sábado, 23 de agosto de 2014

Intruders

bbcamerica.com/intruders/
-Estreno: 23 de agosto de 2014, BBC America.
-Drama, 42 minutos

-'Intruders' es una serie de misterio sobrenatural, adaptación de una novela publicada en 2007, que tiene un problema: el episodio piloto se pone tan misterioso al plantear el misterio que resulta otro misterio saber a cuántos espectadores enganchará. De hecho, lo mismo debió de pensar BBC America, ya que en los últimos minutos de la emisión de ese primer episodio aparecía un letrero en la parte baja de la pantalla diciendo "¿intrigado por 'Intruders'? Vea el segundo episodio en nuestra web ahora mismo". Lo único que se sabe tras los primeros 45 minutos es que hay varias personas que de pronto parecen entrar en un trance, que se nota por una repentina dilatación de las pupilas, tras el cual se comportan de manera diferente a la normal: les gusta música que antes no les gustaba, o se miran al espejo como con curiosidad por su propia cara, por ejemplo. Al tiempo, hay un misterioso (es la palabra de moda) hombre de negro que anda detrás de dichas personas, no se sabe con qué intenciones. Quien de ahí (y del título) pueda deducir qué tipo de misterio nos espera, pues vale, y quien no, pues puede continuar, o desconectar directamente.

El principal responsable de la serie es Glen Morgan, que trabajó durante muchos años en 'Expediente X', y eso se nota en este otro proyecto: aparte de tener un tema sobrenatural, está completamente rodada en la costa del Pacífico noroeste de Estados Unidos, con su atmósfera de bruma, tono gris y pueblecito rodeado de mar y bosque semi-inexplorado. 'Expediente X' estaba ambientada por todo Estados Unidos (e incluso a veces lugares del extranjero como Rusia, Noruega o el Polo), pero todo eso se rodaba siempre en esa misma zona, cerca de Vancouver, ya en Canadá, y 'Millennium', otra serie del mismo creador, Chris Carter, donde Morgan también trabajó, estaba directamente ambientada en Seattle. Incluso hay una coña en 'Intruders' sobre el famoso póster de "I want to believe" ("Quiero creer") que Fox Mulder tenía en su despacho del FBI. Ambas series tuvieron episodios espléndidos y unas ideas de partida muy intrigantes, además de actores perfectos para los papeles principales, antes de acabar devoradas por sus propias conspiraciones. Aquí muy probablemente ocurra al revés: la historia, basada en una sola novela, no parece eternamente estirable, pero los personajes de 'Intruders', a pesar de la presencia de la oscarizada Mira Sorvino, no tienen pinta de ser demasiado memorables.

viernes, 22 de agosto de 2014

BoJack Horseman

netflix.com/global
-Estreno: 22 de agosto de 2014, Netflix.
-Animación, 25 minutos, 1 temporada, 12 episodios.

-'BoJack Horseman' es una comedia animada, donde varios de los personajes están dibujados como animales que hablan, que parodia el mundo del famoseo de bajo nivel en Hollywood. BoJack, el protagonista, tuvo una telecomedia de éxito de audiencia pero no de crítica hace un par de décadas, en la que interpretaba a un caballo que se hacía cargo de tres huérfanos humanos. Si esto parece extraño, recordemos que en los 80 y 90 hubo comedias como 'ALF' y 'Third rock from the sun', donde había alienígenas que vivían con humanos. Ahora sobrevive como puede, entre continuas repeticiones de su serie cómica e intentos de volver a interpretar algo exitoso y de escribir su biografía. El humor de esta serie viene principalmente por la sátira sobre Hollywood y sus miserias, pero al estar "interpretada" por animales, tiene una segunda línea de chistes sobre costumbres humanas mezcladas con el mundo natural, como por ejemplo cuánta cerveza tendría que tomar un caballo de 600 kilos para emborracharse, o que el director de la famosa editorial Penguin sea, efectivamente, un pingüino. Hay que decir también que no es una serie infantil, como se deja claro cuando el caballo BoJack se acuesta con su representante, que es humana (allá cada uno con su imaginación). Decir también que varias de las voces están hechas por famosos televisivos, como Will Arnett (Gob en 'Arrested development'), Aaron Paul (Jesse en 'Breaking bad') y Alison Brie (Annie en 'Community'). Estrenada toda a la vez en Netflix, no ha sido particularmente bien recibida por la crítica (por alguna razón las series sobre sátira hollywoodiense casi nunca lo son), aunque la verdad es que tiene sus puntos graciosos.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Legends

-Estreno: 13 de agosto de 2014, TNT.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 10 episodios previstos.

-TNT es uno de esos canales con una línea de producción muy definida: acción e intriga sobre todo, con policías, abogados, agentes y demás personajes fáciles de sacarles jugo. Cada nueva serie tiene un punto de partida diferente para darle un sabor distinto, pero suele ser la misma carne siempre. En este caso, se trata de un agente especializado en infiltrarse de incógnito en grupos delictivos para poder desactivarlos a base de encontrar pruebas desde dentro. Esto obliga al agente a crearse personalidades nuevas, cada una con su propia historia interna (o sea, las "leyendas" del título). Un par de problemas: que el agente se mete a veces tanto en sus papeles que a la vuelta de sus misiones, a veces tras varios meses, en ocasiones le quedan tics de sus personajes. Y el otro es que... en realidad él no está muy seguro de quién es exactamente. Y quizá por esto encuentra tan fácil meterse en la piel de otros. Así que los episodios se dividen en una parte de "caso de la semana", con una personalidad nueva por la que hacerse pasar, y unas gotitas de una conspiración relativa a la identidad real del protagonista.

Se ha llegado hasta aquí sin decir que el actor protagonista es Sean Bean, ex 006, ex Sharpe, ex Boromir, ex Ned Stark y ex muchos otros personajes de cine y televisión. Es un intérprete de calidad al que ahora mismo en su carrera le está acompañando la coña marinera relativa a la frecuencia con la que sus personajes mueren en pantalla (hay quien le llama "spoiler con patas"). Bueno, pues esta serie ha convertido este dato tan meta en parte de la promoción, con su hashtag de Twitter incorporado (#DontKillSeanBean) que hasta el propio actor y George RR Martin se han puesto en una camiseta y todo. Y encima, además de no matarlo (que se sepa) le dejan usar su propio acento del norte de Inglaterra (usando la excusa de que el padre norteamericano de su personaje vivió allí durante la niñez del chaval) con lo que más mimado no puede estar nuestro querido mister Bean. Además, la serie está completamente a su servicio, intentando exprimir algo que hasta ahora no se había explotado demasiado: la versatilidad de un actor que normalmente solo tiene que aparecer en pantalla para encarnar una seriedad moral, como mucho a veces equivocada en su rigidez (recuérdense de nuevo sus papeles como Boromir o Stark), pero muy estricta hasta en sus fallos. Es decir, que sus personajes suelen ser de tocar una única nota. Aquí, en cambio, un día puede ser un torpón medio tartaja, otro día un experto traficante de armas, etc. Y se nota que Bean se mete en el juego a fondo y lo disfruta. Sin embargo, queda la duda de si todo esto no será más que un juego agradable de verle jugar como experto jugador que es, pero sin mucho más que ofrecer en unas tramas llenas de topicazos como la esposa enfadada y el hijo a los que casi nunca ve debido a su trabajo, la compañera rubia maciza (Ali Larter, ex de 'Heroes') que se ha de disfrazar de stripper en el episodio piloto (vaya por Dios) o el ceñudo jefe negro. Para un hombre que además de lo mencionado ha hecho también de Vronsky en 'Anna Karenina' o de Ulises en 'Troya', o hasta de Zeus en 'Percy Jackson', esto puede venirle un poco ligero, como ya ocurrió por otra parte en 'Missing', otra serie de misterios de marca blanca, cosecha 2012.

sábado, 9 de agosto de 2014

Outlander

-Estreno: 9 de agosto de 2014, Starz.
-Drama, 60 minutos, 1 temporada, 16 episodios previstos.

-En 1946, una enfermera inglesa, tras acabar la Segunda Guerra Mundial, se va con su marido a Escocia para desconectar y reconectar al mismo tiempo, y un día de repente, estando ella sola en una colina muy pintoresca, toca una piedra y se ve transportada de repente y sin explicación al mismo sitio, solo que doscientos años antes, en medio de las guerras jacobitas entre ingleses y escoceses. ¿Cómo se os ha quedao el cuerpo? 

Pues esta es la trama de esta serie, producida por Ronald D Moore, el de 'Battlestar Galactica', adaptación de una saga de novelas, ocho hasta ahora, escritas por la estadounidense de padre mexicano Diana Gabaldon y publicadas a partir de 1991. Se supone que son una mezcla de aventura, romance, novela histórica, fantasía y ciencia ficción, aunque las dos últimas, al menos al principio, no aparecen para nada, aparte del repentino e inexplicado salto temporal. La saga de libros se ha vendido por millones, y no pasa nada por decir que son superiores al montón, a pesar de tener como base una fantasía femenina casi de novela rosa: la protagonista es una mujer guapa, con remango y carácter independiente, con profesión propia, casada con un marido más bien estudioso y de oficina, meramente adecuado, que de repente conoce a un mocetón escocés, más joven que ella, con su kilt y su plaid para protegerla del frío mientras montan a caballo por las Highlands, y luchador por las libertades de su pueblo ante los imperialistas invasores británicos que sólo unas décadas más tarde perderían sus colonias norteamericanas tras una rebelión similar. Claire, con sus conocimientos de medicina del siglo XX, se ganará la confianza de los clansmen escoceses colocando un hombro en su sitio por aquí o cauterizando una herida por allá, para que no haya gérmenes (¿lo qué?), e incluso aplica lo que le recuerda contar al empollón de su marido sobre historia del pasado para echarles una mano con emboscadas y demás. Y tampoco se corta al usar su lengua viperina, lo cual parece impresionar aún más a los de las faldas. O sea, que va a haber temita con el escocés seguro. 

Si hay dos fantasías típicas de novela femenina, estas son "enfermera en tiempo de guerra" y "escoceses en kilt", y en esta saga aparecen las dos, ¿para qué andarse con remilgos? Todo esto puede verse como una fantasía facilona, de las que si estuvieran dirigidas a hombres se diría con todas las letras que lo es (no hay más que ver 'Spartacus' o 'Black sails', por ejemplo, sin salirnos de las series de la propia cadena Starz), o como algo que una vez que se plantea claramente y desde el principio, al menos no engaña a nadie, y que si aceptas dejarte llevar por las convenciones del género, puede resultar muy entretenido y culebrónico. Claire y Jaime serán los buenos indiscutibles de la historia (aquí no hay dudas estilo 'Juego de tronos', que empezaría a publicarse cinco años más tarde), y el oficial inglés "Black Jack" Randall será el malo cabrón y sádico sin paliativos, con un complejo añadido que ya aparecerá en su momento. Que además, ojo a esto, resulta que es antepasado directo de Frank, el marido de Claire en 1946, cosa que la serie remacha hasta el fondo haciendo que sea el mismo actor, Tobias Menzies, quien interprete a ambos. Después empezarán a aparecer primos, tíos, familiares, traidores y demás, completando un encaje de bolillos a ratos con inventiva y a ratos predecible. Visualmente está bien hecha (ya que Starz, sin tampoco empeñarse hasta las cejas, no suele escatimar), está rodada en la propia Escocia, y se le saca partido al paisaje. Así que hale, saca el whisky, Cheli, para el personal.

viernes, 8 de agosto de 2014

The Knick

cinemax.com/the-knick/
-Estreno: 8 de agosto de 2014, Cinemax
-Drama, 55 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada por 10 episodios más.

