-noche-de-vez-en-cuando que lleva el bar del lugar (Debra Winger, otra de esas qué-había-sido-de-ella, desde que Richard Gere la cogió en brazos vestido de marinero), hijo mayor barbudo, bebedor, pueblerino y no muy brillante, e hijo menor que tras 15 años fuera intentando llegar a algo en el fútbol americano vuelve ahora a casa en la prórroga de su carrera sin haberlo conseguido (Ashton Kutcher, a quien se puede recordar por Demi Moore o por suplir a Charlie Sheen en 'Dos hombres y medio'). El rancho va mal, la vida rural es muy dura, el alcohol dirige muchas decisiones y los chicos no lloran, así que hay mucha testosterona desatada y muchos sentimientos contenidos. Eso por la parte dramática. El humor, por su parte, es rompepelotas, sexualizado (ma non troppo) y de clase trabajadora. La mezcla resulta un poco como un aguardiente de montaña, de poca calidad en general, pero con un pelotazo inesperado a veces. Quizá quien se vaya creyendo lo de la marca Netflix como quien espera un sello HBO quede poco impresionado, pero al menos no es una sitcom perezosa, aunque sí que está hecha con muchos trucos del oficio muy visibles.

jueves, 31 de marzo de 2016

Rush hour

cbs.com/shows/rush-hour/
-Estreno: 31 de marzo de 2016, CBS.
-Comedia/drama, 42 minutos.

-'Rush hour' es una saga de tres películas protagonizada por Jackie Chan y Chris Tucker, en los papeles respectivamente de policía hongkonés serio, recto y as de las artes marciales, y de compañero suyo negro, bocazas y sibilino. Es una mezcla de comedia, investigación policial y acción con mucho espectáculo pero sin sustancia de verdad: es entretenimiento cómico-circense mayormente. La primera de las películas es de 1998, la última de 2007, y esta serie intenta aplicar la misma fórmula, pero con muchísimo menos de todo: menos talento, menos carisma, menos humor y menos espectacularidad, por mucho helicóptero que estrellen contra una piscina en el episodio piloto. Justin Hires y Jon Foo no llegan a los originales ni a la suela de los zapatos, y aunque se intenta meter un poco de presencia femenina con una ex latina del negro que igual se interesa por el chino, y la hermana de este quizá jugando a dos barajas, la tercera película de la serie ya demostró por qué nunca hubo una cuarta. Los dos primeros episodios no han ido nada bien de audiencia, y esto tiene pinta de batacazo para la CBS.

miércoles, 30 de marzo de 2016

The path

hulu.com/the-path
-Estreno: 30 de marzo de 2016, Hulu.
-Drama, 55 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-'The path' es una serie sobre una secta (perdón, un "movimiento", como te acaban corrigiendo sus seguidores siempre) llamada "Meyerism", fundada hace unas pocas décadas por un veterano hippie, Steven Meyer, que ahora vive en Perú y al que raras veces se ve. En la serie seguimos a un grupo de sus partidarios en el interior del estado de Nueva York, entre los que hay la creyente firme que no ha conocido otra cosa en su vida (Michelle Monaghan), su marido que llegó al movimiento tras una juventud problemática, que no acepta todo a la primera y que acaba cediendo por la familia (Aaron Paul, ex de 'Breaking bad'), y el cuarentón carismático (Hugh Dancy, ex de 'Hannibal') que ayuda a las víctimas de tornados, que se pone cintas de motivación en el coche, que convierte en acólitos a sus entrevistadores y que es una máquina de hacer adeptos... pero con un lado oscuro. Precisamente una de esas víctimas del tornado (Emma Greenwell), una veinteañera rubia y sin rumbo fijo en la vida, es la nueva iniciada en algo que le va a cambiar la vida, para bien o para mal. También está el hijo de la pareja protagonista, al que las hormonas le van haciendo cada vez más difícil adherirse a las restricciones del colectivo. Caminando con mucho cuidado para no pisarle los callos a la Cienciología en la vida real, que luego llegan y se te querellan, el movimiento tiene rehabilitaciones de 14 días en soledad, plegarias antes de comer, un sistema jerárquico llamado The Ladder (La Escalera), prohibiciones de comer carne o usar la violencia, y varias otras piezas más o menos intercambiables usadas por sectas, grupos y bandas de diverso pelaje religioso. Y a todo esto, hay un detective que a pesar de que son una pandilla sin mucho tirón y que no se dan mucho autobombo en los medios, no se fía de ellos y los tiene vigilados. De toda serie se puede decir que habrá a quien le guste y a quien no, pero en este caso seguramente será más acusado: habrá quien encuentre fascinante las dinámicas de poder, sumisión e influencia entre los personajes y cómo la religión se puede convertir en solución a las inseguridades o yugo de tu libertad, y otros que noten desde el principio que no pueden conectar con gente que viene ya estropeada por el mero hecho de haber decidido poner sus vidas en manos de un gurú lejano al que nunca ven y que una vez tuvo una visión sobre una escalera ardiente. En Perú. Además, para unos será pausada y reflexiva y para otros demasiado lenta, aunque hay que decir que las interpretaciones, sobre todo Paul y Dancy, son más que buenas, y que no es una serie sensacionalista en absoluto, con la garantía de Jason Katims (ex de 'Friday night lights') como productor ejecutivo. Para quien no le llene del todo, pero busque algo interesante en la misma vena, se recomienda 'Big love', sobre una familia mormona con un marido y tres esposas, hecha por HBO entre 2006 y 2011.

Lopez

tvland.com/shows/lopez
-Estreno: 30 de marzo de 2016, TV Land.
-Comedia, 21 minutos.

-En 2014, el cómico mexicano-americano George Lopez (sin tilde, según lo escribe él) estrenó una serie, 'Saint George', que duró apenas 10 episodios, posiblemente debido a que era una telecomedia de risas enlatadas en un canal, FX, donde el prestigio venía de algo totalmente opuesto, como 'Louie'. Ahora intenta lo contrario, que es otra telecomedia, esta vez sin risas de fondo, en una cadena, TV Land, conocida precisamente por ese tipo de comedia tan chapado a la antigua. Y hay que decir que este intento es bastante mejor. López recurre al archiconocido estilo de interpretar una versión ficcionalizada de sí mismo, esta vez sobre los avatares por los que pasa un famoso cómico cincuentón latino para seguir manteniendo su nivel de vida y trabajo en Hollywood. López usa (y hace comedia de) cosas de su vida real, como el tener un riñón donado por una esposa de la que luego se divorció, su costumbre de poner su nombre en los títulos de las series que hace, o sus dificultades para salir del gueto latino donde se lo quiere encerrar (y donde, la verdad sea dicha, él mismo se mete a veces). También mantiene un nivel de fama similar a la suya real, compartiendo escenas con el rapero Snoop Dogg o el exalcalde de Los Ángeles Antonio Villaraigosa. No falta el humor racial (a veces racista) en torno a aparcacoches, sirvientas o bandas de delincuentes, pero esta vez es menos facilón, más crítico e incluso, por así decirlo, más realista. No es probable que esta serie rompa ningún esquema ni se convierta en la nueva joya del género, pero resulta más aconsejable que sus incursiones televisivas anteriores.

jueves, 24 de marzo de 2016

The catch

abc.go.com/shows/the-catch
-Estreno: 24 de marzo de 2016, ABC.
-Drama, 42 minutos.

