viernes, 5 de febrero de 2016

Animals

hbo.com/animals
-Estreno: 5 de febrero de 2016, HBO.
-Comedia, 28 minutos.

-No es oro todo lo que reluce en la HBO, a veces les queda algo que no es muy allá, y este es uno de esos casos. La serie trata sobre unos cuantos animales neoyorquinos antropomorfizados que pasan por las mismas neuras que los humanos con los que comparten ciudad, solo que adaptando algunos chistes a su especie. Por ejemplo, ¿cómo sería una fiesta donde una rata intenta perder su virginidad, teniendo en cuenta que paren como... bueno, como ratas? Pues tendrían las mismas conversaciones tímido-raras que los humanoides que viven al otro lado de la pared, solo que comiendo mucho queso y pariendo mucho y muy rápido. Los caballos de la policía rememoran los mejores desfiles en los que han estado, las pulgas se divorcian, las palomas se pelean, y lo común que tienen todas las especies parece ser el deseo urgente de aparearse, pero sufriendo mucho para ello. La animación, incluso en un mundo donde ya existe 'South Park', es muy rudimentaria, obviamente aposta, pero con muy poco movimiento de los personajes y ni siquiera haciéndoles mover la boca. Independiente y todo lo que se quiera, pero meh.

martes, 2 de febrero de 2016

American crime story

fxnetworks.com/shows/american-crime-story/episodes
-Estreno: 2 de febrero de 2016, FX.
-Drama, 52 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Segunda temporada en febrero de 2017.

-Esta serie resulta un crisol de varias tendencias en la televisión estadounidense reciente: por un lado, las llamadas "antologías", o series en las que cada temporada es algo totalmente diferente de la anterior, con una historia autoconclusiva propia que se cierra al final de sí misma, aunque todas retengan un nexo común entre sí, como si fueran novelas de la misma colección. Por ejemplo, 'Fargo' o 'True detective', o 'American horror story', dos de cuyos responsables, Ryan Murphy y Brad Falchuk, también lo son de la serie que ahora nos ocupa. Por otro lado, están el interés por los crímenes auténticos. En este blog no hemos hablado de ellas, porque no son productos de ficción sino documentales, pero dos de las cosas más recomendables que se pueden ver de entre las últimas producciones gringas son 'The jinx' y 'Making a murderer', series documentales de varios episodios de duración en torno cada una de ellas a un asesino real, y que precisamente porque todo lo que cuentan sucedió de verdad, enganchan como raras veces lo llega a hacer una ficción tecleada sobre mesas de guionista, y que no carecen en su manera de contarlas de trucos profesionales del gremio para estirar el interés. Incluso podría señalarse, para los muy "hardcore" del género (y del entender bien el inglés) el "podcast" 'Serial', que ha logrado un seguimiento de culto a base únicamente de audio, y que también documenta un caso real sin necesidad de imágenes, a lo emisora de radio antigua. Y por último, está la tendencia de los proyectos con la palabra "American" en el título, desde concursos como 'American idol' hasta animaciones como 'American dad!', pasando por una gran serie como 'The Americans' o un título casi clavado al de esta serie, como es 'American crime' a secas.

Al hablar de este última serie ya dijimos que cuando se pone la palabra "American" en el título se intenta dar una idea de trascendencia especial de lo que se cuenta, de que lo que se está viendo no es una simple trama más o menos entretenida, sino que refleja como espejo más o menos deformante la esencia principal de todo el país. En 'American crime' uno de los ingredientes que la hacían "american" es el tema racial, y eso también lo recoge ahora su prima 'Crime story'. La primera temporada (o el primer volumen) de esta serie, subtitulada 'The people versus OJ Simpson' trata sobre el famoso jugador de fútbol americano y luego cómico y actor, que fue juzgado por el asesinato de su exesposa y un amigo de ella en 1994. Fue un caso que tuvo en vilo a todo el país y parte del extranjero, agolpando a decenas de millones de espectadores ante los televisores en horario de oficina, viendo todo en tiempo real en la época pre-'Gran hermano', e incluso vino a caer en medio del momento álgido de los "thrillers" judiciales de los 90, tanto en novela como en cine, del estilo de John Grisham, por ejemplo. La serie comienza no con nada que tenga que ver directamente con el caso (al menos en principio), sino con otro famoso momento de la historia reciente de Estados Unidos, que fue el apaleamiento del ciudadano negro Rodney King a manos de varios policías blancos en California en 1992 y los violentos disturbios que siguieron a la exoneración de sus autores por un jurado exclusivamente blanco. El caldo de cultivo provocado por este incidente sin duda influyó en el asunto Simpson, consistente en el asesinato de dos personas blancas (ella guapa, rubia y de ojos azules) presuntamente por un hombre negro, rico, famoso, popular y con antecedentes de violencia que se intentaron ocultar. Uno de los momentos más importantes del caso fue cuando sus abogados consiguieron cambiar el lugar del juicio para así evitar otro jurado cien por cien blanco, y también jugó un papel importante el que uno de los policías blancos relacionados tuviera antecedentes violentos contra detenidos negros. El resultado del juicio no debería ser considerado "spoiler", pero por si alguien no lo sabe, lo dejamos aquí sin revelar, que para eso están los intertubos.

Además, es un caso que en vez de olvidarse con el tiempo parece que se empeña en añadir nuevos ingredientes al caldo incluso décadas después: el abogado de Simpson era Robert Kardashian, padre de las ahora archifamosas-por-ser-famosas hermanas Kim, Khloe y Kourtney, y de hecho en el primer episodio aparece el momento (auténtico) en el que Simpson estuvo a punto de suicidarse en el dormitorio de Kim (entonces de 14 años de edad) durante una visita al abogado antes de ser detenido. Además, la serie llega a las pantallas en plena polémica por la justicia de las nominaciones a los Oscars de 2015, demasiado carentes de actores no de raza blanca, tanto que varios actores negros han decidido boicotear la gala. Para remate, uno de los pocos actores negros en ganar un Oscar, Cuba Gooding jr, que empezó en el cine con historias de negros marginados en guetos californianos, es quien interpreta a OJ aquí. Todo esto hace que ya de por sí, e incluso antes de verse una sola imagen de la serie, esta haya adquirido una dimensión de acontecimiento importante. Una vez vista, hay que decir que está hecha competentemente, que deja que sea la propia historia real la que dirija la trama y cree el interés, y que está contada de forma tan sencilla que parece una serie "de tele de las de antes", por así decir. Ha recibido  las mejores críticas vistas en mucho tiempo, excepto quizá por la actuación de John Travolta como otro de los abogados de Simpson, (cuyo porte real tienen en la mente demasiado bien los norteamericanos que recuerden aquello de hace 20 años), aunque quizá para quien no venga a verla con el ingrediente extra de recordar algo que formó parte de sus vidas durante meses pude que se quede en una simple buena historia bien contada, sobre temas como la muerte y la fama, y sobre juicios y prejuicios. Por otra parte, ya se ha anunciado que la segunda temporada/"crime story" versará sobre el huracán Katrina.

martes, 26 de enero de 2016

Outsiders

wgnamerica.com/series/outsiders
-Estreno: 26 de enero de 2016, WGN America.
-Drama, 53 minutos.