-Dirigida por Steven Soderbergh, protagonizada por Clive Owen y ambientada en la Manhattan de 1900, esta es una serie con todos los elementos para ser de la cadena HBO, pero no, es de Cinemax, un canal apodado "Skinemax", dada la cantidad de piel desnuda que muestran muchas de sus series, que van desde la testosterona de sheriffs, mafiosos y militares hasta el porno blando directamente. En este caso no es así: es un "prestige drama" con todos los honores, una historia ambientada en un hospital de la época (The Knickerbocker Hospital, o The Knick, para los amigos), donde aún están a punto de instalar cables eléctricos, donde el médico estrella (John Thackery, interpretado por Owen) aspira a elevar la esperanza de vida media por encima de los 47 años de edad, y donde las apendicectomías son algo complicado y peligroso en lugar de lo rutinarias que resultan hoy. Como resume la frase de los pósters publicitarios, "la medicina moderna tenía que empezar en alguna parte", y este es el ambiente que se nos retrata. Las escenas médicas no se cortan (nunca mejor dicho) en mostrar llagas, heridas, sangre, tripas o bebés muertos, pero no está hecho de manera gratuita: es un hospital de investigación recién salido del siglo XIX, y en cada caso es necesario saber de qué estamos hablando y cuál es el nuevo procedimiento que se va a ensayar. Aunque ya digo que no se llega al gore gratuito, lo cierto es que el ser humano es poco más que una bolsa de órganos y  fluidos, cosa que se refleja en pantalla, así que estas partes ya dependen del aguante estomacal de cada uno.

Obviamente, no todo ocurre dentro del hospital. La Nueva York de 1900 era todo un mundo en sí misma, con racismo y sexismo galopante (un médico negro y una enfermera sufren las iras de Thackery nada más empezar), y el propio Thackery le da al opio, a la cocaína y a las prostitutas. Además, están los inevitables temas económicos, con lo que podemos añadir un clasismo igual de galopante, si no más: la atención médica no es igual en absoluto si se tiene dinero que si no, e incluso hay varios ejemplos de situaciones médicas con pacientes manejados como animales que es más barato descartar que tratar. Aunque los dueños del hospital son una familia de talante progresista, hay que buscar desesperadamente un equilibrio entre la atención sanitaria y la contabilidad, y eso influye en su funcionamiento.

En el apartado formal, la serie resulta muy visual, como se espera del sello Soderbergh, con unos blancos impolutos de los médicos y enfermeras contrastando con la negrura de los trajes de los "civiles" e incluso de los decorados, sin faltar chorros de rojo sangre. Algunos toques incluso rozan lo gótico (tardío) o lo steampunk, con los nuevos aparatejos e invenciones de científico loco. Y para acabar de redondearlo, está la banda sonora de Cliff Martínez, hecha completamente a base de anacrónicos sintetizadores estilo años 80 (pero del siglo XX), que una vez que te acostumbras le dan un tono a la vez retro y casi de ciencia ficción al asunto. Que es, por otra parte, como debían de sentirse aquellos pioneros. En suma, una serie con muy buena pinta, que fue renovada incluso antes de estrenarse. Otra más, en lo que está siendo un año con gran cantidad de buenos productos.

jueves, 7 de agosto de 2014

Garfunkel And Oates

ifc.com/shows/garfunkel-and-oates
-Estreno: 7 de agosto de 2014, IFC.
-Comedia, 21 minutos.

-Garfunkel And Oates es un dúo musical formado por dos actrices cómicas, Riki Lindhome y Kate Micucci, que interpretan canciones también de comedia, en plan ukelele y guitarra, contrastando un sonido dulce y fiestero, incluso casi infantil, con letras satíricas, a menudo de contenido sexual. El nombre del dúo está sacado de las segundas mitades de Simon And Garfunkel y Hall And Oates, otros dos dúos reales de música pop. Aparte de apariciones públicas en festivales y demás, empezaron con vídeos en YouTube y cosas así, y poco a poco la bola ha acabado en su propia serie en el canal IFC, especializado en comedia alternativa e independiente. Micucci puede que les suene a algunos por haber salido en 'Scrubs', en 'Raising Hope' (ukelele y todo) y especialmente como ligue de Raj Koothrapali en 'The big bang theory'. En la serie interpretan una versión ficcionalizada de sí mismas en las que intentan llegar a la fama, sea a través de su dúo cómico o sea a través de conseguir papeles en cine o TV. Las tramas, por tanto, tienen tres ingredientes principales: las canciones cómicas que ilustran cada episodio, las cosas que les ocurren a las aspirantes a estrella (como por ejemplo hacer una audición con Sir Ben Kingsley, interpretado por el propio Sir Ben Kingsley) y los temas de ligoteos, citas y aventurillas sexuales, empezando por la incapacidad de Garfunkel para meterse cosas muy adentro en la boca. En concreto, el pene de su chorbo, para qué vamos a andar con remilgos. Pues eso, que a ratos recuerda a 'Flight of the conchords', pero con un toque femenino y (aún más) alternativo.

martes, 5 de agosto de 2014

Sequestered

-Estreno: 5 de agosto de 2104, Crackle.
-Drama, 22 minutos, 1 temporada, 12 episodios.

-Esto de definir una serie de televisión cada vez es más complicado. Crackle no es un canal de TV, sino un "distribuidor en internet de programas web originales con calidad televisiva, películas de Hollywood y series de televisión". O sea, algo como Netflix, que no se puede ver en la tele, a no ser que la tele tenga conexión a internet. En fin, yendo a lo que venimos, que es la serie en sí, es una de juicios sobre un caso donde el hijo del gobernador ha sido asesinado y se juzga a un acusado. El juez, debido al perfil público del juicio, decide aislar ("sequester") al jurado, así que el resto de la serie se compone de los debates de sus doce componentes y de los esfuerzos del abogado defensor para descubrir si hay alguna conspiración al respecto (que la habrá). Una de las juradas (si es que se dice así), interpretada por Summer Glau, que puede ser quizá la única cara conocida del reparto, recibe presiones externas para cambiar su voto, así que se ve obligada a debatirse internamente sobre si hacerlo o no. O sea, que esto es una mezcla de 'Doce hombres sin piedad' y 'Coacción a un jurado', aquella de los 90 con Demi Moore y Alec Baldwin y que ya lo explicaba todo en el título español. Está muy clarito lo que promete y lo que da, así que hasta ahí llega y no más. Por alguna razón, la primera mitad de la serie se "estrenó" en Crackle toda a la vez el 5 de agosto, pero los últimos seis no estarán disponibles hasta el 14 de octubre, cuando seguramente ya nadie se acuerde, salvo quizá los fanboys de la Glau ('Firefly', 'The Sarah Connor Chronicles', 'Dollhouse', 'The Cape', 'Arrow', etc).

lunes, 4 de agosto de 2014

Partners

fxnetworks.com/partners/
-Estreno: 4 de agosto de 2014, FX
-Comedia, 21 minutos, 1 temporada, 10 episodios previstos.

-Los seguidores de este blog quizá recuerden que ya en dos ocasiones anteriores hubo dos telecomedias “10/90” en la cadena FX, un extraño arreglo por el que si los 10 primeros episodios de una serie llegaban a un mínimo de audiencia, quedaba automáticamente renovada por otros 90 nada menos. ¿Por qué 90? Pues porque los 100 episodios suele ser el punto en el que se considera que una serie puede ser rentable para venderla a cadenas afiliadas (normalmente locales, demasiado pobres como para producir su propia programación y necesitadas de contenido con el que llenar las horas), y sacarle dinero a los derechos, aunque no haya producido gran beneficio en su primer pase. La primera vez que FX intentó hacer esto fue con ‘Anger management’, protagonizada por Charlie Sheen, y la cosa funcionó. O mejor dicho, aún no se sabe si ha funcionado o no, porque a 4 de agosto de 2014 todavía van por el episodio sesenta y pico de ese taco de 90, y aún está por demostrar la rentabilidad: quizá ‘Anger management’ ande rulando por cadenas regionales durante décadas, produciendo royalties con cada episodio emitido, o quizá la gente acabe harta de una máquina de hacer chorizos hechos demasiado rápido: 100 episodios es algo a lo que solo llegan series que alcanzan cinco temporadas o más, y para llegar a cinco temporadas tienes que haber demostrado calidad y datos de audiencia durante los cuatro anteriores. Con este formato se intenta llegar a eso con microondas en lugar de cocinando como Dios manda, y se nota mucho. La segunda prueba fue ‘Saint George’, protagonizada por el cómico latino George López, pero esta no alcanzó los 90 tras los 10, y fue cancelada esta misma temporada. Y ahora llega la que quizá sea la última intentona de este formato.

Al igual que las dos veces anteriores, es una telecomedia cuyo reclamo principal es la fama del protagonista, aunque en este caso son dos: Kelsey Grammer (ex de ‘Cheers’, ‘Frasier’ y ‘Boss’) y Martin Lawrence, ex de diversas comedias en pantalla grande donde hiciera falta un negrata gracioso, a menudo al servicio de Will Smith. Los diez primeros episodios se emitirán en tandas de a dos semanales, y luego ya se verá lo que pasa. La trama de la serie convierte a ambos actores en una extraña pareja de abogados, uno recién despedido por su padre y otro recién abandonado por su mujer, uno con dinero fresco tras el despido y otro sin blanca por el divorcio, uno cabroncete, amoral y picapleitos y el otro buenazo y calzonazos, uno blanco y otro negro, en fin. Grammer hace prácticamente el mismo papel de ególatra pomposo de Frasier, mientras que Lawrence aparece extrañamente calmado, cuando lo suyo siempre ha sido el descoque bocazas. No se sabe muy bien si esto es parte del personaje o que el hombre aún no ha despertado cuando se estaba rodando. Añádanse unos cuantos secundarios como guarnición (el pasante gay, la madre con cara de vinagre, un par de hijas adolescentes) y tenemos una comida rápida que sabe a recalentada y que sacada del horno tiene definitivamente peor pinta que la foto de la caja. Pero bueno, si alimenta, así es como luego FX tiene dinero para hacer ‘Louie’ o ‘Justified’ o ‘Archer’ o ‘The Americans’ o ‘Sons of anarchy’, por ejemplo. Así son las cosas, y así se cuentan.

domingo, 27 de julio de 2014

Manhattan

-Estreno: 27 de julio de 2014, WGN
-Drama, 42 minutos.