-Hace tiempo ya que la ABC le dio las llaves de la cadena a Shonda Rhimes, cuyas series de fuerte protagonista femenina, eficaz y despiadada en lo profesional y torturada y vulnerable en lo personal han tenido ya versiones médicas ('Grey's anatomy'), legales ('How to get away with murder'), y hasta presidenciales ('Scandal'). Su bloque de programación de los jueves ha dado incluso para su propio acrónimo, cambiando el famoso TGIF (Thank God it's Friday) en TGIT (Thank God it's Thursday). Aquí, para dar descanso a HTGAWM a mitad de temporada, aparece la versión investigadora privada de casos millonarios, protagonizada por la pelirroja Mireille Enos, que sorprenderá a quien la recuerde como la detective Sarah Linden de la versión norteamericana de 'The killing' o como las gemelas mormonas de 'Big love', ya que aquí le dejan usar maquillaje y vestidos de noche, y luce muy bien. Junto a ella, su galán y fuente de todos sus dolores de cabeza (y de entrepierna) es Peter Krause, ya veterano guaperas televisivo, conocido sobre todo por ser uno de los hermanos de 'Six feet under' ('A dos metros bajo tierra'). Ambos protagonizan un juego de gato y ratón entre la investigadora y el truhan de altos vuelos, donde no se sabe dónde acaba el flirteo para utilizar al otro y dónde empieza el sentimiento genuino de atracción, que a su vez puede que esté provocado en gran parte por lo morboso y peligroso de la situación entre ambos, aunque hay que decir que aquí al menos no hay muertos de por medio, al menos al principio, que hagan la cosa demasiado seria. Además, cada uno de ellos tiene su equipo de colaboradores empeñados en ganar al otro, incluyendo a Sonya "Penny de 'Perdidos'" Walger, que dan su propio juego a veces. Y bueno, como siempre que un autor, director o productor se hace un sello propio y reconocible, también resulta a veces difícil distinguir cuándo el dar a la gente lo que se espera de él o ella se convierte en una repetición mediocre, prefabricada y de éxito seguro. Eso empieza ya a ocurrir con los productos Shondaland: la música pop en muchas escenas (Pitbull, argh), el montaje rápido, las investigaciones resueltas en segundos, las repentinas sorpresas y giros de 180 grados, las miradas de refrenado deseo desenfrenado, es todo un subidón de azúcar que a veces apetece y otra veces empalaga. Y es que ¿cuántas veces puede disfrutar uno de las montañas rusas antes de necesitar un poco de sustancia? No hay más que ver lo que ha pasado con este propio proyecto, que comenzó con un tono más oscuro, llevado como "showrunner" por Jennifer Schuur, ex de 'Hannibal', y acabó con esta dejándolo por diferencias creativas y la serie al mando de Allan Hainberg, un Shondalander con sello de aprobación garantizado. Pero en fin, para quien no haya tenido bastante todavía, el parque Shondaland sigue de puertas abiertas, con atracción nueva cada tres meses.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Heartbeat

nbc.com/heartbeat
-Estreno: 23 de marzo de 2016, NBC.
-Drama, 42 minutos.

-Todavía está por llegar la serie médica que supere a 'ER' ('Urgencias') o, en su peculiar registro, a 'Grey's anatomy' ('Anatomía de Grey'), pero cada año hay al menos un par de intentos de hacerlo, que quedan condenados rápidamente a la mediocridad, a la copia-homenaje o al fracaso. Este es el último de ellos, que por mucho que esté basado en la autobiografía de una doctora real, Kathy Magliato, acaba presentando a una heroína demasiado increíble, con el topicazo de hacer su vida profesional extremadamente competente, pasando incluso por encima de jefes y subordinados, siempre al borde del despido por insubordinación, mientras que su vida personal es un océano de emociones descontroladas, con no uno ni dos, sino hasta tres hombres pululando por ella: su exmarido gay, un antiguo compañero de profesión con el que ahora vuelve a coincidir en el hospital tras 10 años, y otro médico de altos vuelos con el que comparte cama actualmente. No solo eso, sino que la doctota Alexandra Panttiere es un as de la recogida de fondos para el hospital, lo cual da la excusa para poder verla en tacones y vestido de noche. Y obviamente, la protagonista es cardióloga, con todo su golpe metafórico sobre su capacidad para arreglar los corazones de otros, pero no el suyo propio, etc (de hecho, al principio se iba a llamar 'Heartbreaker'). Melissa George es la actriz perfecta para el papel, con ese rostro de húmedos ojos azules siempre al borde de las emociones más extremas, y también hay un par de secundarios extravagantes (un estrafalario doctor y un enfermero negro, tuerto y con patillas) pero el problema es que todo esto ya se ha visto antes, y mejor hecho, de manera que esto queda estrictamente como metadona o dosis extra para fans del rollo Grey/Shondaland.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Criminal minds: Beyond borders

cbs.com/shows/criminal-minds-beyond-borders/
-Estreno: 16 de marzo de 2016, CBS.
-Drama, 41 minutos.

-'Mentes criminales' debutó en la parrilla de la CBS en 2005, y durante los diez años siguientes llenó la pantalla de asesinos en serie atacando víctimas, femeninas casi siempre, debidamente atrapados por los probos y eficaces funcionarios públicos que protagonizan la serie. En abril de 2015, el episodio número 229 de la saga presentó a la audiencia un "spin-off" centrado en casos de ciudadanos estadounidenses en peligro fuera del país, que se convertiría en serie propia casi un año después. El comienzo de la nueva serie lo dice todo: "Más de 68 millones de americanos [sic] abandonan la seguridad de nuestras fronteras cada año. Si el peligro golpea, el equipo de respuesta internacional del FBI es llamado a la acción". Dejando aparte lo de la "seguridad" de los Estados Unidos, como si allí no hubiera delitos (véase la serie padre, sin ir más lejos), y dejando aparte también las lecturas sociopolíticas que se pueden hacer en los tiempos trunfales de Donald Trump y sus promesas de muros mexicanos, 'CM:BB' añade un toque de exotismo y, por qué no decirlo, topicazos internacionales, a la hora de rescatar adolescentes de Arkansas atrapados en las garras de taimados criminales tailandeses o indios en cuestión de minutos y sin reparar en gastos, en lugar de los meses y meses que vemos que se tarda con muchos casos reales. Con Gary Sinise, ex de otro "spin-off" de campanillas ('CSI: New York') al frente, camina por firme territorio de audiencias seguras y "fast food" televisiva de rápido consumo, aunque recordemos que otro derivado anterior de la franquicia, 'Suspect behavior' solamente duró 13 episodios en 2011.

martes, 15 de marzo de 2016

Crowded

nbc.com/crowded
-Estreno: 15 de marzo de 2016, NBC.
-Comedia, 21 minutos.

-Por muy pasada que esté la comedia familiar de risas grabadas en directo, resulta un subgénero duro de matar. Puede ser porque de vez en cuando, si uno no se pone muy exigente, puede funcionar para arreglarte un rato aburrido, lo mismo que un plato de comida mediocre hecho meramente para salir del paso te quita el hambre cuando no se tiene tiempo ni ganas de currárselo uno mucho. 'Crowded' es de ese tipo, con tres generaciones en la misma casa y sus líos domésticos, mezcla de roces molestos y lecciones de convivencia y comprensión mutua. Mike y Martina Moore son una pareja de cuarentones neoyorquinos que ya pensaban que habían echado a todo el mundo de casa, con los padres jubilados y las hijas en la universidad (una pendón desorejado, con pelo de al menos dos colores, la otra empollona al borde de lo Sheldon Cooper), y que podían darse a la vida relajada y la la marihuana de sus años mozos, pero resulta que un día todos ellos vuelven al redil por aquello de lo achuchada que está la situación económica, y empiezan a tirarse los trastos a la cabeza en una escena y a darse de abrazos en la siguiente. Resulta antigua no, lo siguiente (o en este caso, lo anterior), pero como pasa a menudo en este tipo de productos, a veces se le puede coger cariño a algún detalle en concreto, y aquí podrían ser uno de los dos padres protagonistas: o bien Carrie Preston (la veterana pelirroja de 'True blood' o 'The good wife'), o quizá el grandote Patrick Warburton y sus irónicas respuestas "deadpan" con cara de palo, voz lenta y ceja en ristre. Con Sean Hayes y James Burrows entre los nombres importantes detrás de las cámaras (el segundo con más mil episodios de telecomedias dirigidos en su carrera), añade solidez profesional, pero poca novedad novedosa.

viernes, 11 de marzo de 2016

Flaked

-Estreno: 11 de marzo de 2016, Netflix.
-Dramedia, 30 minutos, 1 temporada, 8 episodios.

-Tan de moda está entre los canales de prestigio la comedia "descomedificada" que empieza a ser posible pasarse no ya un episodio sino una serie entera sin reírse uno ni una sola vez. 'Flaked' toca suelo en ese respecto, lo cual resulta chocante siendo, como es, creación de Mitch Hurwitz y Will Arnett, director y protagonista de una de las mejores comedias de principios de siglo, 'Arrested development'. La serie sigue a Chip, un exalcohólico recuperado que ahora trabaja en una tienda de muebles fabricando taburetes de tres patas (porque cuatro sería mucho curro) y a la vez se ha convertido en una especie de gurú entre los alcohólicos anónimos del lugar. Chip no tiene mucho que ofrecer, pero tiene labia, buena voz y buen ojo para la mentirijilla piadosa, y además vive en la costa de California, así que casi siempre encuentra ligues que a menudo le arrebata, a veces sin querer, a su colega Dennis, un barbudo con menos carisma que él. Entra ahora en la historia London, una rubia y mona camarera, y el trío está servido. O cuarteto, teniendo en cuenta a Kara, la inquilina actual de la cama de Chip y artista bohemia en ciernes. Rodada in situ en Venice Beach, el ambiente es todo gafas de sol, calchonchelos-bañador todo el día, bicicleta pobre-ecológica y tiendas con encanto donde no entra nadie y el que entra no compra nada. Hay mucho relax, pasan pocas cosas, y las que pasan tienen que ver sobre todo con el vaya tía más mona acabo de ver, a ver cómo me la ligo. O eso parece hasta el sexto episodio de ocho, para cuando la mayoría de la gente no habrá llegado tan lejos. Se pueden hacer mil y una lecturas sobre la importancia del tono sobre la trama, la post-comedia, la ironía vital y la incertidumbre de las relaciones humanas, pero en fin, la serie ha debido de costar muy poco de hacer, Netflix está forrada, y con 'BoJack Horseman' (donde Arnett pone voz al caballo protagonista) teniendo buen éxito de crítica, tampoco se pierde nada si nadie ve este proyecto de fin de semana.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Underground

wgnamerica.com/series/underground
-Estreno: 9 de marzo de 2016, WGN.
-Drama, 55 minutos.