-La gente más serieadicta seguramente recuerde el personaje de Opie Winston, el grandote barbudo de 'Sons of anarchy', que comenzaba pareciendo el más bruto de dicha banda de moteros, para luego acabar siendo lo más parecido a un centro moral que había entre todo ese grupo de hijos de la anarquía. Bueno, pues reaparece aquí, otra vez con sus greñas y barbas, en esta historia sobre un clan de paletos blancos, los Farrell, que vive desde hace doscientos años en una montaña de Kentucky, de donde una trajeada corporación quiere echarlos ahora para explotar el carbón que hay debajo. De entre toda la gente que vive en el pueblo a las faldas de Shay Mountain solo uno de los policías locales, que incluso por su acento refleja que tiene conexiones familiares con los Farrell, piensa que es mala idea, y que aquí va a haber más que palabras. Visualmente, la serie la verdad es que parece mayormente un concurso por ver quién saca más partido a un "look" mezcla de motero, hippy, vikingo, pirata, celta, gitano irlandés, pionero del salvaje Oeste, enano de la Tierra Media y esbirro de 'Mad Max'. Hay mucha melena con trencita, mucho tatuaje tribal, y mucha chaqueta de pellejo de castor, y a pesar de que son gente apartada del mundo que no usa tecnología, tienen camionetas y quads de sobra para montar expediciones de forrajeo al pueblo, donde entran en las tiendas y las casas como Pedro por la suya, cogen lo que les parece, dejan a cambio si se les peta una figura tallada de madera y ningún muerto detrás, y nadie les dice nada, no vaya a ser que la liemos. En la montaña, pasan el tiempo organizando peleas para ver quién es el jefe, destilando "Farrell wine" (un mejunje tan fuerte que hace sangrar las tripas a los no iniciados) y marcando el paso de las estaciones con fiestas a la luz del fuego y la luna, al son de una banda de rock electrónico con sus micros y sus amplis y todo. Creen en profecías supersticiosas (una de las cuales queda cumplida, se interpreta, por la llegada de la multimillonaria corporación), no saben leer (excepto el hijo pródigo que estuvo en California, y vio el mar, y tiene carné de conducir y otras extravagancias), tienen su propia justicia consistente en amputar ciertas partes del cuerpo, no perdonan ni olvidan las ofensas, y cuando no hay ofensas que perdonar ni olvidar ya se encargan ellos de inventar alguna. La verdad es que queda todo inmensamente parodiable, sobre todo porque en realidad les falta un poco de mugre y de dientes picados si fueran de verdad, pero una vez iniciada la historia, se deja ver bien, y cada episodio tiene al menos un par de momentos de "¿pero qué coj...?" que tienen su punto.

lunes, 25 de enero de 2016

Lucifer

fox.com/lucifer/
-Estreno: 25 de enero de 2016, Fox.
-Drama, 42 minutos.

-Pues resulta que está el diablo (el de verdad, el fetén, Belcebú, Lucifer, Luzbel, Mefistófeles, Satanás, Maradona no juega) todo aburrido en el infierno, y cuando por fin decide encarnarse y bajar (o mejor subir, ¿no?) a la Tierra, ¿a qué decide dedicarse? A adoptar acento británico y a investigar crímenes en Los Ángeles junto a una pibona rubia y de ojazos azules. El subgénero de las parejas de polis de grandes diferencias entre sí es prácticamente tan grande como el propio género policiaco, pero aquí se han lucido, la verdad. Y eso que la cosa nace de un personaje del respetado cómic 'Sandman', de Neil Gaiman, que luego tuvo su propio spin-off, pero al final el toque sobrenatural no eleva el material resultante más allá de otro tropo típico de los polis del cambio de milenio, que es algún tipo de dote hipersensorial (y todo esto al día siguiente de estrenarse la décima temporada de 'Expediente X'). Aquí se supone que Luci (en serio, hay quien lo llama así, en concreto un ángel negro que se le aparece de vez en cuando con ganas de agarrarlo por las orejas y llevárselo pa casa a collejas otra vez), nombre completo Lucifer Morningstar, no es malvado, sino que como la historia la escriben los vencedores, pues le han puesto una leyenda negra que no se puede quitar de encima. Él el único poder que tiene, aparte de la inmortalidad, que viene muy bien en los ghettos californianos, es sacarle a la gente los deseos más íntimos que llevan dentro, por el simple procedimiento de preguntarles directamente cuáles son los deseos más íntimos que llevan dentro. Y solo por eso Papá se cabrea con él. Pero por alguna razón, la poli rubia (la supermona Lauren German) es inmune a eso, lo cual hace que Luci se interese aún más por ella. En fin, que tras dulcificar a piratas, vampiros, hombres lobo y demás, que no son malos, es que los han dibujado asín, ahora también toca sentir un poco de simpatía por un diablo que incluso va al psicólogo. Cualquier día lo hacen con Hitler también. Lo más molón de la serie al final va a ser lo mucho que ha pasado la gente de que tenga éxito una petición contra ella por parte de la muy conservadora American Family Association. El propio Gaiman ha recordado cómo hace 25 años también le intentaron boicotear 'Sandman' por sus personajes gays y transexuales, cerrando su zasca con un "me pregunto si se han dado cuenta de que aquella vez tampoco funcionó".

Recovery road

freeform.go.com/shows/recovery-road
-Estreno: 25 de enero de 2016, ABC Family.
-Drama, 42 minutos, Freeform.

-Antes de su cambio de nombre, ABC Family ya había demostrado en series como 'The Fosters' o 'Switched at birth' que en el tema de las series adolescentes se puede llegar bastante lejos simplemente con tratar a los personajes como personas tridimensionales en lugar de como topicazos o como caprichosos insufribles y afostiables. 'Recovery road', basada en la novela de Blake Nelson, es otra muestra de ello, esta vez centrándose en el tema de los adictos menores de edad: la protagonista, Maddie Graham (Jessica Sula) comienza la serie siendo pillada en su cuidadosamente oculto uso habitual de drogas y alcohol, pero a pesar de carecer de padre, su caso tampoco se presenta como un cúmulo de desgracias familiares exageradas: ella es buena estudiante, y su madre, viuda, la cuida bien. Tanto, de hecho, que apoya sin reservas el que su hija emplee todo el tiempo que no está en clase enclaustrada en un centro de rehabilitación, todo esto a los 14 años de edad. Allí conoce a un heterogéneo grupo de internos, en el que no falta (ya que de tópicos hablamos) el moreno guapo sin afeitar, el monitor gafotas y el oso gay de corazón de oro, pero cada uno de ellos al menos parece un ser humano que no vive solo en la página de un guionista. Elogios aparte, esta serie todavía comparte un cierto sello "Family" en que no hay tacos ni desnudos ni violencia excesiva, y todos los actores van muy limpios y repeinados incluso cuando interpretan a personajes muy faltos de medios materiales, pero normalmente se logra acostumbrar al espectador a ese tono a veces carente de filo cortante que uno espera de series de cable o pago. También sigue la inevitable costumbre de emplear actores mayores de lo que son sus personajes: Sula tiene nada menos que 21 años en vez de 14, y el contraste es todavía mayor teniendo en cuenta que procede de la respetada serie británica 'Skins', donde, como todos los demás chavales protagonistas en ella, hacía de adolescente a los 16 años de edad. Pero en fin, quien tenga tiempo para meterse en esta serie o interés por el tema, se verá recompensado por algo que, sin ser una revelación extraordinaria, al menos no le toma el pelo ni juega la carta del escándalo fácil y escabroso.

The magicians

syfy.com/themagicians
-Estreno: 25 de enero de 2015, Syfy.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 12 episodios.

-'The magicians', adaptada de una trilogía de novelas escrita por Lev Grossman desde 2009, es como Harry Potter, pero en la uni en vez de en secundaria, y en Nueva York en vez de en Inglaterra. Es cierto que a medida que transcurre la historia se va uno olvidando del niño mago británico, pero es inevitable la comparación, al menos al principio, en esta historia de dos amigos, chico y chica, que son íntimos desde la infancia y fans de una saga de libros llamada 'Fillory and further' que viene a ser un remedo de Narnia, con su carillón de pared que da paso a otro mundo fantástico. Ahora, llegados a la juventud (en la serie son un poco mayores que en las novelas de Grossman) Quentin y Julia hacen una prueba para entrar en el Brakebills College for Magical Pedagogy, un Hogwarts post-universitario e igualmente oculto a ojos de los "muggles", y uno de ellos lo consigue y el otro no. Al que entra le esperan varios años de tediosas clases aprendiendo precisos movimientos de dedos y diversas lenguas diferentes, presión académica continua y amigos y enemigos en pleno ardor juvenil (nos saltamos la fase inicial potteresca de ser un niño de 11 años y pasamos directamente a follar levitando en el albergue). A quien no lo consigue le queda el recurso de recurrir a la universidad de la calle, buscando usar sus cualidades fuera de las aulas en una misteriosa sociedad secreta. El tono de la saga es un tanto post-emo, con el "millennial" Quentin Coldwater como protagonista, un joven que a su edad ya anda medicado a pastillas para la depresión y que necesita que alguien le tire, metafóricamente hablando, un poco de agua en la cara para espabilarlo. Por otra parte, el primer villano de la serie, alguien apodado The Beast, tiene pinta de resultar bastante memorable, con sus macabros "smilies" hechos con sangre y ojos arrancados a contrincantes y su enjambre de insectos alrededor de la cabeza. Desde luego, si la serie sigue fielmente las novelas, va a haber mucha mala leche y va a haber más de un momento 'Juego de tronos'. La cadena SyFy estrenó el episodio piloto, de 50 minutos de duración, el 16 de diciembre de 2015, pero la serie no comenzó su andadura semanal hasta el 25 de enero.

jueves, 21 de enero de 2016

Legends of tomorrow

cwtv.com/shows/dcs-legends-of-tomorrow
-Estreno: 21 de enero de 2016, The CW.
-Drama, 42 minutos.