-Después del descoque de ‘Salem’, que fue la primera serie propia del canal WGN, su segundo producto, ‘Manhattan’, al menos en sus inicios está siendo merecidamente comparado con otros grandes de los últimos tiempos como ‘Mad men’ o ‘Masters of sex’. Creada por Sam Shaw, uno de los participantes en esta última, el Manhattan del título se refiere al nombre del proyecto que inventó la bomba atómica en los años 40. Es decir, que no tiene nada que ver con Nueva York y sus rascacielos pre-Don-Draper. Más bien al contrario, la serie tiene lugar en un lugar tan remoto de Nuevo México que lo llaman Nowhere (Ningún Sitio), donde se han venido a instalar los investigadores participantes en uno de los proyectos científicos más importantes de la historia, el de un arma tan destructiva que solo la amenaza de usarla detendrá todas las guerras, en especial la Segunda Mundial, que ya va por su cuarto año de provocar desolación. Todo esto es tan secreto que según uno de los protagonistas, el doctor Frank Winter, ni siquiera el vicepresidente del país lo sabe. Winter es el líder del proyecto, y en todo momento parece llevar sobre sus hombros el peso de toda la humanidad: tiene calculado el número de soldados estadounidenses que mueren cada hora en la guerra, y por lo tanto el número de los que se salvarán si las investigaciones pueden adelantarse incluso unos pocos días. También arenga a sus tropas diciendo que en algún lugar de Alemania, Hitler también tiene un equipo igual de hambriento que ellos esperando llegar antes al objetivo. Interpretado por John Benjamin Hickey, uno de esos actores con rostro de gran personalidad, a los que los directores de fotografía deben de disfrutar sacando aristas de sus arrugas y líneas faciales, Winter mete rápidamente al espectador en la importancia y la intensidad de lo que allí se cuece. Sin embargo, el asunto se complica porque hay dos equipos diferentes de investigadores, uno numeroso, bien financiado y altamente automatizado incluso a nivel humano, y otro, el de Winter, más pequeño y heterodoxo hasta el punto de incluir a un oriental y a una mujer en él, así que no se deja lugar a dudas sobre a quién debe “apoyar” mentalmente el espectador. Además, alrededor de los científicos y los militares también están las familias: esposas reducidas a lavar y planchar que no pueden saber nada de lo que hacen sus maridos, adolescentes aburridas y deseosas de marcha, y críos correteando por el desierto, rapados al cero periódicamente para evitar los piojos, todos ellos inseguros de si realmente su presencia allí es tan importante o de si solo les dicen eso para que acepten lo que se parece peligrosamente a un encarcelamiento en vida. El microclima queda creado rápidamente, con sus propias tensiones nacidas del secreto, la desconfianza rayana en la paranoia, el miedo, la protección de los tuyos, el deseo de algo más en la vida, el equilibrio entre el trabajo y la vida extralaboral, el derecho a decidir sobre la vida y la muerte de otros, y otros muchos componentes de ese hábitat de laboratorio. El resultado es una serie sin grandes secuencias de acción, y muy centrada en los dramas personales de un grupo de gente que sufre un tipo muy específico de presión: el conseguir resultados, el apoyar moralmente, el seguir órdenes por incorrectas que parezcan, el no abandonar, etc. Promete, y mucho.

domingo, 20 de julio de 2014

The lottery

mylifetime.com/shows/the-lottery
-Estreno: 20 de julio de 2014, Lifetime.
-Drama, 42 minutos.

-¿Por qué un canal dedicado al público femenino se lanza a hacer una serie de ciencia ficción? Porque va de bebés. Ni más ni menos. Ah, entonces vale. Pues resulta que en el futuro próximo un día dejarán de nacer bebés, así porque sí, y los científicos trabajarán a tope para saber por qué ha pasado y cómo se puede resolver. ¿Pero no había una película sobre eso mismo exactamente? Pues sí, ‘Children of men’, dirigida por Alfonso Cuarón en 2006, con Clive Owen de prota. Ocho años después, uno de los cinco guionistas de dicho film, Timothy J Sexton, usa la misma idea para hacer una serie de televisión. La acción comienza cuando ya van seis años sin nacer críos, y en vez de disfrutar el oasis de paz y tranquilidad que debe de ser eso, hay un descubrimiento científico al respecto, que podría conducir a lograr cien óvulos fecundados viables. Lo que pasa es que ese avance ocurre en un laboratorio del gobierno de los Estados Unidos, y en seguida empiezan a llegar agentes con corbata y gafas oscuras a adueñarse del cotarro. Mientras, el presidente de los USA, tras una idea de su jefa de personal, decide sortear esos óvulos entre las mujeres del país, en una lotería nacional que llene a la nación de esperanza y de ilusión y de buen rollito. Como se hace con los visados de residencia, vamos. Sin embargo, uno de los agentes del gobierno empieza a perseguir y a hacer desaparecer gente relacionada con los embriones. Y aquí quizá es donde más se nota quién ha comprado el proyecto y cómo se ha tuneado a medida: en un mundo de conspiraciones, secretos y mentiras, los dos “buenos” de la película son la mencionada jefa de personal (interpretada por Athena Karkanis) y la doctora que consiguió el hallazgo (Marley Shelton), dos mujeres coraje luchando contra la injusticia y entrando y saliendo de edificios en principio superprotegidos como si fueran espías internacionales. El planteamiento es interesante, pero ahora falta ver cómo se lleva en 10 episodios.

jueves, 17 de julio de 2014

Married

www.fxnetworks.com/married
-Estreno: 17 de julio de 2014, FX
-Comedia, 21 minutos.

-Brad Faxon y Judy Greer son veteranos de las comedias, de esos que cuando hay nombres más importantes hacen de secundarios y cuando no hay presupuesto o ganas de protagonistas más famosos van de principales antes de acabar cancelados irremisiblemente. Normalmente ella hace de la segunda más guapa del reparto, la lista y acomplejada oscurecida por la amiga más mona, y él de mortadelo metepatas de buen corazón en el fondo. En este caso hacen de una pareja casada desde hace años, y con tres hijas menores, que ha perdido toda la chispa, hasta el punto de que cuando ella no tiene ganas, que es casi siempre, él se la casca en la cama junto a ella, sin que ella ni proteste, y además luego ella va y le dice a él que si quiere buscarse un ligue extra, pues que por ella vale. ¿Ein?, dice su marido y todo el público al unísono. Es una comedia con aires de filmación indie (temblorosa cámara al hombro y todo eso, ahora que los telespectadores van teniendo pantallones grandes donde ese rollo marea un montón) y parece que a veces temerosa de hacer reír de verdad, no vaya a perder credibilidad artística. Aprovecha el ser de FX para colar alguna cosa sexual que no se consentiría en las cadenas en abierto, pero se acaba quedando más que nada en una comedia de sonrisa torcida ante lo que se estropean las cosas de la vida.

You're the worst

fxnetworks.com/youretheworst
-Estreno: 17 de julio de 2014, FX
-Comedia, 21 minutos

-Al igual que ocurre con los dramas, las comedias de las cadenas por cable suelen aprovechar su mayor permisividad en temas de sexo, violencia o lenguaje soez para echarle algo más de sal gorda al asunto. Sin embargo, no siempre esa sal gorda y esa mayor franqueza visual y lingüística equivale a mayor calidad. Un buen ejemplo para debatirlo es esta serie, que es básicamente una comedia romántica protagonizada por dos personajes convencidamente antirrománticos. Ambientada en California, él es escritor en hojas bajas y ella es publicista de "bad boys" raperos de la industria musical. Él quedó escamado de una relación anterior, y ella dice no haber nunca tenido una relación propiamente dicha. O sea, que están en el momento de aquí te pillo aquí te mato. Y efectivamente, en la boda de la ex de él, los dos se pillan y se matan a conciencia durante esa noche. También se descubren mutuamente una mala leche, una lengua viperina, una misantropía, un cinismo y un egocentrismo igual de grande que la química que claramente nace entre ellos. Es más, cuanto más se cabrean mutuamente y más odiosos se ven, más ganas tienen de volver a encamarse. Pero claro, eso sería tener una relación, y tener sentimientos, y tal, así que, ¿qué vais a elegir a partir de ahora, chavales, susto o muerte? El resto de los personajes parecen estar ahí simplemente para acentuar las características de los protagonistas o explicarles a ellos lo poco que se deja de decir a la cara la pareja principal. Creada por Stephen Falk, que pasó antes por 'Weeds', a veces puede pecar de creer que ver cualquier pasada de rosca es graciosa (recuérdese la propia 'Weeds'), pero eso ya depende de cada espectador, cuyas reacciones pueden ir del "estos tíos son la caña" al "me hace alguien algo así a mí y lo mato". En chutes cortos, puede valer cual ronda de chupitos de vodka.

Satisfaction

http://www.usanetwork.com/satisfaction/home
-Estreno: 17 de julio de 2014, USA
-Drama, 42 minutos

-Cuando un canal establece un tipo de programación muy definido, a veces les entran ganas de cambiar de tono, para ver qué pasa (y para enganchar a más espectadores, claro). En este caso, la USA de "clear blue skies", la de programación veraniega de desenfadados policías o abogados, intenta con esta serie meterse en un drama de pareja suburbana que se derrumba tras casi dos décadas. Él es analista financiero, ella dejó pasar oportunidades de trabajo como diseñadora visual para criar a la hija de ambos, que ahora tiene 16 años y está en etapa de guitarra protesta. Él cada vez tiene menos tiempo libre y más conciencia de crisis de los 40, y ella está empezando a estar harta de sustituir al marido por grupos de lectura con otras mujeres en la misma situación. Él explota un día en un avión que lleva cinco horas de retraso, perdiendo su empleo, y ella... le pone los cuernos con un gigoló profesional. Pero esto último que le ha pasado a cada uno no se lo cuenta al otro, lo cual no impide que lo acaben averiguando. Ajá. ¿Qué pasará ahora? Y la pregunta no es solo qué ocurrirá en la trama, sino qué tipo de serie quiere ser después.