-Georgia, 1857. Cuatro años antes del comienzo de la Guerra de Secesión estadounidense, un grupo de esclavos negros de una plantación a 600 millas de distancia de la tierra prometida del Norte planean fugarse, ayudados por un mapa hecho con sangre y versos de blues y por los rumores de algo llamado "underground railroad" (ferrocarril subterráneo) que ayuda a esclavos huidos a ponerse a salvo. Las historias de esclavos en plantaciones sureñas son bien conocidas, así que a menudo acaban pareciéndose mucho entre sí, de forma que aquí se le añade un ingrediente de "gran evasión" que resultaría divertido si no estuviéramos hablando de grandes sufrimientos históricos. La fuga no ocurre rápidamente, sino que la serie, que por otra parte no transcurre con lentitud ninguna, se toma su tiempo a la hora de establecer la idea inicial, los planes subsiguientes, el reclutamiento de candidatos ideales (uno que sabe leer, uno de gran fortaleza física, uno que es hábil con el trabajo manual, uno que se cosca del plan y chantajea para que lo incluyan...) y la búsqueda del momento oportuno para largarse. Además, entre latigazos de los capataces y fiestecillas en los salones de la mansión, la serie toma la arriesgada decisión de usar música moderna de hip-hop como parte de su banda sonora, con Kanye West, The Weeknd y John Legend (este último también productor ejecutivo) como nombres principales. El anacronismo musical puede funcionar muy bien (véase como muestra el minimalismo electrónico, de Cliff Martínez en 'The Knick'), pero aquí por cada vez que resulta bien, como en la secuencia inicial al ritmo de 'Black skinhead', hay otras veces que aparece muy forzada, como en la fiesta de cumpleaños en la casa, mezclada con el entierro de un bebé negro a la vez. Quizá lo más novedoso, dentro de unos personajes un tanto adocenados, sobre todo en la parte blanca del reparto, sea Christopher Meloni como agente libre en medio de unos y otros, sobreviviendo como puede a su existencia de padre soltero y empobrecido campesino blanco a sueldo, que a veces ayuda a unos, a veces a otros, y siempre a sí mismo. También hay algún que otro diálogo demasiado moderno, y un esclavo que hace cientos de disciplinadas flexiones en el suelo después de su jornada laboral. El conjunto acaba resultando lo suficientemente interesante, con un reparto hecho principalmente de secundarios de otras series, y que endulza adecuadamente la lección de historia con bíceps, rap e intriga carcelaria.

martes, 8 de marzo de 2016

Of kings and prophets

abc.go.com/shows/of-kings-and-prophets
-Estreno: 8 de marzo de 2016, ABC.
-Drama, 42 minutos.

-Estamos ante una larga saga de libros con muchos personajes, muchas muertes, mucha violencia y mucho sexo. No, no es 'Juego de tronos', es la Biblia. El problema es que a cierto tipo de gente que le tiene mucho apego a este último libro le gusta tan poco que sus adaptaciones a la pantalla tengan demasiada sangre y desnudos (bueno, lo primero importa menos, un buen ojo por ojo siempre mola) que enseguida se pone protestona. Y así, aquí nos queda una especie de intento de emparejar a los fans de Martin con los fans de Dios que no va a satisfacer ni a los unos ni a los otros. Los reyes y profetas del título son respectivamente Saúl y Samuel, aunque el personaje más conocido del público en general será David, del famoso dúo David y Goliat. Saúl es un caudillo guerrero deseoso de terminar de unificar las tribus de Israel, diez generaciones después de haber logrado escapar de Egipto, pero por todas sus virtudes de luchador y estadista, Saúl tiene el defecto de escuchar demasiado a Samuel, su profeta de cámara, de luenga barba y caverna débilmente iluminada, que justo cuando se está a punto de rematar el encaje de bolillos con una boda intertribal, va y exige, en nombre de Elohim, que antes del casorio hay que hacer una minucia de genocido contra los amalecitas, para vengar unas broncas de hace tres siglos. Como se puede imaginar, a partir de ahí la cosa se va de las manos, entre espadas, hondas, pastores, princesas, traiciones en la cama y armaduras de cuero. Los exteriores rodados en Sudáfrica a veces se aprovechan bien, los de efectos visuales se han currado una buena panorámica de la capital israelí y una convincente cabalgada espada en ristre, y además Ray Winstone, con su voz ruda y su presencia baratheónica da empaque al asunto al comienzo, pero en definitiva resulta todo muy mediocre, desde el diálogo estrictamente funcional hasta las escenas de lucha, sin olvidar la ocasión perdida de explorar la importante relación entre religión y política, tan de relieve últimamente. Y además, tampoco es que sirva para que quien no se haya leído el Deuteronomio se entere de la historia a través de esta serie. Así que bueno, si alguien tiene alguna tradición en la familia de ver peplums bíblicos por Semana Santa, le puede valer para echar la siesta en Viernes Santo.

lunes, 7 de marzo de 2016

Damien

aetv.com/shows/damien
-Estreno: 7 de marzo de 2016, A&E.
-Drama, 42 minutos.

-¿Recuerdan a Damien Thorn, aquel crío cabrón de 'La profecía' ('The omen', 1976)? Y digo "cabrón" de manera muy apropiada, ya que el mencionado chaval era nada menos que el anticristo, con su 666 de nacimiento en el cuero cabelludo y todo. Bueno, pues adivinen a qué se dedicó 15 años después de aquellas cosas raras que le pasaron en su niñez: pues es nada menos que fotógrafo de guerra. Pero no en plan luciferino y carcajeante al comprobar de cerca cómo la maldad de la humanidad que lo rodea queda triunfante sobre la bondad divina de su mortal enemigo, sino en plan esforzado torero de la verdad que consigue las mejores fotos porque arrima las zapatillas más cerca del astado que los demás, ignorante de su pasado y de la marca que aún lleva en el cráneo. Y es que resulta que al pobre chico todo aquello de las muertes extrañas a su alrededor y los sabuesos del infierno y los versículos satánicos y demás cosas de mayores no le dejó dentro de la cabeza mucho más que a cualquier otro infante de cuatro años le queda mucho de lo que le pasó a esa edad. Todo aquello le ha quedado reprimido y escondido en la mente, vagamente recordado y deformado como un mal sueño, aunque por su profesión elegida uno diría que de alguna manera se le han quedado ganas de seguir viendo cosas tremebundas y sangrientas ocurrir a su alrededor. Pero ahora que Damien cumple 30 años (aunque la película se estrenó hace justo 40), el lado oscuro vuelve a surgir, las matronas sirias lo miran con aquella misma cara de heladora devoción absoluta con la que se suicidó una de sus niñeras ("mira, Damien, hago esto por ti"), y aparece en su vida una inquietante friki casi setentona (Barbara Hershey) que sabe quién es él y qué hizo en el último verano, y que se dedica a coleccionar todo lo relacionado con él. Al tiempo, vuelven a empezar las extrañas muertes o salvaciones por los pelos de personas que muestran el más mínimo interés por Damien, incidentes todos ellos que cuando se estudian a la luz del día parecen simplemente meros accidentes fruto de cúmulos de casualidades desafortunadas. Es decir, que estamos ante otro producto más en el que un malo tradicional de toda la vida se nos presenta como un personaje bueno al que simplemente otro malo por encima le ha hecho la puñeta y se le ha creado una inmerecida leyenda negra. Pasó con Drácula y varios otros vampiros, y ahora ocurre todo el tiempo con Satanás. El resultado final queda, como varios otros vehículos diabólicos de los últimos tiempos en la TV norteamericana, un tanto blando. Y es que dan mucho más yuyu los breves flashbacks a la película original de Richard Donner (la mencionada niñera, la torturada y prematuramente fallecida Lee Remick, ese Gregory Peck con todo el peso de la Creación sobre su ceño) que las nuevas imágenes, aunque alguna escena hay digna de mérito.

viernes, 4 de marzo de 2016

Slasher

chillertv.com/shows/slasher
-Estreno: 4 de marzo de 2016, Chiller.
-Drama, 50 minutos, 1 temporada, 8 episodios.