-¿Cuántos superhéroes son demasiados superhéroes? Pues si ya había pocos, ahora llegan de nueve en nueve, en esta nueva expansión de la casa DC, subsección "Arrowverse", o universo de ficción nacido de la teleserie 'Arrow', estrenada en 2012, y que ya va por su tercera teleserie. Los propios creadores lo explican diciendo que si Arrow es oscura y apesadumbrada al estilo Batman, y 'Flash' es divertida, luminosa y familiar, LOT va a ser excesiva, experimental, y donde cualquier cosa puede pasar. Mezclando un poco de ADN de 'Doctor Who' al estilo de identidades secretas con disfraz incorporado "made in USA", esta serie trata de un grupo de viajeros en el tiempo, ocho de ellos ya provenientes de las otras dos series, que intentan detener a un malvado inmortal llamado nada menos que Vandal Savage (literalmente "Vándalo Salvaje"), a ser posible sin cargarse ninguna línea temporal ni nada de eso. Dirigidos por un piloto inglés de acento pijo y graciosete, responsable de organizar el grupo en circunstancias poco claras, van de acá para allá en la nave 'Waverider' entre mamporros, desavenencias personales rápidamente resuleltas y villanos a los que sacudir la badana.

La lista de reclutados ella sola se nos va a llevar casi todo el resto de la reseña, así que vamos con ella: está Ray Palmer, alias Atom (interpretado por Brandon Routh, antiguo Supermán en 'Superman returns') que es a la vez científico y superhéroe, capaz de reducir su tamaño al de un dedo pulgar, y eternamente positivo, idealista y echaopalante a la hora de querer ser héroe y leyenda y todo eso, sobre todo con esa mandíbula cuadrada tan ideal y ese flequillo moreno tan de superhombre. También tenemos a Sara Lance, alias White Canary, una rubia veinteañera recién traspasada a tiempo completo desde 'Arrow', donde murió (sorry, spoiler), pero resucitó al precio de tener mucha mala leche y un deseo incontenible de matar a quien la cabree. Luego está Firestorm, el dúo formado por el cuerpo de un exatleta negro de 20 años, Jefferson Jackson, y el cerebro de un profesor y científico de sesenta y pico, Franz Drameh. Por separado no paran de tener broncas de padre e hijo, o preceptor y alumno, pero juntos echan chispas. Literalmente. Otro dúo es el formado por los halcones Hawkman y Hawkgirl, que en origen eran egipcios de la misma época que el villano Savage (y quizá Juan Ramírez, el personaje de sean Connery en 'Highlander'), y con quien comparten historia y destino, ya que la inmortalidad de este depende de su capacidad de asesinar a los otros dos cada vez que se vayan reencarnando y enamorando otra vez (doscientas y pico veces hasta ahora). Y por último hay una pareja de delincuentes llamados Captain Cold y Heat Wave, y que usan respectivamente el frío y el calor como armas de destrucción y robo de bancos. Se supone que están aquí por sus dotes de acción poco escrupulosas y para canalizar sus fechorías hacia el bien, aunque sea a base de comprar su lealtad por interés propio. La peculiaridad es que estos dos están interpretados por Wentworth Miller y Dominic Purcell, que a pesar de haber crecido uno en Inglaterra y otro en Australia, encarnaron a los norteamericanos hermanos Burrows, protagonistas de 'Prison break' (serie por cierto que seguramente vuelva en breve). Miller, que salió del armario como gay hace un tiempo, intenta darle a este personaje un tono albiguo y relamido, pero tras tantos años de galán machote y ceñudo, no le sale. El resto son aventuras y peleas espaciotemporales, rápidas y con algún enredo sentimental, entretenidas para amantes del género, y sin mucho más que contar.

Baskets

fxnetworks.com/shows/baskets/episodes
-Estreno: 21 de enero de 2016, FX.
-Comedia, 25 minutos.

-En esta comedia amarga creada por Jonathan Krisel, Louie CK y Zach Galifianakis, este último interpreta a un actor tan obsesionado con ser payaso que incluso se va a Francia a estudiar en una muy seria escuela de "clowns". Cuando no saca nada en claro de allí, por su muy americana incapacidad para los idiomas y la adaptación al extranjero, se vuelve para casa cargado con una esposa francesa, típico topicazo de gabacha caprichosa y desdeñosa, que solo se ha casado con él para tener un permiso de residencia. En su pueblo natal de Bakersfield, California, se pone a trabajar de "rodeo clown" en un espectáculo con toros y charlotadas varias. La serie, desde luego, no es para todo el mundo, y el propio Galifianakis ha dicho que no intenta serlo. Para empezar, ha dicho que a él no le gusta la comedia con gente feliz, sino que se ríe con los cómicos destrozados internamente, muy al estilo Woody Allen, cuyos propios defectos e inseguridades son la fuente cómica. Así ocurre en esta serie, donde Chip Baskets, nombre del protagonista, sufre humillación tras humillación, todo en nombre del arte elevado al que aspira, componiendo etéreas figuras de mimo francés en la arena justo antes de que le embista un toro y sea entonces cuando el público aplaude y se ríe. También su hermano gemelo, interpretado por él mismo, y su madre, interpretada por un hombre, Louie Anderson, veterano de la comedia travesti, son origen constante de irritaciones desde la infancia. Así que Chip acaba descargando sus frustraciones en Martha Brooks (Martha Kelly), una empleada de seguros demasiado cortés y apocada como para enfadarse por las salidas de tono de Chip. El resultado es una mezcla de gran contraste entre los trucos más bajos del mundo de la comedia (golpes, resbalones, accidentes de moto, caídas de pantalones) yuxtapuesto a un triste tono de bufón desesperado que llora por dentro cuando se paran las risas. Los fans de 'Louie', desde luego, entenderán el asunto, pero seguramente la audiencia de esta serie será muy baja, mientras que gozará de bastante apoyo crítico.

Mad dogs


-Estreno: 21 de enero de 2016, Amazon.
-Drama, 45 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-Adaptada de una serie británica hecha entre 2011 y 2013, 'Mad dogs' narra los avatares de cinco amigos de la universidad que veintincinco años más tarde se reúnen en Belize, invitado por uno de ellos, que ha hecho fortuna en dicho paraíso fiscal. Una vez allí, lo que en principio iban a ser unas vacaciones a todo tren, con limusinas, mansiones, playas privadas, fiestas nocturnas, litros de alcohol y caribeñas de todas las razas, enseguida se convierte en una pesadilla con sangre, drogas, millones en efectivo y peligrosos sicarios de la que cada vez que intentan escapar se terminan cavando un hoyo más grande. Es una mezcla de cine negro y comedia negra, rodada en Puerto Rico por temas financieros, que saca muchísimo partido a los escenarios naturales en esta historia de típicos gringos totalmente inútiles en cuanto ponen un pie fuera del país. La trama la verdad que es un poco repetitiva, debido a los constantes intentos frustrados del grupo por desfacer el entuerto de una vez por todas, solo para acabar arruinándolo todo por sus propias neuras y rencillas. Porque, como ya iremos viendo en cuanto tienen dos minutos para respirar, eso de que eran amigos para siempre es para las rumbas, mientras que en la realidad, y más con el canguelo y las pulsaciones a todo tren, acaban saliendo las antiguas heridas a la superficie en el momento más inoportuno. Sin embargo, los actores protagonistas están muy bien (Ben Chaplin incluso repite serie, aunque cambiando de papel respecto a la versión inglesa), y por muchas ganas que dan de gritarles a veces lo gilipollas que son, es difícil resistir la curiosidad de ver cómo acaba todo.

domingo, 17 de enero de 2016

Angie Tribeca

tbs.com/shows/angie-tribeca.html
-Estreno: 17 de enero de 2016, TBS.
-Comedia, 21 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Segunda temporada desde enero de 2016.