El episodio piloto, de 65 minutos de duración, tiene dos mitades bastante diferenciadas, una en la que se nos presentan las frustraciones de cada uno de los cónyuges, e incluso de la hija (adolescente desatendida e incomprendida de manual televisivo), y otra en la que la trama pega un cambio de dirección que aleja a la historia de cualquier intento de resultar una pieza introspectiva y casi de cine experimental. Este cambio (spoiler en 3...) es que (spoiler en 2...) el marido de la pareja (spoiler en 1...), al enterarse de lo de su esposa, acaba el episodio metiéndose él también a gigoló de mujeres desesperadas, obviamente (porque esto es la tele), todas ellas cuarentonas de buen ver en vez de más mayores y menos atractivas. Acabáramos. O sea, que esto sigue siendo la cadena USA, al fin y al cabo. Así que ahí está la duda: en lugar de un examen de las quejas de vicio que hace una pareja californiana con dinero, posición, cierta juventud aún todavía y todos los bienes de consumo que puedan desear, quejas que podrían arreglar en un par de conversaciones, ¿va a ser esto una historia de enredos conyugales, secretitos de alcoba y gente saltando de cama en cama? Cuando se sepa lo diremos. Por ahora, el primer episodio es interesante, y sería raro que no provocara el deseo de ver más, aunque quizá los que vengan confirmen posibles temores.

Rush

http://www.usanetwork.com/rush/home
-Estreno: 17 de julio de 2014, USA
-Drama, 42 minutos

-Estrenada justo antes que 'Satisfaction' (véase), esta sí que es una serie más del tipo del canal USA. Es un drama médico, pero con su vuelta de tuerca en el hecho de que el protagonista no trabaja en un hospital, sino que se dedica a responder a llamadas urgentes y desesperadas de adinerados clientes californianos que no quieren pasar por un centro médico. Un famoso jugador de béisbol al que se le va la mano con la novia, por ejemplo, o un productor de cine al que en un arranque de pasión se le ha roto el pene (eso existe, investigadlo), o una bala en la barriga de uno de los traficantes que le pasan la droga al camello que a su vez se la vende al protagonista, por ejemplo. Porque a todo esto, el doctor Rush (que aparte de ser un apellido corriente también significa "prisa", "subidón") fuma, bebe, se droga y anda con mujeres a las que a él no le tiembla el pulso de reactivarles el corazón con un desfibrilador casero si se pasan de la raya (jeje) con la coca. Él tiene una teoría sobre que puede controlar los biorritmos de su propio cuerpo para necesitar menos horas de sueño a base de lo que se mete por la vena y la nariz, pero por lo que parece, lo que le va en realidad es jugar al límite.  Sin embargo, para ser el prota hay que tener cosas que no te hagan ser un capullo todo el tiempo, y una de ellas es que está intentando recuperar a la novia que lo dejó hace un tiempo, demostrándole que se ha reformado y tal. La otra es que a veces reacciona ante las capulleces de sus clientes en vez de solo callar, curar y cobrar. En fin, que la serie promete lo que da y da lo que promete.

miércoles, 16 de julio de 2014

The divide

wetv.com/shows/the-divide
-Estreno: 16 de julio de 2014, WE TV
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 8 episodios.

-Y otro canal más que se suma a hacer teleseries de ficción. En principio fundado en 1997 como Romance Classics para emitir sobre todo comedia romántica, a partir de 2001 cambió de nombre a WE (Women's Entertainment) para basarse en realities de famoseo y trajes de boda. Y ahora, de repente y por sorpresa, un canal con ese tipo de contenido va y pone en antena una miniserie bastante buena, la verdad, sobre varios casos de pena de muerte en Philadelphia. La trama está basada en el Innocence Project, una organización benéfica real que desde 1992 ha conseguido exonerar a más de 300 presos condenados injustamente de asesinato, de ellos una veintena ya metidos en el mismísimo corredor de la muerte. Se especializan en casos donde las pruebas de ADN son decisivas (tanto nuevas como antiguas fallidas), y de eso va la trama de la serie: dos presos a punto de la ejecución intentan ser salvados por una de las colaboradoras del proyecto. Sin embargo, lo interesante del asunto es que, dando la vuelta a lo que es más corriente en este tipo de historias, los condenados son blancos y la familia asesinada es negra. Es más, no solo la familia, sino los abogados de esta, y hasta el padre del abogado, son todos negros, mientras que en "el otro bando" los presos y los trabajadores del IP encargados de su caso son blancos. El título, pues, de la serie, no es casual, aunque tampoco quiere centrarse solo en temas de raza, sino también en otras "divisiones" sociales: entre ricos y pobres, justos y pecadores, idealistas y realistas, politizados y apolíticos,etc.

El tono es muy adecuado, sin histrionismos pero sin falta de gracia tampoco, y la actriz principal, Marin Ireland, está fabulosa, con sus ojeras, su mirada intensa y su cabello descuidado, es decir, con auténtica pinta de becaria dedicada de día y camarera extenuada por la noche, cuyo padre también está preso por asesinato. Uno de los creadores, extrañamente, es Tony Goldwin, el actor que interpreta al presidente Fitzgerald Grant en 'Scandal', una serie de tono culebrónico y pasado de rosca, diametralmente opuesto a 'The divide'. Quizá uno de los detalles que más indiquen el tipo de calidad al que aspira esta serie es el hecho de contar con hasta cuatro actores procedentes de 'The wire', entre ellos Clarke Peters, que hacía de Lester Freamon, uno de los centros morales de dicha serie, si es que tenía uno. Y encima, se va a estrenar justo en una semana en la que la prensa habla de un caso en el que un preso tardó dos horas en morir de su inyección letal, así que está de rabiosa actualidad.

martes, 15 de julio de 2014

Matador

elreynetwork.com/#/originals/matador
-Estreno: 15 de julio de 2014, El Rey
-Drama, 42 minutos.

-A ver cómo lo cuento sin reírme. Es una serie que va de un mexicano-americano que apenas habla español, pero sí hebreo, y que de día es futbolista profesional y de noche agente de la DEA, cosa que acepta para sacar a su hermano del talego. Comoloyen. Hace unas semanas hablábamos del nuevo canal de Robert Rodriguez, El Rey, donde lo primero que hizo fue rodar una versión larga de 'Abierto hasta el amanecer', y lo segundo es esta serie del tipo "tan mala que es buena". Al menos no esconde lo ridículo de su propuesta, pero quizá lo más extraño es que con ese planteamiento tampoco quiere ser una comedia como tal. La idea, por otra parte, no es nueva: en los años 60 hubo una serie llamada 'I spy' cuyo protagonista era un jugador de tenis que además era espía. De todas maneras, quien haya visto algo de Robert Rodríguez, le habrá pillado el tono jocoserio que usa, con escenas de acción rápidas, violentas y sangrientas hechas por personajes que ni un cómic emplearía. El alemán de la primera escena, que a pesar de ser malvado internacional tiene como pasión principal el hacer sus propias salchichas, es una muestra del asunto. Rodríguez, además, tiene justificada fama de rodar con prisa pero sin pausa, sin complicarse demasiado y con resultados bastante decentes visualmente. Además, cuenta con el nombre de Roberto Orci (cocreador de 'Fringe') para apoyar en la producción.

Parte de la crítica norteamericana la ha recibido bastante bien, sobre todo por su honradez de planteamiento, pero supongo que también porque no tienen ni idea de fútbol. Cada nuevo detalle balompédico es más hilarante que el anterior, con un protagonista que a pesar de tener 32 años entrena dos días con una doble campeona olímpica y es aceptado en el principal equipo de Los Ángeles. Las jugadas son del tipo Oliver y Benji, consistentes en robar el balón en defensa, regatearse todo el campo en jugada individual y marcar. Porque además, si el plan era estar de tapadillo en el equipo para investigar al magnate que es su dueño, aquí nada de camuflarse como lateral derecho suplente o tercer portero. De eso nada: acaba como la estrella del equipo, con el apodo de "Matador", cosa que va genial para el incógnito. Los compañeros de equipo incluyen un central macarra y violento cuyo sistema de defender es empujar y cocear como si esto fuera hockey o fútbol americano y al que le han sacado siete tarjetas rojas (este no conoce a Sergio Ramos), un ex bailarín mexicano y, lo más fantasioso de todo, un inglés (interpretado por un australiano con un acento horrible) que marcó ocho goles en un Mundial. Juas. El resto del tiempo son misiones del tipo de aprovechando una fiesta en una mansión, robar unos planes secretos de algo y demostrar que es buena gente mientras que los de la DEA pueden ser un poco capullos. Excepto por la rubia cañón, claro. En fin, que mientras acaba el Mundial y empieza la Champions da para echarse unas risas. Y a todo esto, fue renovada por una segunda temporada (nunca mejor dicho) antes incluso de estrenarse.

domingo, 13 de julio de 2014

The strain

www.fxnetworks.com/thestrain
-Estreno: 13 de julio de 2014, FX
-Drama, 50 minutos, 1 temporada, 13 episodios previstos.
-Renovada.

-Guillermo Del Toro es uno de los directores visualmente más impactantes de los últimos tiempos, con películas como 'El espinazo del diablo', 'Hellboy', 'El laberinto del fauno' o 'Pacific Rim' en su currículum como realizador. En 2006 tuvo la idea para esta serie mezcla de terror, vampirismo y thriller de epidemias contagiosas, pero no le fue aceptada, y en vez de eso se juntó con Chuck Hogan para convertir el proyecto en una trilogía de novelas, la primera de las cuales apareció en español e inglés simultáneamente ('Nocturna', en castellano). De ahí salió un cómic también, Y como a las productoras últimamente les encanta adaptar cómics y novelas (y multilogías ya ni te cuento), esta vez sí que se consiguió luz verde para la serie, que según se ha anunciado, tendrá entre tres y cinco temporadas y "entre 39 y 65 episodios, ni más ni menos", según el presidente de FX, John Landgraf.

Como ya se ha dicho, el tema es una revisión de mitos vampíricos, solo que prestando una mayor atención a la biología y a la epidemiología del fenómeno. Un paciente cero llega desde Berlín a Nueva York, la cosa se descontrola (o quizá no, porque hay tejemanejes en la sombra y el brote se revela como provocado a propósito por un villano en la sombra), y los sujetos contaminados empiezan a comportarse de una forma que solo puede calificarse como vampírica. Sin embargo, cualquiera que haya visto una película de Del Toro sabe que expresiones como "una de miedo" o "una de héroes de cómic" no hace justicia a su talento visual. Quien recuerde sobre todo 'El laberinto del fauno' puede tener una idea aproximada sobre esa imaginería tan extraordinariamente inventiva. Pues algo así ocurre con estos vampiros modernos, cuyos procesos biológicos se analizan en detalle, en laboratorios y morgues de luz azulada, con equipos de última generación y trajes antiepidemia de protección a tope, con escafandras y toda la pesca. Los resultados quedan bastante alejados de un simple maquillarte de blanco y ponerte colmillos picudos: estas criaturas son unas bestias que desarrollan órganos nuevos a la velocidad de horno microondas, que contagian, entre otras formas, a través de gusanos filamentosos que se le meten a uno por cualquier intersticio (solo de escribirlo o leerlo ya le puede entrar a uno el asquito correspondiente) y que se comportan con la brutalidad y la total ausencia de piedad que la naturaleza otorga a una especie depredadora en la cúspide de la pirámide alimentaria y reproductiva. Nada de guapetes con los que montar tríos amorosos, ni océanos de tiempo que cruzar en busca de amadas redivivas, ni almas torturadas en busca de venganza y/o redención, ni otros neorromanticismos similares. Son alimañas peligrosas y punto.