-Estamos ante una serie de terror al estilo 'American horror story', que en ocho episodios de coproducción canadiense tiene un asesino en serie en el pasado, otro (o quizá no) en el presente y un montón de muertos hechos filetes. En el idílico pueblo ficticio de Waterbury, en 1988, una pareja fue asesinada durante Halloween con un machete por un tipo disfrazado de verdugo medieval. La madre estaba embarazada, el bebé se pudo salvar, y ahora en el presente ella vuelve a vivir en la casa con su marido. Y a renglón seguido el asunto de las muertes vuelve a comenzar de nuevo, añadiendo por encima un tono bíblico en torno a la temática de los siete pecados capitales, porque los asesinados parecían buena gente pero en el fondo blablablá, etc. Sí, está todo copiado de otras cosas anteriores, pero cuando el canal que la emite se llama Chiller y la serie se llama 'Slasher', nadie se puede llamar a engaño.

jueves, 3 de marzo de 2016

The family

abc.go.com/shows/the-family
-Estreno: 3 de marzo de 2016, ABC.
-Drama, 42 minutos.

-ShondaLand, la productora televisiva de Shonda Rimes ('Anatomía de Grey', 'Scandal', 'Cómo defender a un asesino'), está teniendo tanto éxito últimamente que incluso sus secundarios en las mesas de guionistas ya empiezan a salir de la cantera y poner en marcha sus propias series. Una de ellos es Jenna Bans, creadora de este thriller policiaco en el que un niño dado por muerto hace diez años reaparece en público súbitamente. No, no es un drama sobrenatural de los que en los últimos años ha empezado con la misma idea, pero sí que es uno de esos misterios con secretos dentro de secretos, pistas falsas y revelaciones sorprendentes que van caminando por la fina línea entre lo emocionante y lo exagerado. Adam Warren, el niño reaparecido, pertenece a una familia cuya madre estaba empezando en la política local en el momento de su desaparición y que ahora es la alcaldesa del lugar por el partido republicano, y cuyo padre acaba justo de presentar un libro sobre el caso coincidiendo con el décimo aniversario del tema. La pareja tiene otros dos hijos, chico y chica: ella trabaja en las campañas de su madre y él está dado a la mala vida y a las mujeres. Además, resulta que Hank, el vecino de los Warren había sido encarcelado por el asunto, y la agente de policía que llevó el caso, ahora brillante detective, va a tener que revisar un affair que ha quedado de repente patas arriba, redondeado con una joven y guapa periodista con un pasado conectado con la familia Warren. Para complicarlo todo, obviamente Adam no ha reaparecido todo campante y sin secuelas, sino que está bastante cambiado y desorientado, en medio de recuerdos confusos sobre dragones rojos y barcos dentro de botellas, lo cual no ayuda gran cosa. Todo esto se explica con bastante claridad en los primeros minutos de una serie con todas las marcas de ShondaLand: tema serio tratado con bastante sensacionalismo en cuanto a los giros de guion, acciones paralelas unidas por flashbacks, y al menos un par de muy buenos actores, en este caso Joanne Allen como la madre, de la que sospechamos ambiciosos manejos políticos y sociales, y Andrew McCarthy, el juerguista playero de los 80-90, como el vecino que fue encarcelado más que nada debido a que vive solo y a su pinta de faltarle una patatina pal kilo, un poco al estilo del Boo Radley de 'Matar a un ruiseñor'. Competente para quien le gusten este tipo de series con tres o cuatro sorpresas gordas por episodio, estratégicamente colocadas antes de cada pausa publicitaria.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Hap and Leonard

sundance.tv/series/hap-and-leonard
-Estreno: 2 de marzo de 2016, Sundance TV.
-Drama, 44 minutos, 1 temporada, 6 episodios.

-Hap Collins y Leonard Pine son los protagonistas de una serie de hasta catorce relatos de serie negra, de variable longitud, publicados por el escritor texano Joe R Lansdale, el primero de ellos aparecido en 1990. Hap es blanco y Leonard es negro. Hap es hetero y Leonard es gay. Hap fue al trullo por rehusar ir a Vietnam y Leonard volvió de allí sin perder su mala leche y su poca paciencia para con las injusticias. Hap está interpretado por James Purefoy, un británico poniendo acento sureño, y Leonard por Michael K Williams, que ya encarnó a otro negro gay y de armas tomar (literalmente), Omar Little, en 'The wire'. Ambos son amigos, residentes en Texas, están siempre sin un centavo, y aunque ni son delincuentes ni detectives, tienen un sexto sentido para meterse en problemas con gente de ambos lados de la ley mientras se buscan la vida como pueden. Un día de 1988 acaban de ser despedidos de una granja de rosas por el simple hecho de que los van a sustituir por mexicanos más baratos, cuando aparece por allí una de las múltiples exes rubias de Hap con un trabajito para ellos sobre encontrar un maletero con un millón de dólares dentro. La cosa no está muy clara, pero cuando la rubia en cuestión tiene las caderas, el escote y el hoyuelo en la barbilla de Christina Hendricks (40 años recién cumplidos), pues uno obedece sin chistar. A partir de ahí, la cosa se va a complicar bastante con la aparición de otros personajes de vida barriobajera, acero fácil y acento arrastrado, alguno de ellos un poco pasado de rosca en la imaginación del escritor, como la imponente pero comiquera psicópata Angel (todo morritos, escuetos modelitos de lycra y taconazos porno). El resultado es un "Texas noir" en toda regla que hace buen uso de los exteriores sureños (rodados en Louisiana) y del tarantinesco tono lánguido donde nada ocurre hasta que ocurre de repente y con mucha sangre.

The real O'Neals

abc.go.com/shows/the-real-oneals
-Estreno: 2 de marzo de 2016, ABC.
-Comedia, 21 minutos.

-Dan Savage es un escritor y columnista no solo abiertamente gay, sino también intenso activista en contra de la discriminación por razones de sexo. Con sus obras y declaraciones ya se ha metido en varias controversias públicas con políticos y candidatos presidenciales, entre otras defendiendo los derechos de la comunidad LGTB y la pornografía en internet. Con esta serie se mete en el mundo de la televisión con una controvertida serie sobre los O'Neal, una familia católica que comienza siendo una postal idealizada de armonía y participación social (dirigida por la estricta madre, Eileen) y para el final del primer episodio acaban saliendo a la luz los secretos reprimidos del grupo: el marido, policía, está pensando en divorciarse, el hijo mayor, que hace lucha libre en el colegio, es anoréxico, el mediano descubre que es gay, y la menor les está saliendo atea. Ninguna de estas cosas resulta anormal, pero la repentina acumulación de "pecados", unida a la severidad de opereta de la madre, hacen que quede todo muy poco sutil, y dada la personalidad de Savage y los enemigos que lleva teniendo desde hace años, la serie ha provocado protestas formales y recogidas de firmas en contra por parte de grupos familiares conservadores en Estados Unidos. Porque además, a todo esto, al chaval gay a veces se le aparece Jesucristo, y tiene conversaciones imaginarias con él. Y lo curioso es que después de estar tan unida a su nombre, luego él ni siquiera firma los guiones, con lo cual podría haber sido peor. Los actores no están mal (Martha Plimpton, la antigua "pianista" de 'Los Goonies', es una muy buena actriz cómica, como se vio en 'Raising Hope' durante cuatro temporadas, por la que fue nominada al Emmy), además a la cadena ABC últimamente se le da muy bien encontrar buenos actores menores de edad, y en los momentos en los que no es todo una farsa la serie funciona en torno a temas dignos de atención. Si se contiene un poco con el hacha de matar dragones imaginarios puede resultar interesante además de divertida.

viernes, 26 de febrero de 2016

Fuller house

-Estreno: 26 de febrero de 2016, Netflix.
-Comedia, 26 minutos, 1 temporada, 13 episodios.