-¿Alguien recuerda las películas '...como puedas'? 'Aterriza como puedas', 'Agárralo como puedas', 'Espía como puedas'... Ninguna en inglés se llamaba así ('Airplane!', 'The naked gun', 'Spy hard', eran sus títulos originales), pero su estilo cómico era lo suficientemente marcado como para emparentarlas: eran parodias demenciales de filmes de catástrofes aéreas, investigaciones detectivescas o espías bondianos, cuyo humor a veces no tenía nada que ver con el tema de que se trataba: una mujer te va a pegar una bofetada, le agarras la mano para evitarlo, te intenta pegar con la otra, se la agarras también, y de repente aparece una tercera mano y te acaba pegando la torta. What? Pues eso. Bueno, pues una de las más logradas, la de los policías, que llegó a saga de tres entregas, nació de una serie de televisión luego convertida en película de cine. Y ahora, en ese mismo espíritu, e incluso citando la fuente, llega esta serie que parodia de nuevo el mundo de los "police procedurals" de la mano de Rashida Jones, la ex de 'Parks and recreation' (e hija de Quincy Jones, sí el de los 27 grammys), que se dedica a despellejar los topicazos del género en sketches y golpes con más o menos acierto, el más chorra de los cuales te acaba haciendo gracia tonta sin poder evitarlo cuando menos te lo esperas. Todo esto debería estar superpasado y ser carne de youtuberos principiantes, pero resulta que esta serie está producida por Steve Carell, y además de la Jones como cara más o menos conocida, trae cameos y secundarios de gente como Lisa "Phoebe de 'Friends'" Kudrow, James Franco, Bill Murray, Danny Trejo o Alfred Molina, así que no le falta caché, hasta cierto punto. Resulta imposible describir el tipo de humor que tiene, y el hueso de la risa que te logra encontrar (o no), pero tras un episodio seguro que se sabe si te enganchas a ella como a las pipas o a las patatas de bolsa, o pasas mucho del tema. La manera de emisión original es otra vuelta de tuerca más a lo poco que se parece este panorama televisivio a lo que solía ser: los diez episodios de la primera temporada se emitieron siete seguidos el domingo 17 de enero, luego otros tres al día siguiente, lunes 18, y la por así llamarla "segunda temporada" empezó a emitirse uno a la semana a partir del domingo siguiente.

Mercy Street

pbs.org/mercy-street/home/
-Estreno: 17 de enero de 2016, PBS.
-Drama, 52 minutos, 1 temporada, 6 episodios.

-PBS es una especie de La 2 a lo gringo, salvando las distancias: un canal público (que no estatal) que se centra mucho en temas educativos, de servicio al ciudadano, y cosas-que-nadie-más-hace-porque-no-son-rentables. Llevaban desde 2002 sin hacer una serie de ficción propia, y ahora, con el sello de Ridley Scott como productor ejecutivo, se desperezan de la siesta con este proyecto sobre médicos, soldados y enfermeras en la Guerra Civil estadounidense. Estamos en Virginia en 1862, y a la sudista familia Green le han invadido el hotel del que vivían, Mansion House, unos desaprensivos soldados nordistas que se lo requisan para hospital de retaguardia, y que son unos brutotes sin modales, y que se lo dejan todo manchado de barro y sangre. ¿Recuerdan ustedes las escenas en las que les pasaba eso mismo a Melita y a la señorita 'Calata en 'Lo que el viento se llevó'? Pues esta serie es más o menos ese mismo cacho, pero durante todo el rato. Las protagonistas son dos mujeres de alcurnia, una por cada bando, que acaban dedicando su tiempo a cuidar de los heridos que llegan desde el frente, una de ellas, de quien se burlan porque es condesa de ascendencia, por convicción, y la otra sobre todo para vigilar que no les rompan todos los jarrones y para estar pendiente de si algún día le traen allí al novio que se le fue a la guerra todo gallardo y con el uniforme todo limpio y planchado. Cuando esta última ve el percal, se quita el vestido de tarta de nata que se negaba a abandonar y se pone manos a la obra junto a la chusma obrera, ante el escándalo de su madre y hermana. Andan por allí también otra enfermera que no para de hablar de sus días en Crimea con Florence Nightingale (la creadora real del mito del ángel femenino de los hospitales de campaña), también un barbudo doctor exesclavista (que es ni más ni menos que Ted, aquel que tardó una década en contar 'Cómo conocí a vuestra madre'), un criado negro con formación médica que no se atreve a exhibir, y varios otros oficiales, heridos y familiares.

La historia está rodada de una manera a ratos un tanto demasiado pulcra y teatral, y los diálogos son muy a menudo didáctico-sermoniles, pero da el pego bastante bien en general, y además, alguna trama secundaria, como los manejos del patriarca de los Green para sacar tajada de la invasión yanqui, tienen su intríngulis. Lógicamente, no faltarán las relaciones peligrosas entre enemigos de bando, ni las disquisiciones filosófico-morales sobre si la sangre es del mismo color, o si la hay azul y gris, o blanca y negra. En cuanto a la parte del yuyu que daba la medicina decimonónica, parte de los guiones están basados en cartas y libros escritos por auténtico personal médico de la mencionada Mansion House durante la guerra, pero es una pena que ese terreno se lo haya pisado últimamente en la pequeña pantalla la insuperable 'The Knick', porque de no haber sido así, hay aquí alguna escena de heridas, sangre, amputaciones y demás cosas vomitivas que habría resultado mucho más epatante. Aun así, y con solo seis episodios de inicio (en total solo una hora más larga que 'Lo que el viento se llevó' entera), se deja ver con agrado si se pilla en el momento oportuno.

viernes, 15 de enero de 2016

The lion guard

disneyjunior.disney.com/the-lion-guard
-Estreno: 15 de enero de 2016, Disney Channel.
-Animación, 21 minutos.

-Segunda serie de animación que sigue la estela de 'El rey león' (la anterior fue 'Timon and Pumbaa', a mediados de los 90). En esta ocasión se presenta tras una película para televisión llamada 'The lion guard: The return of the roar', y es una "mediocuela" que cronológicamente se colocaría después de 'Simba's pride', la segunda parte de la película original. En resumidas cuentas, el protagonista aquí es Kion, el segundo hijo de la "pareja real" de la jungla, Simba y Nala, y al que le toca ser mientras va creciendo el jefe de la "guardia del león", una especie de mezcla entre patrulla de policía de barrio y club de boy scouts. Esta guardia siempre ha estado compuesta por leones, pero el nuevo leoncillo lo entiende mal y ficha para el cargo a gente de todo tipo, como tejones, guepardos, hipopótamos, garzas y todo tipo de minorías étnicas y/o escalones bajos de la pirámide alimentaria. Y bueno, decir simplemente que esto no es National Geographic, y que aquí el buen rollito impera excepto cuando llegan los animales de mala fama, como los cocodrilos o las hienas a alterar el orden natural (según Disney) de las cosas. El tercer episodio, en el que Kion rechaza liarse a bocaos con los enemigos, prefiriendo en vez de eso retirarse a pensar un plan no violento y acabando por arreglar las cosas a rugidos sobrenaturales, da una idea del calado del asunto. En fin, que se trata todo de animales antropomorfizados, ya lo sabemos, pero cualquiera que recuerde la película original sabrá que en medio de las canciones y de los chistacos del Pumba y el Timón, a veces la trama tenía bastante mala leche, sobre todo imaginando qué pensarían los críos que la veían. Todo eso aquí queda muy diluido, la verdad. Disney B, como muchas otras series de continuación.

jueves, 14 de enero de 2016

Idiotsitter

cc.com/shows/idiotsitter
-Estreno: 14 de enero de 2016, Comedy Central.
-Comedia, 21 minutos.