También de acuerdo con la carrera anterior de Del Toro, la parte visual y la creación de suspense y sensación de peligro está tan lograda que a veces se puede pasar por alto alguna laguna en la trama o la caracterización, así que esta serie se disfrutará más si se deja uno llevar por esas sensaciones primarias y deja uno un poco a un lado la bata blanca mental de despiezar guiones. Hay sustos, hay detalles predecibles para los veteranos del género, hay gore, sangre y asquerosidad. Quien vea esto en el menú y le apetezca pedirlo, recibirá un sabroso plato, pero a quien no le vayan los higadillos espachurraos en su salsa, los sesos reventaos al puño con garra y las cosas vivas que entran y salen de los cuerpos de la gente, quizá tendrá que verla a través de los dedos de la mano o pasar directamente al postre.

miércoles, 9 de julio de 2014

Extant

http://www.cbs.com/shows/extant/
-Estreno: 9 de julio de 2014, CBS
-Drama, 42 minutos.

-Vaya pareja que hacen Halle Berry y Goran Višnjić en esta serie. Ella es una astronauta de una corporación privada que acaba de volver a la Tierra tras más de un año en solitario en una estación espacial, y él es el creador del robot más perfeccionado de la historia, un niño de (en apariencia) 8 años al que la pareja está criando, en un experimento revolucionario, como hijo suyo como si fuera humano, sin "protocolo de terminación" existente. O sea, sin botón de reventarlo si se pone demasiado cargante y/o asesino (cosa que por otra parte sería un gran avance instalar en niños humanos). Juntos componen una especie de híbrido de ciencia ficción y suspense con elementos muy reconocibles de otras películas: 'IA' ('Inteligencia artificial'), por ejemplo, aquella historia con el aún niño prodigio Haley Joel Osment, que empezó Stanley Kubrick y acabó Steven Spielberg, que ahora es productor ejecutivo de esta serie.  O 'Gravity', con su heroína espacial rompiendo taquillas, entregas de premios y maneras de hacer efectos especiales. O 'La profecía', o 'Rosemary's baby' ('La semilla del diablo'), de la que se hizo una nueva versión televisiva este mismo año. ¿Por qué esta última? Ah, pues porque a todo esto, aún no he contado que la Berry, a pesar de venir de 13 meses ininterrumpidos sola en el espacio exterior ese donde nadie oye tus gritos, ha vuelto a casa preñada. Jur.

'Extant' se saltó la etapa de hacer un episodio piloto de prueba para rodar 13 episodios directamente, y el resto de ella está compuesta de secundarios solventes, aunque un poco unidimensionales, junto a un diseño de producción con algún toque futurista bastante apañado, como las pantallas a pared completa (o quizá paredes a pantalla completa, vaya usted a saber) o unos cubos de reciclar basura doméstica muy chulos y molones. Lógicamente, encubierto entre el suspense y la ciencia ficción, también podrá leerse la historia como una alegoría de los peligros y miedos de la paternidad: ese embarazo que te hace sentir una extraña en tu propio cuerpo, ese crío que empieza a desarrollar su propia personalidad a saber de qué influencias o desarrollo mental, el debate sobre los límites del control sobre los menores e incluso sobre la responsabilidad de comenzar nuevas vidas, etc. Mientras tanto, los nombres de Berry y Spielberg garantizan atención inicial, y aunque tiene pinta de resultar intrigante e interesante al principio para luego quizá decaer, podría ser la serie veraniega, en el sentido de más entretenimiento del término, que seguir este año.

martes, 8 de julio de 2014

Finding Carter

mtv.com/shows/finding-carter/
-Estreno: 8 de julio de 2014, MTV
-Drama, 42 minutos, 12 episodios previstos.

-'Encontrando a Carter' es un drama familiar con una premisa impactante e interesante: una chica de 16 años, la Carter del título, se entera un día de que su madre soltera, con la que se lleva de maravilla, y van al cine juntas, y comen chuches juntas, y se lo cuentan todo mutuamente, pues resulta que no es su madre, sino una tipa que raptó a la chavala cuando esta tenía 3 años de edad. La "madre" se da a la fuga en mitad de la noche para no ser detenida, y a la mañana siguiente misma, Carter se ha de ir a vivir con su familia biológica, compuesta por madre agente de policía, padre escritor más o menos frustrado, hermana gemela (whaaaat?) pero no idéntica y hermano menor de 12 años con complejo de haber sido concebido como repuesto para la desaparecida. Es una idea que podría dar un fruto dramático tremendo, pero en manos de la MTV se convierte en una nueva edición de la idea adolescente de lo coñazo que son los padres, solo que llevada a un extremo tan desagradable que yo creo que no se han dado cuenta de lo repulsivo que resulta. En particular se cargan las tintas de manera inmisericorde contra la figura de la madre real, que tras 13 años de angustia hace lo posible por no volver a perder a su hija y a atrapar a la secuestradora, llegando, sí, a usar su empleo de policía para tener localizada a la hija en el primer mes de su vuelta, pero sin nunca darle la oportunidad de expresarse.

Por su parte, el comportamiento de la chica, que se supone que debe atraer al público de su edad a base de plantar cara a los muermos de los padres y de tratar el alcohol y las drogas como lo más normal a los 16, junto con el robarle el coche a la madre e irse por ahí hasta las tantas sin ni pedir permiso, es tan desdeñoso e incluso ofensivo que cuesta ver la serie de una manera neutral y apoyar sus acciones. Los diálogos permiten a Carter soltar sus parrafadas sobre "me mentiste, no confías en mí, tú no eres mi madre, nunca sonríes", etc, mientras que a los padres nunca se les da la ocasión de hablar de su dolor de TRECE años y de la "recompensa" con la que se encuentran ahora. Además, el padre, que parece conectar un poco más con Carter (a base mayormente de darle la razón y de hacer de poli bueno) tuvo su único éxito de ventas con un libro precisamente sobre el secuestro y sus secuelas, y ahora su agente literario, un gay de topicazo buscafamas, le está pinchando para que escriba otro sobre la vuelta de la moza, y cada nuevo escándalo de ella (lo de las llamadas falsas y el vídeo en YouTube es imperdonable) le hace casi correrse de gusto ante el aumento de ventas que puede suponer. Mientras, Carter, "too cool for school", finge ataques de pánico para hacer pellas y se hace el típico grupito de amiguetes que solo existen en la tele, que parecen no tener padres pero sí acceso a casas para fiestas y dinero para compraventa de drogas. Lo curioso, por otra parte, es que la serie está rodada de una forma bastante mansa y sin descoque, muy lejos del tono de una 'Shameless', por ejemplo (es más, esta serie casi acabó en 'ABC Family'): el rollo sexual no pasa de besitos, las fiestas son chavales bebiendo de vasos de plástico o tragando pastillas como quien toma gominolas, y hasta los supuestos chicos malos son guapetes de casting post-Disney sin ninguna sensación de peligro real. La ropa es hasta recatada incluso, y no hay ni escotes ni abdominales. Quizá lo realmente peligroso entonces es la naturalidad con la que un guion muy manipulativo y partidista se pone de parte de Carter a pesar de lo grosera que puede llegar a ser con una tragedia tan grande. Y lo peor seguramente sea que esto vaya a peor en futuros episodios, con el padre traicionándola tras prometer que no escribiría el segundo libro, y la secuestradora demostrando que tenía una razón más o menos plausible para hacer lo que hizo, que ya sería el colmo.

domingo, 29 de junio de 2014

The leftovers

http://www.hbo.com/#/the-leftovers/index.html
-Estreno: 29 de junio de 2014, HBO.
-Drama, 60 minutos.

-Damon Lindelof fue uno de los creadores de 'Perdidos' y uno de los máximos responsables del auge, deriva y polémico final de la que es seguramente la serie no por cable más influyente e importante de los últimos tiempos. Tras pasarlas canutas en internet, sobre todo en Twitter, en medio de críticas, réplicas y contrarréplicas al respecto, vuelve con una serie, basada en la novela de Tom Perrotta, que plantea aún más incógnitas que la anterior, y esta vez seguramente sin perspectiva de resolverlas. Es más, es precisamente la falta de explicación lo que mueve a toda la serie.

Resulta que hace tres años ocurrió un acontecimiento tan misterioso como impactante: el 2% de la población mundial, o sea, unos ciento cuarenta millones de personas, simplemente desapareció de un segundo a otro. No es que murieran, ni que quedaran catatónicos ni que se convirtieran en zombis: simplemente desaparecen sin rastro. Para ilustrarlo, la primera escena de la serie abre con un bebé llorando sin parar en el asiento trasero del coche de su madre, mientras esta habla por teléfono sin mirarlo, hasta que de repente el niño se calla. Cuando la madre se vuelve a mirar la silla, el bebé no está. En ese mismo segundo, a varias otras personas a su alrededor les ha pasado igual,  lo cual descarta un secuestro, y en la escena siguiente, tres años después, se nos explica cuánta gente desapareció a la vez en todo el mundo, sin que parezca haber ninguna conexión entre sus identidades, ni explicación satisfactoria. A partir de ahí, el impacto que ha sufrido el mundo ante ello se nos cuenta a través de Mapleton, un pueblo del estado de Nueva York donde viven varios afectados, incluyendo una mujer a la que le desapareció TODA su familia: la gente anda en general bastante cabizbaja, seria, y afectada, aunque de maneras diferentes, incluso aquellos a quienes no les tocó el evento de cerca, de la misma forma que llegó a pasar por ejemplo con el 11-S, solo que aún peor, porque esta vez son millones, en todo el mundo, y además porque no se sabe si van a volver mañana o nunca, o quién es el responsable de todo esto.