-'Full house' ('Padres forzosos') emitió 192 episodios durante 8 temporadas entre 1987 y 1995. Y desde luego, eran otros tiempos, vaya que sí. Parece otro milenio y todo. Veinte años después, los tres amigos que se unieron en su juventud para ayudarse unos a otros a criar a sus hijos entre risas enlatadas tras la muerte de una de las esposas vuelven ante las pantallas en lo que ha resultado un instructivo ejercicio de nostalgia y envejecimiento. El comienzo de los nuevos episodios es un continuo gritar wuuuuhuuuu por parte del público asistente cada vez que aparece uno de los actores, cuidadosamente uno a uno, tanto que a veces el recién entrado tiene que esperar unos segundos antes de decir su frase. Los títulos de crédito presentan hasta tres imágenes diferentes de cada actor, en los 80, los 90 y ahora, incluso llegando a hacer los mismos gestos y poses, para así mejor comparar. Cuando se habla del único personaje que agua la fiesta no estando presente (Michelle, interpretado a turnos por las gemelas Mary-Kate y Ashley Olsen), todos los reunidos miran directamente a cámara, como choteándose de ellas y de su peculiar vida social desde el fin de la primera serie. Y cuando llega el momento de calmar a un bebé cantándole la canción de 'Los Picapiedra' ('The Flintstones'), qué mejor manera de hacerlo que partir la pantalla en dos y emitir la nueva versión junto a la antigua. Y para acabar, el episodio piloto, de 35 minutos de duración, presenta una situación donde son ahora tres mujeres las que se alían para ayudarse con los críos tras la muerte de un marido, y está dedicado a las madres de cuatro de los actores, fallecidas durante este tiempo. Desde luego, es una manera tan decididamente directa de jugar la carta nostálgica intentando hacer que el público actual, ahora tan descreído y post-todo se apunte al juego, que hasta logra parecer digna de respeto. Sin embargo, la crítica norteamericana no le ha dado cuartelillo en absoluto. La comedia televisada ha evolucionado muchísimo en las dos décadas siguientes, así que no es una sorpresa comprobar que esta secuela se queda mayormente en intentar captar a los mismos que disfrutaron con ella en su juventud, cuando a pesar de su moderado éxito tampoco se la consideraba nada del otro jueves, y se basaba principalmente en el atractivo de John Stamos, la monez de las Olsen y los karaokes familiares, antes casi de que la palabra se hubiera puesto de moda, para arreglarlo todo. Veinte años sí que son algo, sí.

viernes, 19 de febrero de 2016

Love

-Estreno: 19 de febrero de 2016, Netflix.
-Dramedia, 30 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Segunda temporada en febrero de 2017.

-San Valentín 2016 estilo Judd Apatow. Es de esas series cuyo planteamiento (treintañeros californianos en torpe busca del amor y del sentido de la vida) es tan adocenado que parece imposible poder contar algo nuevo al respecto, pero no por nada Apatow es uno de los nombres más respetados en la comedia romántica de tono independiente y agridulce. Los protagonistas son una productora de un consultorio psicológico en la radio y un tutor personal de actores infantiles (su caprichosa e irritante alumna de 12 años está interpretada por la propia hija del creador), que acaban de romper con sus respectivas parejas y todo apunta a que tras varias complicaciones argumentales, están destinados a acabar juntos. Sin embargo, los dos personajes están muy bien trabajados, y sus neuras e inseguridades van quedando bien claras y matizadas a medida que pasan los episodios: ella aún está en plan post-adolescente, dándole demasiado al alcohol y la marihuana, y como es mona y resultona se mete en relación tras relación sin mirar mucho lo que le conviene, mientras que él es gafotas, narigón, esmirriadín y demasiado buena gente como para levantar la voz a nadie. Ella es autodestructiva a pesar de su éxito con los hombres y él se junta con los colegas para hacer el longuis componiendo temas centrales de coña para películas que no las tienen, como por ejemplo 'La tormenta perfecta'. No siempre todo lo que pasa en la serie queda bien trabado del todo, pero refleja con nitidez el hecho de que a veces el amor, que le da título, puede ser una cosa complicada, o al menos que los seres humanos la complicamos mucho con nuestros propios deseos y con nuestros fracasos en el resto de la vida. Y también con nuestros teléfonos móviles. Los episodios varían mucho en duración, de 29 a 40 minutos, resultado de la libertad creativa en Netflix, lo cual permite que si una escena te queda más larga, pues le das el tiempo que necesites sin ningún problema, porque total, luego te vas a enchufar el siguiente episodio de todas formas, así que qué más da lo del minutaje uniforme. Así, la propia serie acaba pareciendo tan elástica y sin forma como a veces lo son las relaciones humanas. En suma, comedia simpática, urbana, sin risas grandes, aunque con sus momentos, con personajes de buena química juntos, que a ratos apetece más estrangular que otra cosa, hasta que a veces pasan por alguna situación que se parece a algo que te ha pasado a ti, y entonces ya lo ves de otra forma.

lunes, 15 de febrero de 2016

11.22.63

hulu.com/112263
-Estreno: 15 de febrero de 2016, Hulu.
-Drama, 8 episodios.
-Miniserie.

-El título de esta serie es la fecha del asesinato del presidente de los Estados Unidos John Fitzgerald Kennedy (en Estados Unidos se pone el mes delante), y su trama trata sobre un viajero en el tiempo que intenta impedirlo. Es una versión de una novela de más de 800 páginas escrita por Stephen King, con el ominipresente JJ Abrams de por medio en la producción, que a pesar de contar con ocho episodios para adaptar la historia, aún se deja partes del libro fuera y cambia otras, pero eso son ya consabidos gajes del oficio para los seguidores de King y de sus adaptaciones a las pantallas desde hace décadas. El viajero temporal que protagoniza la historia no es ningún experto militar ni agente especialmente preparado, sino Jake Epping, un simple profesor de secundaria que encuentra el portal de entrada por invitación personal de Al Templeton, el septuagenario dueño del "diner" cuyas hamburguesas le gustan tanto, y que cree a pies juntillas que si Kennedy no hubiera sido asesinado, el mundo sería un lugar mejor: Robert Kennedy no habría sido asesinado tampoco, ni Martin Luther King, y lo de Vietnam, donde Templeton perdió amigos y familiares, se habría terminado antes. El portal lleva siempre al mismo momento en 1960, deshaciendo cada vez que vuelves lo hecho anteriormente, así que Epping tiene tres años para planear cómo va a evitar el magnicidio, concentrándose especialmente en averiguar de una vez cuál fue el papel del acusado oficial, Lee Harvey Oswald, en el asunto. Sin embargo, tres años en un pequeño pueblo texano dan para más que para perseguir por la calle a un huraño e introvertido jovenzuelo, y Epping acabará notándose cambiado por la vida que va llevando a principios de los 60, mujer guapa incluida. Esto incluye una de las partes que la serie deja de lado con respecto al libro, que es cómo su labor de docente (alguna tapadera ha de tener) difiere de lo que será 50 años más tarde, prefiriendo concentrarse en la intriga y la conspiración. Además, no estaríamos en una historia de Stephen King si eso fuera todo, de manera que de vez en cuando habrá un brinco que pegar en el asiento de resultas de algo más o menos sobrenatural, empezando por el inquietante aviso de Templeton de que al pasado no le gusta que lo intenten cambiar y que "si intentas joderlo, él te joderá a ti". El resultado queda completado por una buena recreación de los 60, con sus omnipresentes sombreros, sus enormes coches de 700 dólares de precio y sus cuartos de baño segregados para "whites" y "coloreds". Y sobre todo la buena actuación de James Franco, que aquí se olvida de sus tics de rebelde alternativo y contracorriente e interpreta a su personaje como un apuesto "leading man" más al viejo estilo tradicional. Por último, como siempre con las historias que tratan de viajes en el tiempo, hay lugar para objeciones lógicas varias y continuas, pero King es un veterano del "thriller" entretenido de tono inquietante, y si permites que te lleve de la mano, te verás recompensado.

domingo, 14 de febrero de 2016

Vinyl

hbo.com/vinyl
-Estreno: 14 de febrero de 2016, HBO.
-Drama, 55 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-En 2006, Martin Scorsese filmó un concierto de los Rolling Stones para hacer luego con él el documental 'Shine a light'. Ahora ambos colaboran en una de rockeros en 1973. Con solo estos antecedentes ya debería poder uno hacerse una idea de cómo es la serie: sexo, drogas y rock and roll con ambientación perfecta y opulenta, y una banda sonora que esta vez (Scorsese siempre le ha dado mucha importancia en sus películas) pasa del fondo del plano a primera línea. La trama sigue la carrera de Richie Finestra, un ejecutivo al mando de la ficticia productora musical que él mismo fundó (American Century), y sus relaciones con artistas, presentadores de radio, peces gordos de la industria y su propia esposa. Memorablemente interpretado por Bobby Cannavale, que ya encarnó a uno de los personajes más impactantes de 'Boardwalk empire', el proyecto anterior para la televisión de Scorsese, Finestra es un poco Tony Soprano, un poco Don Draper y un poco Simon Cowell. Jefe de un sello menor en importancia, siempre ojo avizor para intentar no quedar sepultado por los fracasos comerciales o ser engullido por gigantes del ramo tipo PolyGram, se pasea por Nueva York a la caza de "lo próximo" en la escena discográfica. Cuando escucha lo primero que tocan los poperos suecos Abba, o los punkies The New York Dolls o el DJ proto-hip-hop Kool Herc, a él le corresponde decidir si serán los próximos llena-estadios o el próximo pozo sin fondo para su dinero. Como él mismo se define, tiene el oído de oro, la lengua de plata y los huevos de acero, pero lo que le pierde es su nariz, demasiado aficionada a las drogas.