-Otra comedia más que llega a las pantallas de televisión tras pasar por las pantallas de internet. En este caso se trata de la relación entre una exalumna de Harvard que anda buscando empleo y la persona para quien hace de canguro, una incalificable adultaniña de veintimuchos con la mentalidad de una guaja de doce. La muchacha tiene unos padres millonarios que están fuera a menudo y que intentan sacársela de encima constantemente, y es a base de dinero como consiguen embaucar a la profesora para que haga no tanto de niñera como de guardiana-nombrada-por-el-juzgado. La serie está creada por las dos protagonistas, y una de ellas, Jillian Bell, es veterana secundaria de otra serie de Comedy Central, 'Workaholics', que ya va por su sexta temporada, y de la que hereda un tono de desmadre y de síndrome de déficit de atención que acaba llevando a los personajes a delirantes situaciones a menudo debido al alcohol y las drogas. Si encima le añadimos aquí que su personaje, Gene, ni siquiera tiene la correa de mantener un empleo y que además sus padres están forrados, la receta para el desastre está lista desde el momento en que aparecen botellas de licor y vasos rojos de plástico.

Colony

usanetwork.com/colony
-Estreno: 14 de enero de 2016, USA.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 10 episodios.

-Según el creador de la serie, Carlton Cuse, conocido por su trabajo en 'Perdidos', el proyecto de 'Colony' nació a raíz de su fascinación con el episodio histórico de la ocupación alemana de París en 1940, especialmente las numerosas fotografías en las que podían verse uniformes nazis paseando tranquilamente entre los parisinos o sentados por las terrazas de los cafés mezclados con la gente a la que habían invadido. Cuse, y su cocreador Ryan Condal, llegaron así al concepto de hacer algo parecido en el Los Ángeles de hoy, y además con un tono de ciencia ficción misterioso muy "lost-iano" donde la información necesaria se va desvelando muy poco a poco. La serie comienza un año después de lo que se llama "La Llegada", con la megalópolis californiana rodeada por una muralla infranqueable de 90 metros de alto, y en la que no hay coches (todo el mundo va a pie o en bici en una de las ciudades del mundo más conocida por su tráfico) ni tampoco internet ni telefonía ni televisión. Por lo tanto, están completamente aislados, y afuera el mundo puede ser completamente normal o estar completamente destruido. Quienquiera que fuera el invasor, de quien no sabemos nada tras el primer episodio, tiene una tecnología superior, con drones de vigilancia durante el toque de queda nocturno, y con un cuerpo armado formado por colaboradores no muy diferentes de la Gestapo, que de repente un día llegan en tanqueta, agarran a alguien de una cafetería (el alcohol está prohibido) y se lo llevan entre gritos sin más explicaciones, y sin resistencia alguna de sus compañeros de mesa. La pregunta clara que se hace al espectador es qué haría en un caso así: ¿colaborar o resistir? Este dilema, obviamente muy inclinado en favor de la resistencia, se nos presenta sobre todo a través de la familia Bowman, cuyo padre (interpretado por Josh Holloway, el Sawyer de 'Perdidos') es un antiguo agente del FBI que oculta su identidad, y cuya madre (interpretada por Sarah Wayne Callies, ex de 'The walking dead') tiene un bar. La pareja tiene tres hijos, uno de los cuales estaba fuera de casa cuando se produjo La Llegada y a quien no han vuelto a ver desde entonces. Esto da a ambos un motivo adicional para no quedarse en casa sentaditos esperando a ver qué pasa: por un lado la injusticia social de una ocupación dictatorial que llega a provocar incluso cartillas de racionamiento, cultivos de comida caseros y canje privado de productos por la calle, y por otro el deseo lógico de unos padres de encontrar a un hijo perdido. Como ha pasado con otras series de tramas de gran alcance, es una idea interesante y entretenida, pero tan ambiciosa que seguramente no va a caber dentro de las limitaciones de la ficción televisiva y se va a centrar solamente en un grupito minúsculo de personajes. El episodio piloto se publicó en internet antes de Navidad, pero la serie no comenzará a emitirse regularmente hasta el 14 de enero.

miércoles, 13 de enero de 2016

Second chance

fox.com/second-chance
-Estreno: 13 de enero de 2016, Fox.
-Drama, 42 minutos.

-'Second chance' es una serie de ciencia ficción en la que un policía retirado, que fue condenado hace 15 años por hacer algo ilegal, de repente se ve metido en un doble misterio: por un lado es asesinado por alguien que entra en casa de su hijo, agente del FBI, y por otro lado una futurista compañía tecnológica, Lookinglass, se hace con su cadáver para revivirlo y estudiar una rara mutación genética que tiene, y que puede conducir a una cura contra el cáncer que padece una de las dueñas de la empresa. O sea, que en pocos minutos, el jubilado de 75 años se encuentra de repente metido en el cuerpo de un buen mozo treintañero con una fuerza superior a la normal, pero en vez de quedarse quietecito en el laboratorio, protegiendo su preciosa existencia para el futuro de la salud humana, se escapa de allí para intentar desfacer el entuerto de su propia muerte y de la amenaza que se cierne sobre su hijo. Resulta una extraña mezcla entre ciencia ficción y persecuciones policiales, y el hecho de que los títulos anteriores de la serie fueran 'The Frankenstein code' y 'Lookinglass' apuntan a una conexión más o menos literaria  (Mary Shelley, Lewis Carroll y su Alicia) que luego se abandonó en favor de un proyecto menos ampuloso. La parte de ciencia ficción consiste en un tanque acuático, unas pantallas de ordenador virtuales y no más de tres personas a la vez en la sala, así que una vez que se acaba con el planteamiento, el resto del tiempo se dedica a las nuevas aventuras de un ser con 35 años de experiencia policial y un cuerpo joven y de capacidades sobrehumanas. Por el camino habrá conspiraciones y revelaciones más o menos predecibles, pero en general es un thriller del montón que comienza entretenido y luego va perdiendo gas.

Teachers

tvland.com/shows/teachers
-Estreno: 13 de enero de 2016, TV Land.
-Comedia, 21 minutos.

-Érase una vez The Katydids, un grupo de seis actrices / comediantas de Chicago con la graciosa peculiaridad de que todas se llamaban Catalina (Katie Thomas, Katie O’Brien, Caitlin Barlow, Cate Freedman, Katy Colloton y Kate Lambert). Un día se pusieron a hacer una webiserie sobre maestras de primaria que permitían que sus neuras y problemas quedaran aireadas delante de sus alumnillos. Entonces llegó una cadena de televisión propiamente dicha (más o menos), y una conocida actriz televisiva (Alison Brie, de 'Community' y 'Mad men') y les dijo que si repetían la jugada en formato de telecomedia. Aunque la cosa queda un poco repetitiva, ya que el humor de la serie se basa en ver a las maestras portarse como no deben delante de los críos, y abroncarlos por las mismas cosas que hacen ellas, o peor, funciona muy bien como parodia de la arrastrada vida del docente medio y de las iniciativas burocráticas que les caen encima, como las campañas anti-bullying. Cada Catalina tiene una personalidad diferente, desde la "fashion" que se enfada cuando no la dibujan bien hasta la regordeta que aún está recuperándose de romper con el novio hace solo unos meses (14, en concreto). También está la que anda un poco rayando en el autismo y la que está a la caza del padre macizorro. Y fueron felices y comieron perdices, y fumaron marihuana, y bebieron cócteles.

martes, 12 de enero de 2016

Shadowhunters

shadowhunterstv.com/
-Estreno: 12 de enero de 2016, Freeform.
-Drama, 41 minutos.