La población se divide generalmente entre los que se empeñan en olvidar y los que se empeñan en recordar, y en un mundo donde ni la ciencia ni la fe son capaces de explicar lo que ha ocurrido, ni si volverá a ocurrir, la gente se monta sus propios credos, debate en televisión, se refugia en sí misma o, al contrario, se dedica a agitar a los demás en diferentes direcciones, según sus neuras particulares. En el episodio de presentación hay hasta tres núcleos de reacción, el primero en torno a una especie de curandero capaz de quitar las penas a base de misteriosas sesiones de abrazos individuales, el segundo a través de un predicador cuentaverdades que se opone a que se convierta en héroes a los desaparecidos, insistiendo en que muchos de ellos (los que corresponden estadísticamente) eran bastante mala gente, y el tercero encarnado en un extravagante grupo de autoexiliados del mundanal ruido, que se visten con ropa blanca estilo sanatorio mental de 'Alguien voló sobre el nido del cuco', a la vez que renuncian a hablar, no paran de fumar y se dedican a trolear con extrañas pancartas las ceremonias de recuerdo a los desaparecidos. Los adolescentes, por su parte, se dedican a organizar fiestas nihilistas con mucho sexo y adrenalina pero poco disfrute alegre, usando el móvil para jugar a lo de la botella giratoria, solo que esta vez jugándose polvos, quemaduras o amagos de asfixia erótica. Por si todo esto fuera poco, el sheriff local parece tener sueños extraños y aparecen por ahí manadas de perros asilvestrados que parecen anunciar una vuelta a lo salvaje y una renuncia a una civilización que justo cuando ya parecía haberle cogido el truco al planeta y a la creación entera, ahora se encuentra con algo que no puede alcanzar a entender. Y es que en una situación así, la tentación de romper la baraja y volver a la feliz ignorancia animal puede hacerse difícil de resistir.

La serie, pues, basa todo su peso en este acontecimiento y sobre todo en la sensación que provoca su falta de explicación, que ni está ni se la espera. Si en 'Perdidos' la espada de Damocles era el ser capaz de atar todos los múltiples cabos sueltos durante años en una convincente resolución final (cosa que además Lindelof y los suyos habían asegurado que harían antes de acabar la serie), aquí parece darse un corte de mangas a todo eso, convirtiendo la eterna inseguridad del ser humano en su premisa central, volviendo al "solo sé que no sé nada" y haciendo una única promesa: que nunca sabremos más. Para acabar de adobar el plato, están detalles de humor inesperado, como la identidad de varios personajes famosos que "se fueron" junto a otras personas anónimas (los ricos también lloran), o el perverso toque "lostiano" de que la fecha del suceso, el 14 de octubre, sea la misma que el día en el que Lindelof cerró su cuenta de Twitter, harto de osos polares, números de lotería y vidrieras multirreligiosas. También está el recurso a los flashbacks, pero aquí duran solamente dos o tres segundos, que a veces provocan más preguntas que respuestas. En fin, que todo esto puede resultar tremendamente interesante o extremadamente deprimente, y además el hecho de ser una producción de la HBO promete que se va a dar manga ancha creativa más allá de los límites de una cadena generalista en abierto, así que el reto está planteado y veremos cómo responden el público serieadicto, la crítica y las cifras generales de espectadores.

Girl meets world

http://www.disney.co.uk/disney-channel/
-Estreno: 29 de junio de 2014, Disney Channel
-Comedia, 21 minutos.

-'Boy meets world' fue una telecomedia de la cadena ABC que duró 7 temporadas y 158 episodios entre 1993 y 2000. En ella, el chico del título, Cory (Ben Savage), iba creciendo desde alumno de primaria hasta la universidad, mientras se echaba novia y todo, Topanga (Danielle Fishel), que al final se convertiría en su esposa. Por la época en la que se emitió, fue una de las primeras telecomedias que vieron los nacidos en los 80, es decir la gente que ahora bloguea y frikea por el espacio internetestelar. Por ello, cuando se anunció una continuación en toda regla, con Savage y Fishel volviendo a hacer sus papeles, solo que ahora en plan de padres en vez de hijos, hubo una especie de gran conmoción en la Fuerza, que obviamente solo sintieron los que están pendientes de estas cosas. Cory y Topanga tienen ahora una hija (nacida en el siglo XXI y ya protagonizando teleseries, lo cual nos acaba de hacer un poco más viejos a los demás) que empieza a vivir esa etapa de "ir conociendo el mundo" más allá de su familia, por la que pasaron sus padres el milenio anterior. El problema principal es que Cory, además del padre de Rowan, es también su profesor de Historia. Horror. Tu padre tu profe. Ni en el cole te libras de él.

La nueva serie tiene un toque Disney muy visible, tanto que no parece una continuación de un éxito de otra cadena. En otros canales, una telecomedia preadolescente es algo que o no tienen, o muy de vez en cuando, pero Disney prácticamente se dedica solo a eso, además de sus series animadas. Y se nota en la exageración de los gestos cómicos y en lo fantasioso de algunas escenas. Sin embargo, como tiene pretensiones de comedia de alcance, tras las travesuras, rebeldías y tonterías más o menos infantiloides de los secundarios de turno en medio de risas enlatadas, siempre hay una escena que pega un frenazo en seco, donde se habla de un tema serio como la lucha por lo que te importa, la superación personal o los peligros del mundo exterior y del ir creciendo. Esto hace que acabe navegando entre dos aguas, resultando quizá demasiado mansa para algunos críos más maleados que hay hoy en día y que ya no tragan con muecas de cómico infantil, o no lo suficientemente alocada para chavales más pequeños.

Reckless

http://www.cbs.com/shows/reckless/
-Estreno: 29 de junio de 2014, CBS.
-Drama, 42 minutos.

-Ahora que Matthew McConaughey es El Único Actor Importante del planeta, ¿alguien recuerda 'A time to kill' ('Tiempo de matar')? Era una película de juicios y abogados, basada en una novela de John Grisham, uno de cuyos principales protagonistas (aparte de Macónajei, y Sandra Bullock, y Kevin Spacey, y Samuel L Jackson, y Donald Sutherland, joé, vaya reparto) era el calor. La caló. Ese calor pegajoso, húmedo, sureño, de Mississippi, que te hacía sudar con solo verlo en la pantalla, y que volvía majara a la gente, que luego así se liaba a matar y a violar de lo cabreao que te ponía. Bueno, pues 'Reckless' intenta hacer algo así en otro estado vecino, Carolina del Sur, con sofocantes salas de juicios, policías violentos, sexualidad sudorosa, corrupción política y vídeos de violaciones en grupo, entre otras cosas típicas de la (falta de) ley y orden del lugar. Nótese que digo que lo intenta, no que lo consiga. A pesar de haberse rodado in situ en la propia Charleston, la mayoría de sus escenas resultan bastante genéricas, a lo cual ayuda una pareja de abogados protagonistas guapetones pero sin sustancia (él caballero sureño de acento imitado, ella urbanita yanqui), que pasan más tiempo enfrentándose fuera de los juzgados que dentro. Mientras, Shawn Hatosy, recién licenciado de la estupenda 'Southland', hace un papel similar de policía de enfado fácil que resulta mucho más atrayente que los protagonistas principales. La trama, con sus vueltas y revueltas políticas, legales y criminales, resulta meramente entretenida si no se pide mucho más que mentes calenturientas, y aún así, recordemos que esto es la generalista CBS, así que el descoque tiene un límite. Todos juntos: "It's getting hot in herre... so take off all your clothes..."

miércoles, 25 de junio de 2014

Mystery girls

http://abcfamily.go.com/shows/mystery-girls
-Estreno: 25 de junio de 2014, ABC Family.
-Comedia, 21 minutos.

-¿Alguien sabe/recuerda quién es Tori Spelling? Hija del productor Aaron Spelling, lleva toda la vida apareciendo en series de televisión, primero como adorable infante rubia y de ojos azules, luego como lagarta adolescente en 'Beverly Hills 90210', y luego básicamente como famosa/enchufada/superviviente profesional de las pantallas, la telerrealidad y las revistas del cotilleo. Ahora con 41 años, seis biografías publicadas y varias cirugías faciales, interpreta a una versión cómica de sí misma haciendo de famosa televisiva que tras haber interpretado a una detective de ficción, resuelve misterios de poca monta (tan de poca monta que a veces ni importan para la trama) junto a su excompañera de reparto. Excompañera de reparto que en la vida real es Jennie Garth, excompañera de reparto de  Spelling en '90210'. Es decir, que queda todo tan metatelevisivo y autorreferencial que podría incluso resultar atrayente para fans de joyas cómicas de nueva generación como 'Community', por ejemplo, pero parece más bien que va a tirar por el chiste fácil de la diva caprichosa y pasada de moda, junto a la sufridora profesional que la aguanta por no estrangularla ella misma. Y por segunda comedia consecutiva en la ABC Family, lo mejor de la serie podría ser el personaje gay, en este caso topicazo, estridente y superficial, hecho por Miguel Pinzón.

Young and hungry

http://abcfamily.go.com/shows/young-hungry
-Estreno: 25 de junio de 2014, ABC Family.
-Comedia, 21 minutos.

-Es una comedia sobre una cocinera (joven y guapa, obviamente) que se dedica a escribir un blog sobre comida, y que acaba trabajando como chef personal de un rico empresario de internet. La serie está basada en un blog de verdad, pero acaba convertido en una comedia romántica donde la pregunta es hasta dónde llegarán ella y su jefe, a pesar de que éste tenga novia ya, aunque desde el principio se nos la vende como materialista y engreída. Al lado de ellos aparecen una amiga de la bloguera, la criada negra del jefe, y su ayudante personal, el gay de ascendencia coreana que hacía el mismo papel para Jeremy Piven en 'Entourage' ('El séquito'), lo cual demuestra que al menos a nivel televisivo (esto es ABC Family, recordemos), ciertas cosas van estando ya más aceptadas en los EE UU de A. No es nada del otro mundo, pero ABC Family rara vez tiene nada del otro mundo tampoco, así que vale de relleno veraniego.

martes, 24 de junio de 2014

Tyrant

www.fxnetworks.com/tyrant
-Estreno: 24 de junio de 2014, FX.
-Drama, 55 minutos.

-'Tyrant' es uno de esos proyectos cuya historia externa, contada con detalle por ejemplo en un artículo especial de 'The Hollywood Reporter' es casi más interesante (si no más) que la que cuenta en la pantalla. La serie trata sobre la familia que gobierna un ficticio estado en Oriente Medio, llamado Abbudin, que se compone del tirano (de ahí el título) que llegó al poder a base de guerra y violencia, y de sus dos hijos. Uno de ellos, Bassam, molesto con la situación, se exilió voluntariamente a Estados Unidos hace 20 años, donde le llaman Barry (lo mismo que le llamaban a Barack Obama en su juventud) y donde trabaja de pediatra, casado con una rubia californiana y con dos hijos mestizos. El otro, Jamal, que se quedó en el país, ha acabado resultando un sociópata violento, peligroso y consentido, que viola mujeres y corta dedos a su antojo. Ahora el hijo de Jamal se va a casar, evento al que han conseguido entre todos invitar al hermano pródigo, que vuelve tras dos décadas fuera. Y durante las celebraciones, evidentemente, va a pasar algo gordo que cambiará las vidas de todos los implicados.