Como ya se dijo, uno de los dioses del rock de todos los tiempos, Mick Jagger, cantante de los Rolling Stones, es uno de los co-creadores de la serie, y su propio hijo James interpreta aquí al líder de un grupo punk británico, The Nasty Bits, que acaba de desembarcar en la Gran Manzana con nada más que un acento exótico, una actitud de futura estrella follagroupies y una demo en una cinta de cassette. La serie entera es una auténtica carta de amor (estrenada un 14 de febrero) a aquellos tiempos cuando uno era joven (Scorsese acababa de filmar 'Malas calles'), y a veces ocurre aquí lo que pasaba en la muy recomendable 'Treme', que ciertas escenas están rodadas de manera que den tiempo a que se escuche bien la canción que está sonando. El primer episodio, en realidad una película en todo menos en el nombre, de 112 minutos de duración, está dirigido por Scorsese en persona, y luego, al igual que en 'Boardwalk empire', son otros directores los que toman el relevo. Nombres auténticos se mezclan con personajes ficticios, y sonados episodios verdaderos se reciclan corregidos y aumentados en las tramas. Si las leyendas que se van tejiendo son verdad o mentira, eso ya depende de las fuentes que tenga cada uno para contrastarlo. El propio Finestra ya avisa al principio de que con tanto polvo boliviano en el organismo las cosas no se recuerdan igual, y la escena donde se descubre que nunca estuvo en Woodstock a pesar de todas las anécdotas que lleva años contando al respecto es una de las que mejor lo retrata como personaje. En muchos episodios hay ídolos musicales reales de la época (interpretados por actores de ahora, obviamente) que forman parte de los guiones. Elvis Presley, David Bowie, John Lennon, o incluso alguien (aún) vivo, como Alice Cooper, son algunos de ellos. Rock, exceso y creatividad salvaje aún no del todo domesticada en una de las épocas más fascinantes de los últimos tiempos para una de las primeras series importantes del año.

Stuck in the middle

disneychannel.disney.com/stuck-in-the-middle
-Estreno: 14 de febrero de 2016, Disney Channel.
-Comedia, 23 minutos.

-En su posición de creadora de contenidos para menores, Disney Channel a veces funciona muy bien como veleta que anuncie cómo va a soplar el viento en el futuro. Y es que si dentro de unos años la población latina, por ejemplo, va a crecer mucho en Estados Unidos, donde eso se notará primero es en el segmento infantil. Y así tenemos esta serie protagonizada por la familia Díaz, que a pesar de ser hispana no basa su esencia en el serlo. Sí que hay algún topicazo, como el ser una familia numerosa (siete hijos), todos "brown-skinned" de pelo oscuro y muy vivarachos, y la música de fondo usa básicamente la percusión de salsa y la trompeta, pero hablan todos en inglés sin acento y el origen étnico de la familia no impulsa ninguna de las tramas en ningún momento. El centro del grupo, nunca mejor dicho, es la hija del medio, la cuarta de siete, el miércoles de la familia, que a punto de cumplir los 13 años, es una niña prodigio, cerebrito y superorganizada, futura ingeniero, que es a veces mejor madre que la madre. Ella es la que habla a la cámara, la que lleva la pizarra de tareas y la que trata cada día como un nuevo rompecabezas que resolver, entre problemas como las peleas por el mejor asiento del coche, ahorrar dinero para una tablet, las comidas con demasiado azúcar para los tres hermanos de detrás o los partidos de baloncesto de ya no me acuerdo qué hermana de las tres de delante. No deja de ser una familia feliz con inofensivas aventurillas a lo Disney, pero la chavala protagonista, Jenna Ortega, resulta muy simpática, y se agradece que intenten dar variedad a una fórmula tan gastada.

jueves, 11 de febrero de 2016

Those who can't

trutv.com/shows/those-who-cant/index.html
-Estreno: 11 de febrero de 2016, TruTV
-Comedia, 21 minutos.

-Un mes después de las 'Teachers' de primaria de TV Land, llega su respuesta masculina de secundaria. El título viene de una frase bastante desdeñosa hacia la profesión docente ("those who can, do and those who can't, teach", o "los que saben, hacen y los que no saben, enseñan"), que en este caso no les va mal a los tres protagonistas, en especial al profe de educación física, que en contra de la imagen típica de abusón de sus alumnos (o "bully", como se dice ahora, para no darle tonos indebidos), aquí es quien sufre los balonazos de sus alumnos y el desprecio de su equipo femenino de voleibol. Los otros dos son el de historia, que piensa que porque lleva tatuajes en los brazos, restos de una juventud calavera, puede ser el colega más guay del insti, y el de español, empeñado en usar acento castellano en un colegio gringo. Les acompaña una bibliotecaria pelirroja, a la que afortunadamente, y tras tunear los episodios inciales, permiten salir de vez en cuando de detrás de los libros (de los que se pasa el día borrando dibujos de pililas) y compartir las majaderías que se les ocurren a los otros tres al tratar con alumnos recalcitrantes o elecciones escolares. A pesar de haber sido rechazada por Amazon, que fue quien financió el episodio piloto, no está mal para echar el rato.

viernes, 5 de febrero de 2016

Animals

hbo.com/animals
-Estreno: 5 de febrero de 2016, HBO.
-Comedia, 28 minutos.

-No es oro todo lo que reluce en la HBO, a veces les queda algo que no es muy allá, y este es uno de esos casos. La serie trata sobre unos cuantos animales neoyorquinos antropomorfizados que pasan por las mismas neuras que los humanos con los que comparten ciudad, solo que adaptando algunos chistes a su especie. Por ejemplo, ¿cómo sería una fiesta donde una rata intenta perder su virginidad, teniendo en cuenta que paren como... bueno, como ratas? Pues tendrían las mismas conversaciones tímido-raras que los humanoides que viven al otro lado de la pared, solo que comiendo mucho queso y pariendo mucho y muy rápido. Los caballos de la policía rememoran los mejores desfiles en los que han estado, las pulgas se divorcian, las palomas se pelean, y lo común que tienen todas las especies parece ser el deseo urgente de aparearse, pero sufriendo mucho para ello. La animación, incluso en un mundo donde ya existe 'South Park', es muy rudimentaria, obviamente aposta, pero con muy poco movimiento de los personajes y ni siquiera haciéndoles mover la boca. Independiente y todo lo que se quiera, pero meh.

martes, 2 de febrero de 2016

American crime story

fxnetworks.com/shows/american-crime-story/episodes
-Estreno: 2 de febrero de 2016, FX.
-Drama, 52 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Segunda temporada en febrero de 2017.

-Esta serie resulta un crisol de varias tendencias en la televisión estadounidense reciente: por un lado, las llamadas "antologías", o series en las que cada temporada es algo totalmente diferente de la anterior, con una historia autoconclusiva propia que se cierra al final de sí misma, aunque todas retengan un nexo común entre sí, como si fueran novelas de la misma colección. Por ejemplo, 'Fargo' o 'True detective', o 'American horror story', dos de cuyos responsables, Ryan Murphy y Brad Falchuk, también lo son de la serie que ahora nos ocupa. Por otro lado, están el interés por los crímenes auténticos. En este blog no hemos hablado de ellas, porque no son productos de ficción sino documentales, pero dos de las cosas más recomendables que se pueden ver de entre las últimas producciones gringas son 'The jinx' y 'Making a murderer', series documentales de varios episodios de duración en torno cada una de ellas a un asesino real, y que precisamente porque todo lo que cuentan sucedió de verdad, enganchan como raras veces lo llega a hacer una ficción tecleada sobre mesas de guionista, y que no carecen en su manera de contarlas de trucos profesionales del gremio para estirar el interés. Incluso podría señalarse, para los muy "hardcore" del género (y del entender bien el inglés) el "podcast" 'Serial', que ha logrado un seguimiento de culto a base únicamente de audio, y que también documenta un caso real sin necesidad de imágenes, a lo emisora de radio antigua. Y por último, está la tendencia de los proyectos con la palabra "American" en el título, desde concursos como 'American idol' hasta animaciones como 'American dad!', pasando por una gran serie como 'The Americans' o un título casi clavado al de esta serie, como es 'American crime' a secas.