-Freeform no es un canal nuevo, sino la nueva denominación de lo que hasta ahora era ABC Family. El cambio se hizo porque con lo de "family" en el título la gente se pensaba que era algo básicamente para niños o abuelitos, cosa que, dentro de las limitaciones de las cadenas en abierto, no ha sido verdad, e incluso han tenido alguna que otra serie bastante estimable. Como su primer proyecto con nuevo nombre está esta adaptación basada en una saga de novelas juveniles de fantasía, creada por Cassandra Clare, publicadas desde 2007 (también hay cómics, relatos cortos y una película de cine germanocanadioense, 'City of bones', hecha en 2013), en las que seres como los vampiros, los ángeles, los hombres lobo y los demonios son reales y pululan por Nueva York. Y por Chernobyl también. El día de su decimoctavo cumpleaños, Clary Fray (Katherine McNamara) se entera de que ha vivido toda su vida protegida del secreto de que ella es una "cazadora de sombras" con la capacidad de destruir los seres malignos que a veces atacan a los humanos (o "mundanos", como se los llama aquí), con ayuda de unas espadas luminiscentes mezcla de Tolkien y George Lucas. Pero a partir de ahora todo esto va a cambiar cuando Clary se ponga a enfrentarse al submundo, en compañía de su amigo el mundano Simon, de los cazasombras Jace, Alec e Isabelle y de varios amigos, enemigos y ambas cosas a la vez. Poco a poco se va construyendo y poblando un mundo secundario un poco más amplio, entre lo molón a veces y lo ridículo otras, con unos efectos visuales que resultarían pobres diez años antes y mucha posturita adolescente-veinteañera. Varios de los personajes están delineados de una forma un tanto comiquera, como por ejemplo la protagonista, Clary (menudita, pelirroja, ojos verdes), el pagafantas Simon (gafotas, ojos y pelo marrones, abdominales cuando se quita la camiseta) o Jace el cachas rubio y de ojos dorados. También está Isabelle, la dominatrix morenaza, aficionada a los modelitos ajustados, los tacones y el látigo, y que es lo mejor de la serie, a la que añade un toque de postureo, sexualidad y diversión mientras los demás andan muy serios cumpliendo sus misiones en busca de Copas Mortales y diversos otros objetos o personajes. Y no faltan tatuajes y runas y tatuajes. Muchos tatuajes y runas. Ni tampoco cuadrángulos amorosos. Serie B para pasar el rato, que en televisión también existe.

lunes, 11 de enero de 2016

Billions

sho.com/sho/billions/home
-Estreno: 17 de enero de 2016, Showtime.
-Drama, 60 minutos.

-Damian Lewis. Paul Giamatti. Maggie Siff. Malin Akerman. Trapicheos de ingeniería financiera. Showtime... Los ingredientes son de primera, y el plato, una vez degustado, también lo es... pero por alguna razón, siendo de provecho, no acaba de maravillar. La serie se centra en la batalla de egos, millones y testosterona que se entabla entre Bobby Axelrod (Lewis), un multimillonario inversor en bolsa del que se sospechan movimientos ilegales, pero a quien, como dona mucho dinero de vuelta a la comunidad, se le hace la vista gorda en general, y Chuck Rhoades (Giamatti), un fiscal de distrito neoyorquino muy orgulloso de su 81-0 a favor en casos disputados ante los tribunales. ¿Cuál es el truco de este último? Pues según le aguijonea la prensa, el montar solamente operaciones sobre seguro, y siempre contra peces chicos, nunca contra grandes nombres del mundo delictivo, en especial del monetario. Dispuesto a cambiar esa fama que se ha hecho, ahora apunta directamente sobre el mayor operador financiero del lugar, en singular y titánico combate. Lewis y Giamatti son dos grandes y multipremiados actores, y dan a sus protagonistas el peso específico que requieren, pero a nivel de guion quedan un tanto limitados precisamente por ser los dos pesos pesados, capaces de arrollar a los demás personajes en su competencia por ver quién mea más largo. El problema quizá sea que una vez visto 'The wolf of Wall Street', es difícil hacer un retrato más impactante de las sobradas que se marcan los que Tom Wolfe llamaba en los 80 "los amos del universo". Más juego pueden dar las dos esposas de ambos contendientes, Lara Axelrod (Akerman), una rubia contundente y de clase modesta, pero ambiciosa y peligrosa, y Wendy Rhoades (Siff), personaje que está rozando el conflicto de intereses al ser esposa del fiscal y a la vez trabajar en la empresa de Axelrod como psicóloga y motivadora. Con este planteamiento, la partida de ajedrez está preparada, los peones listos para ser sacrificados (socios de empresa, compañeros de oficina, colaboradores, familiares, etc) y el que más sucio juegue ganará. No sería la primera vez que Showtime hace algo muy pulido y profesional sin acabar de provocar satisfacción plena, así que veremos cómo continúa la serie luego.

jueves, 7 de enero de 2016

Angel from hell

-Estreno: 7 de enero de 2016, CBS.
-Comedia, 21 minutos.

-Va un día Allison, guapa dermatóloga californiana treintañera, por el mercadillo de su barrio junto a su novio en busca de verduritas para una fiesta (ya hemos dicho que estamos en California), cuando se le aparece Amy, una señora de cincuenta y pico tacos que parece saber mucho sobre ella. Tanto que incluso llega a decirle que es su ángel de la guarda, lo cual intenta demostrar mencionándole a la doctora detalles íntimos sobre su primera regla o su primer orgasmo. Con tanto Facebook hoy en día eso no cuela, así que queda en el aire si la señora de verdad es un ángel con especial predilección por la crema de menta o una chalada post-hippy (ya hemos dicho que estamos en California). De todas formas, algo ocurre en el primer episodio que hace que Allison acabe confiando en Amy en lugar de llamar a la poli o a los loqueros. Como presentación de la trama, no es suficiente saber por dónde va a tirar la serie aún, aunque estamos ante un ángel que insiste a su protegida que se suelte más, en lugar de ir por la vida con tanto cuidado, pero sin duda su desarrollo va a depender mucho de la ángel protagonista, Jane Lynch, que ya fue en su día lo mejor de 'Glee' y que lleva como nadie un papel consistente en ser una señora mayor enrollada y veterana de sonrisa sarcástica (y lesbiana en la vida real) que tenga comiendo de la mano a muchachas más jóvenes en plan preceptora y alumna. Los demás personajes, empezando por Allison y siguiendo por su novio, su hermano, e incluso su padre, a pesar de estar interpretado por Kevin Pollak, uno de los 'Sospechosos habituales', han empezando muy muy blanditos. A pesar de algún que otro chiste tirando a sexual, casi siempre a cargo de la angelita, comienza como una comedia amable, suavecita y sin demasiada mordiente. Muy CBS, vamos.

Shades of blue

nbc.com/shades-of-blue
-Estreno: 7 de enero de 2016, NBC.
-Drama, 42 minutos.

-Jenny "From The Block" López produce ejecutivamente y protagoniza esta enésima teleserie sobre policías neoyorquinos, que también es la enésima en tener la palabra "blue" en el título. En realidad, es todo tan enésimo en esta serie que acaba resultando ni buena ni mala, sino todo lo contrario, un poco como la carrera completa de la López, tanto en el cine como en la música. Eso sí, se ha rodeado de gente muy competente (Ray Liotta y Drea De Matteo delante de las cámaras, Barry Levinson detrás de ellas, apariciones estelares de estrellas como Kanye West o Sia en la banda sonora, sin duda fruto de la conexión discográfica de la JLo), pero el resultado es meramente entretenido, en especial para quien ya tenga un poco de callo con las series policiacas. Y sobre todo, si te has visto ya 'The wire' o 'The shield', no te va a parecer nada especial en absoluto. Precisamente una comparación entre los primeros episodios de 'Shades of blue' y 'The shield' ilustra bien las diferencias entre lo meramente bueno y lo superlativamente mejor: en ambas hay un poli que hace algo en ese episodio de debut que está fuera de la ley, pero mientras que en 'The shield' no se ponen paños calientes a la hora de reflejar lo reprobable que resulta dicho acto delictivo, y se deja que la maldad intrínseca de quien lo hace surja con frecuencia durante el resto de la serie, en 'Shades of blue' ese pisar la raya por el otro lado está lleno de disculpas: es que nos pagan poco, es que soy madre soltera con una hija, es que lo hago por ayudar a mi compañero, es que mira cómo lloro a solas cuando hago algo ilegal, es que los demás son peores que yo, es que el mundo me ha hecho así... Es que no me dejan ser una santa, que si no, lo sería. Estamos en la NBC, que es tele en abierto, y por mucho que la serie trate sobre "tonos de azul" sin buenos ni malos del todo, no pueden vender a Jennifer López como una Vic Mackey femenina, o ni siquiera como una Jimmy McNulty. Además, aunque tampoco tengan a la diva protagonista posando todo el tiempo, sí que se nota un claro intento de provocar que el espectador admire para sí más de una vez lo buena que está a sus 46 años: JLo con gafas de aviador, JLo en camiseta blanca ajustada de tirantes, JLo entrenando boxeo y luego cepillándose sobre el ring a su instructor década y media más joven, JLo recién salida de la ducha con el cabello mojado peinado hacia a trás, JLo y su cutis perfecto siempre perfectamente resaltado por la fotografía, JLo en una cita-excusa para lucir escote, JLo desvistiéndose por causa de un micro oculto... El resto es una trama de polis mal pagados que complementan sus ingresos con trapicheos callejeros como hacer una vista gorda pagada por aquí o extorsionar a un traficante por allá. Pero el FBI se ha coscao, que la poli no es tonta, y pronto el grupo va a tener un chivato dentro jugando a dos bandas. Competente y punto.

martes, 5 de enero de 2016

The Shannara chronicles

mtv.com/shows/shannara
-Estreno: 5 de enero de 2016, MTV.
-Drama, 42 minutos.