Los creadores de la serie son Howard Gordon y Gideon Raff, que son respectivamente el productor de 'Homeland' y el autor de la serie israelí original en la que se basó 'Homeland'. Con este proyecto querían hacer una especie de 'El Padrino' en Oriente Medio, idea que en principio la idea tenía mucho potencial. Las cadenas HBO y FX pujaron de lo lindo por los derechos, que al final se quedó la segunda. Y ahí empezaron los problemas: primero ficharon como director a Ang Lee, recién ganado su Oscar por 'La vida de Pi', pero este luego se lo pensó mejor ante las posibles complicaciones y renunció. Luego, su sustituto, David Yates, director de los últimos 'Harry Potter', no convenció a Gordon, porque este quería algo más intimista y menos estilo pantalla grande. Luego, Raff acabó dejando el proyecto por diferencias de concepción (él quería algo más culebrónico, una especie de 'Dallas' musulmana, mientras que Gordon seguía empeñado en lo intimista). Además, la producción, que se iba a hacer en Marruecos, le venía grande a un país con una infraestructura cinematográfica demasiado pequeña para un proyecto así, con lo cual esta serie sobre islamistas violentos se ha acabado filmando, de todos los sitios posibles del mundo, en Israel. Y para acabar, ha sido muy criticado el hecho de que el actor principal, el que interpreta al hermano que vuelve, sea blanco, el británico Adam Rayner. Por mucho que luego resulte que la madre de su personaje sea una británica también blanca, el no haber encontrado un actor de ascendencia siquiera en parte árabe ha provocado las iras de los columnistas del ramo. Y por supuesto, no faltan quejas de grupos culturales árabes y/o musulmanes sobre los estereotipos y topicazos de varias escenas.

Y en fin, después de todo esto, ¿qué queda? Pues una serie con un concepto demasiado grande para la gran pantalla, y es que un país entero no cabe en una televisión, ni siquiera uno ficticio. La acción se concentra en un puñado de personajes que han de representar cada uno a todo el ejército, o a toda la prensa contestataria, o a todos los descontentos del país. Los personajes se reúnen a conspirar en sitios públicos, como una cafetería o un banco de un parque, donde nadie parece reconocerlos a pesar de que son la gente más importante de la nación. Al final, el destino de un pueblo entero queda resuelto entre cinco o seis personajes, sin que conozcamos gran cosa más de Abbudin, con algunas tramas casi rozando el culebrón. Entre los detalles que no acaban de quedar bien desde el inicio, por ejemplo, están la enervante pareja de hijos de Bassam, o lo poco enterada de las cosas del país de su marido que parece su esposa desde hace 19 años. También continúa la decepcionante manía de inventarse países ficticios, cosa que ocurre a menudo cuando la acción de muchas series o películas norteamericanas se mete en zonas violentas de África, Asia o Latinoamérica: supongo que quieren ahorrarse las críticas de los países auténticos, además de poder inventarse lo que quieran en cuanto a ambiente y personajes y recortar el tiempo dedicado a documentación, pero así acaba realzándose aún más el sentido de que todo esto que nos cuentan es falso, y además queda un tanto genérico, sin matices propios, lo cual puede resultar bastante insultante, como si todo el Oriente Medio o todos los países musulmanes fueran tan iguales que no se necesitan detalles propios. De esta forma, acabamos teniendo una mezcla del Bashar Al-Assad sirio (educado en el extranjero, pero luego dictador abusón como muchos otros) con los hijos malcriados del Saddam Hussein iraquí en medio de una primavera árabe egipcia. Un detalle más, sobre todo para quienes la vean en versión original, es el hecho de que esté rodada enteramente en inglés, incluso cuando hablan entre sí personajes de lengua materna árabe. Hoy en día muchas series estadounidenses no tienen ningún problema en hacer extensos diálogos en español o en ruso (o en dothraki o en valirio), subtitulados en inglés, así que esta decisión queda un tanto anticuada, la verdad.

Rayner, a quien ya nos referimos antes, resulta también un poco decepcionante. Si el objetivo es que fuera el Michael Corleone de la historia, entre atrapado, arrastrado y vuelto por su propia ambición a los sucios y violentos negocios familiares, no hay más que comparar a Rayner con Al Pacino para ver la diferencia: la actuación del primero es bastante monotemática, basándolo todo en una única expresión de mirada intensa y suspiro torturado a mitad de frase que vale para cualquier emoción, cuando su evolución interna debería ser lo principal de la trama. Por contra, Ashraf Barhom, nacido en Galilea, que ya hizo de fanático religioso (cristiano aquella vez) en 'Ágora', y que aquí interpreta a Jamal, convierte a su aborrecible personaje en lo mejor de la serie. De todas formas, aunque se han reseñado aquí muchos aspectos negativos de 'Tyrant', merece la pena echarle un vistazo y disfrutarla hasta donde se deje.

domingo, 22 de junio de 2014

The last ship

http://www.tntdrama.com/shows/the-last-ship.html
-Estreno: 22 de junio de 2014, TNT.
-Drama, 42 minutos.

-Teleserie veraniega con el llamativo nombre de Michael Bay como productor ejecutivo. Trata sobre un apocalipsis global provocado por un virus, del que ha quedado libre un barco de la marina estadounidense que estaba de misión secreta en el ártico, y cuyos científicos de a bordo ahora se convierten en La Última Esperanza Del Mundo Mundial. Si la trama suena a comida descongelada, seguramente sea porque está basada en una novela de 1988 donde el apocalipsis no lo había causado un virus liberado por el deshielo del calentamiento global, sino una de las famosas guerras nucleares con las que tenían acojonada a la población mundial en los años 80. De todas formas, como la Historia es cíclica y todo eso, y las modas horteras de ayer algún día serán objeto de reinvención retro, ahora resulta que los rusos vuelven a ser los malos otra vez, de forma que  les ha quedado hasta políticamente relevante y todo. La serie está rodada de manera muy seria y ceñuda, con su capitán de pelo gris y mandíbula cuadrada (le ponen barba y sería Sean Connery en 'La caza del 'Octubre Rojo''), con su topo enemigo dentro del barco y con su obligatorio segundo de a bordo (interpretado por Adam "Uno de los hermanos" Baldwin) en conflicto directo con su superior. En lo visual se beneficia bastante de haber rodado a bordo de barcos reales, y hay acción e intriga cual best seller de Tom Clancy. Ahora que la gente se lleva las tabletas a la playa, pues igual pueden verse la serie en la pantallica en vez de llevarse el tochaco original junto a las chanclas y la fiambrera. De hecho, y siguiendo con las pantallas, muchas secuencias de acción están rodadas de una forma muy videojueguera, cámara casi al hombro de alguno de unos militares destinados a cumplir diversas sub-misiones como encontrar comida o rescatar a alguien o darle caña a los ruskis de turno. Y ya, rizando el rizo, una de las protagonistas, Rhona Mitra, se hizo más conocida al principio de su carrera por hacer de imagen real de Lara Croft allá por finales de los 90 antes de que llegara Angelina y se quedara con el papel en el cine.

jueves, 19 de junio de 2014

Dominion

http://www.syfy.com/dominion
-Estreno: 19 de junio de 2014, SyFy
-Drama, 42 minutos

-En 2010 se estrenó la película 'Legion', protagonizada por Paul Bettany, en la que interpretaba al arcángel Miguel en una apocalíptica historia de ángeles caídos y armagedones que al final era más bien una de terror, sustos y peleas coreografiadas con un par de alas añadidas. Dicha película no gustó a casi nadie, pero siempre hay un grupo de irreductibles, y para ellos llega ahora una continuación en forma de teleserie.

Resulta, pues, que los ángeles existen, pero que en vez de ser entes amables y guardianes y protectores y demás, son espíritus con muy mala leche, que deciden, encabezados por Gabriel, declararle la guerra a la Humanidad, mientras solo Miguel se pone de nuestra parte. Dios, por otra parte, ni está ni se le espera. Veinticinco años después de una guerra de destrucción casi total, la gente humana se ve reducida a vivir en ciudades-estado aisladas unas de otras, e incluso enfrentadas entre sí (o eso se supone, porque todo está ambientado en el medio-oeste estadounidense y no se sabe nada más del resto del mundo). Una de esas ciudades es Vega, restos de la antigua Las Vegas, por si no había ya bastante tono de pecado, bacanal, castigo divino, caída en desgracia, descenso a los infiernos y demás. Allí se ha atrincherado Miguel, entre murallas con ametralladoras aintiángel tierra-aire (no es coña) mientras el día a día de la ciudad y su población lo manejan dos cabecillas de dos familias, los Riesen y los Whele, en principio aliadas frente al enemigo común, pero enfrentadas privadamente. A pesar de la guerra y la destrucción, aún hay las mismas luces exageradas de toda la vida en la ciudad e incluso usan velitas en plan refuerzo de la iconografía más o menos religiosa (y es que desde que se demostró que los ángeles existían de verdad, pues ahora ya no se trata de tener fe o no, claro).

En Vega hay un sistema de castas, con ricos muy ricos que se dan aires mezcla de emperadores romanos o generales decimonónicos con mucho cordel por los hombros y que organizan celebraciones gladiatorias para el vulgo con todo el tono hortera de la Las Vegas auténtica, contrastando con pobres muy pobres que van por ahí con raídos gorros de hipster para indicar de forma visual que viven muy malamente. En el medio está una casta de soldados con ciertos privilegios que recuerda a la de 'Starship troopers' (incluso en lo de las duchas unisex), a la que pertenece el protagonista central, Alex, un soldado machote, de los que cabrea a los superiores saliendo de las murallas cuando no debe y que se liga a la hija y heredera de los Reisen sin que el padre lo sepa (aún). Obviamente, no falta el tema profético, con el destino del universo pendiente de un elegido oculto hasta ahora por Miguel y unos tatuajes tan antiguos que ni él mismo los comprende, entre otros motivos típicos del género. Hay un par de actores conocidos de otras series (el profe de Buffy Cazavampiros y el padre de Penny de 'Perdidos'), pero poco más: las limitaciones de presupuesto se notan enseguida, los efectos de maquillaje y acción llegan hasta donde llegan, y la historia tiene bastante potencial para ponerse o demasiado engolada o no lo suficiente. Pero bueno, aunque 'Battlestar galactica', por ejemplo, puede llegar más allá del interés de los frikis del tema, el que venga a ver series de un canal llamado SyFy ya sabe a lo que se expone.

martes, 10 de junio de 2014

Chasing life

http://abcfamily.go.com/shows/chasing-life
-Estreno: 10 de junio de 2014
-Drama, 42 minutos.