Al hablar de este última serie ya dijimos que cuando se pone la palabra "American" en el título se intenta dar una idea de trascendencia especial de lo que se cuenta, de que lo que se está viendo no es una simple trama más o menos entretenida, sino que se hace con la intención de reflejar como espejo más o menos deformante la esencia principal de todo el país. En 'American crime' uno de los ingredientes que la hacían "american" es el tema racial, y eso también lo recoge ahora su prima 'Crime story'. La primera temporada (o el primer volumen) de esta serie, subtitulada 'The people versus OJ Simpson' trata sobre el famoso jugador de fútbol americano y luego cómico y actor, que fue juzgado por el asesinato de su exesposa y un amigo de ella en 1994. Fue un caso que tuvo en vilo a todo el país y parte del extranjero, agolpando a decenas de millones de espectadores ante los televisores en horario de oficina, viendo todo en tiempo real en la época pre-'Gran hermano', e incluso vino a caer en medio del momento álgido de los "thrillers" judiciales de los 90, tanto en novela como en cine, del estilo de John Grisham, por ejemplo. La serie comienza no con nada que tenga que ver directamente con el caso (al menos en principio), sino con otro famoso momento de la historia reciente de Estados Unidos, que fue el apaleamiento del ciudadano negro Rodney King a manos de varios policías blancos en California en 1992 y los violentos disturbios que siguieron a la exoneración de sus autores por un jurado exclusivamente blanco. El caldo de cultivo provocado por este incidente sin duda influyó en el asunto Simpson, consistente en el asesinato de dos personas blancas (ella guapa, rubia y de ojos azules) presuntamente por un hombre negro, rico, famoso, popular y con antecedentes de violencia que se intentaron ocultar. Uno de los momentos más importantes del caso fue cuando sus abogados consiguieron cambiar el lugar del juicio para así evitar otro jurado cien por cien blanco, y también jugó un papel importante el que uno de los policías blancos relacionados tuviera antecedentes violentos contra detenidos negros. El resultado del juicio no debería ser considerado "spoiler", pero por si alguien no lo sabe, lo dejamos aquí sin revelar, que para eso están los intertubos.

Además, es un caso que en vez de olvidarse con el tiempo parece que se empeña en añadir nuevos ingredientes al caldo incluso décadas después: el abogado de Simpson era Robert Kardashian, padre de las ahora archifamosas-por-ser-famosas hermanas Kim, Khloe y Kourtney, y de hecho en el primer episodio aparece el momento (auténtico) en el que Simpson estuvo a punto de suicidarse en el dormitorio de Kim (entonces de 14 años de edad) durante una visita al abogado antes de ser detenido. Además, la serie llegó a las pantallas en plena polémica por la justicia de las nominaciones a los Oscars de 2015, demasiado carentes de actores no de raza blanca, tanto que varios actores negros boicotearon la gala. Para remate, uno de los pocos actores negros en ganar un Oscar, Cuba Gooding jr, que empezó en el cine con historias de negros marginados en guetos californianos, es quien interpreta a OJ aquí. Todo esto hace que ya de por sí, e incluso antes de verse una sola imagen de la serie, esta haya adquirido una dimensión de acontecimiento importante. Una vez vista, hay que decir que está hecha competentemente, que deja que sea la propia historia real la que dirija la trama y cree el interés, y que está contada de forma tan sencilla que parece una serie "de tele de las de antes", por así decir, cosa que aquí es una ventaja. Ha recibido las mejores críticas vistas en mucho tiempo, excepto quizá por la actuación de John Travolta como otro de los abogados de Simpson, pero a cambio brilla con luz propia el personaje de Johnnie Cochran (Courtney B Vance), el abogado negro que logró convertir el juicio en un referéndum sobre el racismo de la policía de Los Ángeles en lugar de un simple caso de asesinato con muchas pruebas incriminatorias y en principio de abrir y cerrar fácilmente. También es digna de mención Sarah Paulson como Marcia Clark, la encargada de la acusación que ve cómo el circo a su alrededor la va superando sin remisión posible. Por otra parte, ya se ha anunciado que la segunda temporada/"crime story" versará sobre el huracán Katrina.

sábado, 30 de enero de 2016

Horace and Pete

louisck.net/show/horace-and-pete
-Estreno: 30 de enero de 2016, louisck.net
-Drama, 44-67 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-En esta era donde tanto el contenido como la distribución audiovisual están cambiando y evolucionando casi cada semana, Louis CK es un cómico que probablemente haya hecho más que nadie a la hora de innovar en ambos aspectos. Su serie 'Louie' es una manera tan personal de hacer comedia que a menudo no es siquiera comedia, y además en ella él se encarga de producir, escribir, dirigir, protagonizar, montar y prácticamente barrer el set de rodaje. Cuesta cuatro duros de hacer, hace episodios nuevos cuando le parece (y parece que los próximos van a tardar) y además al mismo tiempo se dedica a cocinar sorpresas de chef de nueva ola como esta nueva ¿serie? que ha estrenado, sin avisar a nadie ni promocionarla de ninguna forma más que con un mensaje en Twitter. Los episodios se pueden ver legalmente solamente en su propia página web, al precio de cinco dólares cada uno, lo cual representa un paso más en la descentralización de la distribución de contenidos, desde las cadenas tradicionales, al cable, a los servicios de "streaming" como Netflix o Amazon, y por fin, a que el propio creador se lo guise, se lo coma y lo sirva en su propio local únicamente.

¿Y qué se consigue por ese precio? Pues ver la historia de un bar que lleva abierto 100 años, y cuyos dueños, procedentes de la misma familia, se llaman siempre Horacio o Pedro (CK, por ejemplo, interpreta a un personaje llamado Horace Whittell VIII). El bar, e incluso la iluminación del set, recuerdan mucho a 'Cheers', pero el contenido no puede ser más opuesto: en lugar de una telecomedia romántica exitosa, luminosa y de risas fiables y profesionales, aquí tenemos una serie de piezas teatrales un tanto tristes, que se han comparado con las obras de Arthur Miller o Eugene O'Neill, donde los personajes y sus clientes van descubriendo las miserias de sus vidas y los secretos hasta entonces inconfesables de sus familias a través únicamente de sus conversaciones en torno a bebidas alcohólicas estrictamente sin mezclarse (nada de servir vodka martinis aquí), y donde si estás hablando por el móvil te echan de la barra. En ese sentido, es una historia de contrastes continuos entre el pasado y el presente, entre la manera en que solían ser las cosas, la manera en que son ahora y la manera en que querríamos que fueran. La primera conversación, por ejemplo, gira en torno a la Superbowl y las elecciones primarias de febrero de 2016, lo cual demuestra que el primer episodio se acabó de escribir y se rodó solamente unos pocos días antes de colgarse en internet. Steve Buscemi interpreta al Pete actual, Alan Alda al Pete antiguo que no se acaba de retirar y que echa del local a los hipsters que le piden Coronitas, Edie Falco a la hermana de Horace que quiere cerrar el garito, y Jessica Lange a una de las borrachuzas habituales del lugar, de manera que el proyecto tiene muy buenas credenciales artísticas. Está rodada sin gran cuidado, dejando dentro planos no del todo bien enfocados, frases no del todo bien dichas, o movimientos de cámara inesperados, lo cual aumenta el tono entre documental y teatral del resultado. En fin, al igual que 'Louie', 'Horace and Pete' no es para todo el mundo, pero quien le encuentre el punto estará encantado con el plato.

martes, 26 de enero de 2016

Outsiders

wgnamerica.com/series/outsiders
-Estreno: 26 de enero de 2016, WGN America.
-Drama, 53 minutos, 1 temporada, 13 episodios.
-Renovada.

-La gente más serieadicta seguramente recuerde el personaje de Opie Winston, el grandote barbudo de 'Sons of anarchy', que comenzaba pareciendo el más bruto de dicha banda de moteros, para luego acabar siendo lo más parecido a un centro moral que había entre todo ese grupo de hijos de la anarquía. Bueno, pues reaparece aquí, otra vez con sus greñas y barbas, en esta historia sobre un clan de paletos blancos, los Farrell, que vive desde hace doscientos años en una montaña de Kentucky, de donde una trajeada corporación quiere echarlos ahora para explotar el carbón que hay debajo. De entre toda la gente que vive en el pueblo a las faldas de Shay Mountain solo uno de los policías locales, que incluso por su acento refleja que tiene conexiones familiares con los Farrell, piensa que es mala idea, y que aquí va a haber más que palabras. Visualmente, la serie la verdad es que parece mayormente un concurso por ver quién saca más partido a un "look" mezcla de motero, hippy, vikingo, pirata, celta, gitano irlandés, pionero del salvaje Oeste, enano de la Tierra Media y esbirro de 'Mad Max'. Hay mucha melena con trencita, mucho tatuaje tribal, y mucha chaqueta de pellejo de castor, y a pesar de que son gente apartada del mundo que no usa tecnología, tienen camionetas y quads de sobra para montar expediciones de forrajeo al pueblo, donde entran en las tiendas y las casas como Pedro por la suya, cogen lo que les parece, dejan a cambio si se les peta una figura tallada de madera y ningún muerto detrás, y nadie les dice nada, no vaya a ser que la liemos. En la montaña, pasan el tiempo organizando peleas para ver quién es el jefe, destilando "Farrell wine" (un mejunje tan fuerte que hace sangrar las tripas a los no iniciados) y marcando el paso de las estaciones con fiestas a la luz del fuego y la luna, al son de una banda de rock electrónico con sus micros y sus amplis y todo. Creen en profecías supersticiosas (una de las cuales queda cumplida, se interpreta, por la llegada de la multimillonaria corporación), no saben leer (excepto el hijo pródigo que estuvo en California, y vio el mar, y tiene carné de conducir y otras extravagancias), tienen su propia justicia consistente en amputar ciertas partes del cuerpo, no perdonan ni olvidan las ofensas, y cuando no hay ofensas que perdonar ni olvidar ya se encargan ellos de inventar alguna. La verdad es que queda todo inmensamente parodiable, sobre todo porque en realidad les falta un poco de mugre y de dientes picados si fueran de verdad, pero una vez iniciada la historia, se deja ver bien, y cada episodio tiene al menos un par de momentos de "¿pero qué coj...?" que tienen su punto.

lunes, 25 de enero de 2016

Lucifer

fox.com/lucifer/
-Estreno: 25 de enero de 2016, Fox.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 13 episodios.
-Renovada.