-Que la MTV se meta a adaptar sagas de fantasía da miedín. Y que la veas sabiéndolo rebaja las expectativas tanto que al final acabas diciendo "pues podría haber estado peor". Sí, está protagonizada por gente joven y guapa (incluyendo Ivana Baquero, la niña de 'El laberinto del fauno', que de peque fue a un cole americano en Barcelona y ahora es trilingüe). Sí, hay un rubio con cabello de anuncio de champú en medio de un triángulo amoroso cuya resolución más interesante sería que las dos tías se liaran entre sí. Sí, salen elfos con orejas puntiagudas (y el grado de puntiagudez de dichas orejas puede llegar a ser importante). Sí, el diseño de vestuario y producción parece basado mayormente en Barbies y Kens. Sí, acabarás borracho perdido si te tomas un chupito por cada vez que algo en la serie te recuerde justificadamente a 'El Señor de los Anillos' (películas principalmente, claro, empezando por ver a John Rhys-Davis, o sea, Gimli, aquí como rey elfo, y que el rodaje se hizo en Nueva Zelanda). Sí, acabarás con delirium tremens si incluyes también plagiomenajes a otras cosas, como 'Avatar', 'Juego de tronos', Narnia, 'Los juegos del hambre' y varias otras obras de ciencia ficción y fantasía. Pero a todo eso, y más, hay que decir, primero, que las novelas adaptadas datan de entre 1977 y 1985 (busquen las portadas originales de los libros y aprecien cómo de seventy-eighties quedan), la primera de ella publicada solo cuatro años después de la muerte de JRR Tolkien, así que atribuirle a la trama comparaciones con obras posteriores no es culpa del autor. Segundo, que la MTV, dentro de sus posibilidades y de su público habitual, al menos hace un esfuerzo digno de la cadena; y tercero, que si se imagina uno viéndola con 15 años de edad, tampoco podría presumir uno de ser tan guay. Por si se necesita saber algo más sobre la trama, decir que estamos en un planeta Tierra post-apocalíptico (en serio, una vez pasan por delante de una carcasa de helicóptero medio enterrada, y además véanse los mapas de los créditos) donde por alguna razón ahora hay seres humanos, elfos, trolls, gnomos, diablos, furias, druidas (Manu Bennett, ex de 'Spartacus', le da caña al tema) y otros seres así. Estamos en la ciudad-reino-bosque élfico de Arborlon, dominada, en efecto, por un árbol de hoja perenne, el Ellcrys, que funciona como tapón del acceso al submundo donde habitan los demonios. Últimamente este árbol se ha puesto un poco malito, y mientras se busca la cura y se escapa alguna que otra criatura del averno a sembrar el pánico, surgen las figuras centrales del relato, todos ellos adolescentes: la princesa elfa Amberle, tan feminista ella que se cuela sin permiso en la carrera por ser una de las siete guardianas del Ellcrys y lo consigue, gracias en parte a que el árbol le habla; el medioelfo Wil, que tras morir su madre se va en busca de sí mismo y de su pasado y de su futuro con unas piedras élficas en el bolsillo; y la vagabunda Eretria, hija del jefe de los bandidos humanos del lugar, que justifican sus robos debido a que los elfos los echaron de sus tierras hace un tiempo. A su lado hay reyes, druidas, ladrones, diablos, familiares incómodos, etcétera. La historia comienza por la segunda novela de la saga, porque es la más orientada hacia los jóvenes de las tres, y además, el autor de los libros, Terry Brooks, ya en la setentena, ha dicho que no le parece mal en absoluto ser redescubierto por un público joven, y que mientras le mantengan el triángulo amoroso central y el esqueleto de la trama, le parecerá mayormente bien lo que se vaya haciendo.

domingo, 3 de enero de 2016

Zoe ever after

bet.com/shows/zoe-ever-after.html
-Estreno: 5 de enero de 2016, BET.
-Comedia, 20 minutos.

-La BET, o Black Entertainment Television, es un canal orientado hacia el público afroamericano, basado en Washington pero que suele rodar en Atlanta. Brandy Norwood es una actriz y cantante que ha simultaneado la música con la televisión, aunque sin llegar nunca a gran estrella. Aquí se unen en una telecomedia "fast food" en la que la protagonista, que se está separando del marido, ex boxeador profesional, ahora se lo monta por su cuenta con una empresa de cosméticos por donde pajarean su mejor amiga y cotilla y su asistente gay y más cotilla todavía. Entre eso, el crío que tiene y la búsqueda de hombre nuevo se le pasan los episodios entre risas de comedia rodada en directo (aunque no lo sea) y un toque de mujer peor tratada de lo que debiera por los hombres, que son todos unos cerdos que solo van a lo que van. El primer candidato es el latino que le arregla las cañerías. De la oficina. Excusa meramente para lucir vestidos y maromos, oculta en un canal minoritario, y tampoco ninguna maravilla, pasará desapercibida.

Cooper Barrett's guide to surviving life

fox.com/cooper-barretts-guide-to-surviving-life
-Estreno: 3 de enero de 2016, Fox.
-Comedia, 21 minutos.

-Cooper Barrett tiene veintipocos años, acaba de terminar la universidad y no tiene ni idea de qué va a hacer con el resto de su vida. Pero no pasa nada, porque es guapetón y además su recompensa por ser así de atontao pero guapetón es que se interese por ti la también guapetona Meaghan Ruth. Es una comedia post-universitaria sin demasiada mordiente más allá de fiestuquis que se te van de las manos al estilo 'Resacón en Las Vegas', pero cuyos líos se solucionan pronto y sin mayor problema. El reparto se completa con un par de colegas de piso, los padres de él y un par de exes de la pareja protagonista, que obviamente va a tener algunas dificultades para enrollarse. Los títulos de los episodios empiezan todos por "cómo sobrevivir" algo, como por ejemplo 'Cómo sobrevivir a perder tu teléfono'. Ay por Dios, estos "millenials", qué inútiles que son. Jóvenes, pero sobradamente gilipollas.

Bordertown

fox.com/bordertown
-Estreno: 3 de enero de 2016, Fox.
-Animación, 21 minutos.