-Los más viejos del lugar se acordarán de una cosa en la tele llamada 'Estrenos TV'. Era un espacio donde se daban en horario de siesta vespertina películas norteamericanas hechas directamente para televisión, de coste barato, tema familiar y a menudo una cierta desgracia incorporada, como una enfermedad o un accidente o una historia de superación personal. Bueno, pues décadas más tarde, ABC Family hace mucho de esas cosas, pero en serie, y este es un caso, adaptado de una mexicana llamada 'Terminales'. Trata de una joven periodista, de 24 años, a quien le diagnostican leucemia, y no quiere contarlo para no perder el curro. Así, la serie se dedica enteramente a seguir sus pasos como novata en el diario, entre el chico que le gusta, el jefe que la desdeña, la supervisora que le roba los artículos, la hermana adolescente rebelde, la madre con ganas de ligar, la abuela aficionada al bingo online y el tío (hermano del padre) que causó el accidente de circulación en el que dicho progenitor murió hace unos años, y que además (y aquí se nota lo televisivo del asunto), resulta que es el médico que le descubre el cáncer a ella. En fin, que no todo en la tele puede (ni debe) ser 'Juego de tronos', y que hay otro tipo de historias más mesuradas, cotidianas y culebrónicas que también tienen su público.

lunes, 9 de junio de 2014

Murder in the first

tntdrama.com/shows/murder-in-the-first.html
-Estreno: 9 de junio de 2014, TNT
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 10 episodios previstos.

-Steven Bochco es uno de los grandes mitos vivientes de la televisión estadounidense, por haber sido figura principal en teleseries de la importancia de 'Canción triste de Hill Street', 'La ley de Los Ángeles' y 'Policías de Nueva York'. Uno de sus éxitos menores fue 'Murder one' (1995-97), una serie que trataba de un solo caso de juicio por asesinato en cada temporada, lo que obligaba a los espectadores a seguir la serie entera sin perderse episodios por el medio. Esto, que hoy no supone ningún problema (y que hasta se considera marca de calidad), de aquella era incluso revolucionario, y el experimento no pasó de la segunda temporada. Ahora, con un título casi idéntico, vuelve el mismo formato, solo que ahora no destaca por serlo, y donde además hay más peso sobre el asunto policial que sobre el legal. En esta ocasión los protagonistas son dos detectives de San Francisco, en torno a los 40 años de edad: ella (Kathleen Robertson) es divorciada, con una hija y está buscando pareja por internet, para lo cual su oficio siempre acaba siendo un problema, y él (Taye Diggs) tiene a la esposa enferma terminal de cáncer y es bastante negado para la informática. A ellos les toca investigar dos muertes sin relación aparente, pero que acaban teniendo un nexo común, el de Erich Blunt, un joven billonario de Silicon Valley, tan capullo y repugnante que (a) es imposible que sea el asesino (o sí), y (b) que han tenido que escoger para interpretarlo a Tom Felton (que fue Draco Malfoy en la saga 'Harry Potter'). En este sentido, hay varios otros actores en esta serie que siempre te recuerdan a una de las grandes, como uno de los miembros del gabinete del presi Bartlet de 'El ala oeste', uno de los colegas de Jesse Pinkman en 'Breaking bad', o James Cromwell, que aquí parece haber enviado su interpretación por e-mail, la verdad. La trama enseguida se complica con azafatas de jet privado, abogados con coleta y/o perilla, expolis ahora jefes privados de seguridad, drogatas varios y algunos de sus familiares, etc. En suma, una novela estilo best seller de piscina, eficaz pero sin gracia especial, para ver entre partido y partido de los Mundiales.

sábado, 7 de junio de 2014

Power

http://www.starz.com/originals/power/
-Estreno: 7 de junio de 2014, Starz.
-Drama, 57 minutos, 1 temporada, 8 episodios previstos.
-Renovada por diez episodios más.

-Starz es el canal que emitió 'Spartacus', así que desde entonces siempre se espera de ellos que usen sexo, violencia y palabrotas en sus nuevos proyectos, cosas todas en las que las cadenas no por cable han de cortarse un poco, o bastante. En este caso, es una serie cuya idea parte del rapero 50 Cent, a la que dio forma una exguionista de 'The good wife', Courtney Kemp Agboh. Trata sobre un personaje, James St Patrick, que a pesar de su nombre no es un irlandés calvo, gordo y pelirrojo, sino un negro cachas que sale sin camiseta luciendo bíceps tres o cuatro veces por episodio, y que es dueño de un nuevo club nocturno en Nueva York. Lo que pasa es que al mismo tiempo es el distribuidor exclusivo en la ciudad de la cocaína de un narco mexicano, así que tenemos un caso de doble vida, una legal y una ilegal. ¿Intentará Patrick, a quien apodan Ghost (Fantasma) salirse de lo delictivo, y si lo intenta, se lo impedirán, como a Michael Corleone? ¿Le darán mucha fatiguita los rivales, los drogatas, la parienta, los colegas y la pasma, entre otros? En torno a este personaje principal circulan todos los demás de la historia, desde su esposa, trofeo andante y Lady Macbeth personal Tasha (Naturi Naughton), que para igualar las cosas en el tema de los desnudos también tira de escote potente y se quita la ropa bastante (incluso ante el chófer cuando se aburre), hasta el grupo de agentes antidroga que van a complicarles la vida, del cual forma parte, por esas cosas de la vida y de las mesas de guionistas, la ex de Ghost en el insti, una latina llamada Ángela Valdés (Lela Loren) con la que él vuelve a tener más contacto del que debiera. Por el medio están una variedad de personajes sobre todo negros y latinos (gogós del club, bandas rivales, vatos chivatos, agentes de la ley, etc) con un par de blancos para contentar a las minorías étnicas: el segundo de a bordo de Ghost, Tommy Egan (Joseph Sikora), un rapao con más ganas de calle que de clubes pijos, y la camarera que le mola, Holly (Lucy Walters). Con todo esto, resulta más bien poco espectacular en lo visual, cochazos y top models aparte, sin escenas de acción (un par de torturas y muertes nada más) y más entretenida que rompedora, ya que todo lo que cuenta se ha hecho mejor en otras series y películas: viendo ciertas cosas recuerda uno a 'Los Soprano', a 'El padrino', a 'New Jack City', a 'The wire', etcétera, o incluso a 'Scarface' ('El precio del poder'), que aparece citada directamente en el guion, lo mismo que ocurrió en 'Breaking bad'. Siguiendo con la línea "editorial" de la cadena, fue renovada tras el primer episodio.

miércoles, 4 de junio de 2014

Jennifer falls

tvland.com/shows/jennifer-falls
-Estreno: 4 de junio de 2014, TV Land.
-Comedia, 21 minutos.

-TV Land es un canal con la (justificada) fama de hacer series a la antigua. Esto a veces significa "pasadas de moda", otras veces significa "que dan empleo a guionistas y actores que ya no encuentran sitio en cadenas mayores", y otras, como en este caso, "que tratan de cosas que otros canales ya trataron hace dos o tres años". Por ejemplo, lo del empleado urbanita que pierde su trabajo y se ve obligado a volverse a casa de sus padres o al pueblo del que salió, o las dos cosas. En esta ocasión, el único cambio respecto a un tema que ya produjo telecomedias de este tipo en todas las "majors" cuando empezó la crisis es que la protagonista despedida es una mujer. La actriz principal es Jaime Pressly, una de esas que suele estar mejor de secundaria que de prota: aquí basa su comicidad en sobreactuar y exagerar los gestos, sea lo que sea que sienta: cabreo, pena, sorpresa, arrepentimiento... El resto del reparto se completa con lo típico: la hija, la amiga, el hermano de clase currita, la mujer de éste, algún ligoteo, etc... y como la madre de la prota, para rizar el rizo, Jessica Walter, una mujer a quien han encasillado tanto en el papel de señora mayor que le da demasiado a la bebida, que ya resulta hasta gracioso verla representar exactamente el mismo papel en todo lo que hace, incluyendo una versión animada como la madre de Sterling Archer en 'Archer'. En fin, nada especial, y trabajo alimenticio para todos los implicados.

domingo, 1 de junio de 2014

Halt and catch fire

www.amctv.com/shows/halt-and-catch-fire
-Estreno: 1 de junio de 2014, AMC.
-Drama, 47 minutos.
-1 temporada, 10 episodios.

-Según explica la primera imagen de la serie, "halt and catch fire" ("detente y préndete fuego") era una instrucción para ordenadores tempranos que obligaba a todas las demás instrucciones a competir por la superioridad, lo cual forzaba demasiado el procesador de la máquina y acababa bloqueándola por completo. Obviamente, es una exageración, pero sí es cierto que en algunos modelos había algunos componentes que se calentaban tanto si se les acumulaban las instrucciones que cumplir que les salía humo. En fin, con este título tan llamativo, la trama de esta serie se sitúa en 1983, cuando un extrabajador de IBM ficha por un modesto competidor informático llamado Cardiff Electric, a quien arrastra a una peligrosa lucha de David contra Goliat, mezcla de carrera por la innovación tecnológica y plagio industrial más o menos demostrable. Junto al ejecutivo, protagonizado por Lee Pace (Thranduil en 'El hobbit'), los otros protagonistas en esta rebeldía/venganza/fuga de cerebros son un ingeniero de barba y gafas que a base de tener esposa, hipoteca y dos crías se ha apalancado de currito gris para no complicarse la vida, y la prima ochentera de Lisbeth Salander, que usa su brillante intelecto natural para hacer trampas a las máquinas de marcianos e ir por ahí con walkman y cascos cuando eso era contracultural. La esposa del programador, por cierto, lejos de ser la típica parienta rompehuevos, es un cerebrito por sí misma, trabajando en Texas Instruments (si alguien tuvo una de sus calculadoras en el cole es que ya va para viejo), y posiblemente acabe siendo su papel el mejor de la serie. Juntos se meten entre la espada y la pared, representados por el ejército de abogados de la IBM y la mala leche del dueño de la Cardiff Electric, dispuesto a mostrarles en persona cómo arreglan las cuentas en Texas a los que te hunden los negocios.

La serie tiene bastante buena pinta en plan 'Mad men' / 'The Americans', o sea, ese tipo de serie donde se usa el pasado reciente más para explorar la naturaleza humana que para contar historias retro de tiempos en los que se fumaba en todas partes o los ordenadores pesaban decenas de kilos. Por ejemplo, el ejecutivo agresivo no va por ahí hablando de járwer ni de sófwer, sino de si quieres ser más y mejor, de romper los límites, de llegar donde no se había ido antes y otras ventas de sueños intemporales. Cosas que se pueden aplicar a otras cosas más allá de un PC. Además, por continuar con el rollo de lo tecnológicamente rompedor, el primer episodio de la serie se "estrenó" en Tumblr (uno de esos sitios de internet cuyo uso y conocimiento dividen a la gente entre los que están al loro y los que no), antes de empezar a emitirse por esas cosas antiguas y cuadradas con programaciones rígidas y caprichosas a partir del 1 de junio. La banda sonora es otro punto fuerte, hecho con temas de los 80, pero casi completamente desconocidos, en lugar de convertirla en un "grandes éxitos" de la década. La serie tarda un poco en coger carrerilla, pero va en alza continuamente, y al final acaba uno bastante interesado en saber cómo va esta gente a enfrentarse a los IBM, Microsoft y Apple de su época, mientras se debaten entre la mediocridad, los chispazos aislados de genio y el vender los ideales o no a cambio de la practicidad cotidiana.