-Pues resulta que está el diablo (el de verdad, el fetén, Belcebú, Lucifer, Luzbel, Mefistófeles, Satanás, Maradona no juega) todo aburrido en el infierno, y cuando por fin decide encarnarse y bajar (o mejor subir, ¿no?) a la Tierra, ¿a qué decide dedicarse? A adoptar acento británico y a investigar crímenes en Los Ángeles junto a una pibona rubia y de ojazos azules. El subgénero de las parejas de polis de grandes diferencias entre sí es prácticamente tan grande como el propio género policiaco, pero aquí se han lucido, la verdad. Y eso que la cosa nace de un personaje del respetado cómic 'Sandman', de Neil Gaiman, que luego tuvo su propio spin-off, pero al final el toque sobrenatural no eleva el material resultante más allá de otro tropo típico de los polis del cambio de milenio, que es algún tipo de dote hipersensorial (y todo esto al día siguiente de estrenarse la décima temporada de 'Expediente X'). Aquí se supone que Luci (en serio, hay quien lo llama así, en concreto un ángel negro que se le aparece de vez en cuando con ganas de agarrarlo por las orejas y llevárselo pa casa a collejas otra vez), nombre completo Lucifer Morningstar, no es malvado, sino que como la historia la escriben los vencedores, pues le han puesto una leyenda negra que no se puede quitar de encima. Él el único poder que tiene, aparte de la inmortalidad, que viene muy bien en los ghettos californianos, es sacarle a la gente los deseos más íntimos que llevan dentro, por el simple procedimiento de preguntarles directamente cuáles son los deseos más íntimos que llevan dentro. Y solo por eso Papá se cabrea con él. Pero por alguna razón, la poli rubia (la supermona Lauren German) es inmune a eso, lo cual hace que Luci se interese aún más por ella. En fin, que tras dulcificar a piratas, vampiros, hombres lobo y demás, que no son malos, es que los han dibujado asín, ahora también toca sentir un poco de simpatía por un diablo que incluso va al psicólogo. Cualquier día lo hacen con Hitler también. Lo más molón de la serie al final va a ser lo mucho que ha pasado la gente de que tenga éxito una petición contra ella por parte de la muy conservadora American Family Association. El propio Gaiman ha recordado cómo hace 25 años también le intentaron boicotear 'Sandman' por sus personajes gays y transexuales, cerrando su zasca con un "me pregunto si se han dado cuenta de que aquella vez tampoco funcionó".

Recovery road

freeform.go.com/shows/recovery-road
-Estreno: 25 de enero de 2016, ABC Family.
-Drama, 42 minutos, Freeform, 1 temporada, 10 episodios.

-Antes de su cambio de nombre, ABC Family ya había demostrado en series como 'The Fosters' o 'Switched at birth' que en el tema de las series adolescentes se puede llegar bastante lejos simplemente con tratar a los personajes como personas tridimensionales en lugar de como topicazos o como caprichosos insufribles y afostiables. 'Recovery road', basada en la novela de Blake Nelson, es otra muestra de ello, esta vez centrándose en el tema de los adictos menores de edad: la protagonista, Maddie Graham (Jessica Sula) comienza la serie siendo pillada en su cuidadosamente oculto uso habitual de drogas y alcohol, pero a pesar de carecer de padre, su caso tampoco se presenta como un cúmulo de desgracias familiares exageradas: ella es buena estudiante, y su madre, viuda, la cuida bien. Tanto, de hecho, que apoya sin reservas el que su hija emplee todo el tiempo que no está en clase enclaustrada en un centro de rehabilitación, todo esto a los 14 años de edad. Allí conoce a un heterogéneo grupo de internos, en el que no falta (ya que de tópicos hablamos) el moreno guapo sin afeitar, el monitor gafotas y el oso gay de corazón de oro, pero cada uno de ellos al menos parece un ser humano que no vive solo en la página de un guionista. Elogios aparte, esta serie todavía comparte un cierto sello "Family" en que no hay tacos ni desnudos ni violencia excesiva, y todos los actores van muy limpios y repeinados incluso cuando interpretan a personajes muy faltos de medios materiales, pero normalmente se logra acostumbrar al espectador a ese tono a veces carente de filo cortante que uno espera de series de cable o pago. También sigue la inevitable costumbre de emplear actores mayores de lo que son sus personajes: Sula tiene nada menos que 21 años en vez de 14, y el contraste es todavía mayor teniendo en cuenta que procede de la respetada serie británica 'Skins', donde, como todos los demás chavales protagonistas en ella, hacía de adolescente a los 16 años de edad. Pero en fin, quien tenga tiempo para meterse en esta serie o interés por el tema, se verá recompensado por algo que, sin ser una revelación extraordinaria, al menos no le toma el pelo ni juega la carta del escándalo fácil y escabroso.

The magicians

syfy.com/themagicians
-Estreno: 25 de enero de 2015, Syfy.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 13 episodios.
-Segunda temporada en enero de 2017.

-'The magicians', adaptada de una trilogía de novelas escrita por Lev Grossman desde 2009, es como Harry Potter, pero en la uni en vez de en secundaria, y en Nueva York en vez de en Inglaterra. Es cierto que a medida que transcurre la historia se va uno olvidando del niño mago británico, pero es inevitable la comparación, al menos al principio, en esta historia de dos amigos, chico y chica, que son íntimos desde la infancia y fans de una saga de libros llamada 'Fillory and further' que viene a ser un remedo de Narnia, con su carillón de pared que da paso a otro mundo fantástico. Ahora, llegados a la juventud (en la serie son un poco mayores que en las novelas de Grossman) Quentin y Julia hacen una prueba para entrar en el Brakebills College for Magical Pedagogy, un Hogwarts post-universitario e igualmente oculto a ojos de los "muggles", y uno de ellos lo consigue y el otro no. Al que entra le esperan varios años de tediosas clases aprendiendo precisos movimientos de dedos y diversas lenguas diferentes, presión académica continua y amigos y enemigos en pleno ardor juvenil (nos saltamos la fase inicial potteresca de ser un niño de 11 años y pasamos directamente a follar levitando en el albergue). A quien no lo consigue le queda el recurso de recurrir a la universidad de la calle, buscando usar sus cualidades fuera de las aulas en una misteriosa sociedad secreta. El tono de la saga es un tanto post-emo, con el "millennial" Quentin Coldwater como protagonista, un joven que a su edad ya anda medicado a pastillas para la depresión y que necesita que alguien le tire, metafóricamente hablando, un poco de agua en la cara para espabilarlo. Por otra parte, el primer villano de la serie, alguien apodado The Beast, tiene pinta de resultar bastante memorable, con sus macabros "smilies" hechos con sangre y ojos arrancados a contrincantes y su enjambre de insectos alrededor de la cabeza.

La serie tiene bastante mala leche (aunque sin llegar al nivel 'Juego de tronos'), presenta a la magia como algo peligroso y difícil de dominar, y acaba redondeando un grupo de protagonistas con bastante personalidad, desde Eliot, el gay dandy, esnob y borrachuzo hasta Penny, el macho alfa rebelde de malas pulgas, pasando por Margo, la morena morbosa y metomentodo, y Alice, la rubia gafitas, modosa, pechugona y minifaldera que empieza a salir del cascarón. Está mucho mejor que la media de lo ofrecido por las series juveniles y/o de SyFy, y en algunos episodios el uso de la magia para hablar de los sentimientos y conflictos de cada personaje, a la vez que recuerda a 'Buffy' en sus mejores tiempos, resulta original y bastante interesante. Si se viene desprejuiciado, merece bastante la pena.