-Creada por dos de los responsables de 'Family guy' ('Padre de familia'), 'Bordertown' es un proyecto que llevaba desde 2013 en fase de desarrollo, pero a quien la carrera electoral estadounidense para las presidenciales de noviembre de 2016 ha venido a traer maná publicitario del cielo, en concreto debido al controvertido candidato republicano Donald Trump y su extravagante promesa no solo de construir una muralla que separe por completo México de Estados Unidos (más de 3000 kilómetros de frontera), sino que además los mexicanos paguen su construcción. 'Bordertown' tiene lugar en un lugar ficticio, muy poco sutilmente llamado Mexifornia. Los protagonistas principales son dos familias vecinas casa con casa, los Buckwald blancos y los González "marrones", que es como algunos llaman en Norteamérica a los latinos. El patriarca de los Buckwald, Bud, es agente de inmigración, de los de pedir papeles en la frontera y partidario de echar a todos los ilegales del país, y el de los González, Ernesto, es un jardinero afable y trabajador, o sea que ya se ve desde el principio que la sutileza no es una prioridad en esta serie. Además, habrá la inevitable complicación de que una de las hijas de una familia se enamore de uno de los hijos de la otra. A partir de ahí, y con un primer episodio centrado en una histórica votación sobre una nueva y más restrictiva ley de inmigración, la serie reparte tortazos sarcásticos a diestro y siniestro a ambas familias, razas y grupos de topicazos centenarios. Porque si eres racista con todos entonces no eres racista con nadie, se supone, y además es una serie con una gran cantidad de personal hispano trabajando en ella en términos de guionistas y actores de voz. Así que el debate está servido: ¿es hacer chistes sobre los tópicos raciales lo más racista que se puede hacer, o la demostración más definitiva de que el problema está superado sin que nadie deba molestarse? Todo esto además del tema de la libertad de expresión, claro. La crítica está muy dividida al respecto, algunos considerándola valiente, valiosa y rompedora (entre ellos un periódico californiano en lengua inglesa), y otros tratándola como un conjunto de bromas de mal gusto, a lo cual hay que añadir el historial anterior de uno de sus creadores, Seth MacFarlane, un veterano de la comedia arriesgada en sus temas, si no siempre en su finura, sí en su polémica.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Dawn of the Croods

-Estreno: 24 de diciembre de 2015, Netflix.
-Animación, 23 minutos, 1 temporada, 13 episodios.

-Solo porque tengas 11 años o menos no significa que no puedas iniciarte desde edad temprana en la costumbre del "binge-watching", o atracón de visualizado, que luego (o eso Netflix espera que ocurra) te acompañará toda tu vida una vez que te hagas adicto. Al cliente hay que condicionarlo desde el principio, y qué mejor idea para atrapar chavales y chavalas que estrenar una serie de animación entera, 13 episodios, o cinco horas seguidas de duración, en pleno día de Nochebuena, para que dejes tranquilo a papi(s) y/o mami(s) (táchese lo que no corresponda). Basada en 'The Croods', uno de los últimos éxitos en largometraje animado de la factoría DreamWorks, esta serie es una precuela donde la familia Crood vive (o sobrevive) en un periodo de la prehistoria hecho a medida, con criaturas y costumbres completamente ficticias. Está el padre cazador y sobreprotector, está la adolescente rebelde y curiosa, está la madre comprensiva y sensata, el hijo mediano con mucho músculo y poco cerebro incluso para esta época de la evolución humana, y la abuela a ratos metomentodo a ratos pozo de sabiduría veterana. En realidad, es una "sitcom" familiar de las de toda la vida, que tampoco recuerda demasiado a 'The Flintstones' ('Los Picapiedra'), que tiene persecuciones y golpetazos en dosis abundante, y varios de cuyos mejores chistes aprovechan la temática prehistórica, como por ejemplo hacer "stampede-surfing" con una manada de búfalos. Para aquellos que la puedan querer ver en versión original, decir que ninguno de los actores de la película original (Nicholas Cage, Emma Stone y Ryan Reynolds entre ellos) repiten haciendo las voces.

viernes, 18 de diciembre de 2015

F is for family

-Estreno: 18 de diciembre de 2015, Netflix.
-Animación, 27 minutos, 1 temporada, 6 episodios.

-Creada por los cómicos y guionistas Bill Burr y Michael Price, este último veterano de 'Los Simpson', FIFF es otra muestra de un estilo que Netflix empieza a hacer sello de la casa, el de la comedia animada de tono agridulce, cuando no agrio completamente. 'BoJack Horseman' fue un gran representante de ese carácter, y ahora la familia Murphy (padre, madre, dos hijos y una hija) toma el relevo. Estamos en 1973, y Frank, el patriarca, trabaja en la zona de equipajes de un aeropuerto de una ciudad de medio pelo del interior de los Estados Unidos. En la estupenda secuencia inicial de los títulos de crédito se nos cuenta todo lo que necesitamos saber sobre él: sale graduado del instituto todo joven y lleno de potencial, echa a volar por el cielo con los brazos abiertos cual Supermán, y poco a poco la vida le va llenando el firmamento de obstáculos: primero el servicio militar obligatorio (Corea, probablemente), luego un bebé, una esposa, más bebés, una hipoteca, un coche, cachivaches varios, unas gafas, una panza, calvicie en la coronilla... Pronto su placentero vuelo de libertad juvenil (recordemos que acaba trabajando en un aeropuerto, pero como personal de tierra, sin poder volar) se ha convertido en una crisis de los 40.

Su vida, pues, queda reducida a enervarse por todo lo que le rodea, incluso cosas que siempre le han dado placer, como juntarse con los amigos a ver boxeo, ir al estadio de su equipo favorito, ver su serie de televisión sexista preferida, protagonizada por un detective bidimensional cuya frase recurrente es "un hombre tiene que hacer lo que hacen los hombres"... Incluso un inesperado ascenso en su trabajo será para él fuente de nuevos cabreos y desasosiegos. Por su parte, la esposa, cuya voz está hecha por Laura Dern, va navegando como puede el entorno misógino de la época, donde un simple atreverse a vender tupperwares se ve como una afrenta al honor masculino, y los hijos, que salen de casa a jugar solos y sin mayor supervisión (o lo que sea que vayan haciendo en la adolescencia) también tiene que andarse peleando con abusones del colegio, primeros contactos con las drogas y el sexo, problemas en el colegio, etc. El guion no se corta con el lenguaje soez (la efe del título no es solo por "family"), aunque tampoco hace de ello su bandera, y las peculiaridades de los 70 son una mina de humor bien usada, pero sin convertirlo todo en una parodia de aquel momento. Como pasa con este tipo de propuestas, unos espectadores la encontrarán más graciosa que otros, pero cosas de este estilo se van a ver más en el futuro con total seguridad.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Childhood's end

syfy.com/childhoodsend
-Estreno: 14 de diciembre de 2015, Syfy.
-Drama, 3 episodios de 85 minutos cada uno.
-Miniserie.

-'El fin de la infancia' es una novela de ciencia ficción escrita por uno de los grandes genios del género, Arthur C Clarke, en 1953. Trata sobre la llegada de unos alienígenas a la Tierra, pero no para destruirla a bombazos, o para alimentarse de sus seres vivos, sino para ayudar a los humanos a alcanzar un estado utópico donde no existan la violencia ni las guerras, y donde el desarrollo tecnológico erradique el hambre, la pobreza y las enfermedades, aunque no la muerte. ¿A qué precio? Ya se verá durante la trama, pero una parte de los efectos se notan en la investigación científica y en la religión, en un mundo donde se ha llegado al máximo nivel de desarrollo posible, además de en el conformismo que se empieza a instalar en una sociedad que se ha quedado sin preguntas que hacer. Digamos que si esto parece demasiado bueno para ser verdad, no lo será. Adaptada aquí a miniserie de cuatro horas y cuarto, ambientada en 2016 en lugar de en plena Guerra Fría, la historia está contada desde el punto de vista de aquellos personajes más directamente afectados por la llegada de estos "overlords" ("superseñores") espaciales. El primero de ellos es Ricky Stormgren, un granjero joven y apuesto que es identificado por los recién llegados como la persona más digna de confianza de todo el planeta, y que será convertido en portavoz de los cambios traídos por Karellen, el "supervisor" alienígena interpretado por el siempre eficaz a la hora de evocar presencia inquietante Charles Dance (últimamente Tywin Lannister en 'Juego de tronos'). Curiosamente, el papel de "persona más fiable de la humanidad" en el libro original estaba representado por el secretario general de la ONU, cosa que también ocurrió en la teleserie de los 80 'V', y es que en el siglo XXI ya nadie se fía de un político, ni siquiera de los que trabajan en organismos internacionales. Otro personaje importante es Milo Rodericks, un chaval negro en silla de ruedas cuya condición física mejora espectacularmente y que desea ser científico de mayor. También hay una pareja con un hijo que empieza a portarse de forma extraña, cosa que empieza a ocurrir también a otros chavales de su edad. El resultado es una historia adecuadamente contada, un poco lenta a veces, con la duración justa, que no necesita gran despliegue de efectos especiales (el aspecto físico de Karellen, oculto al principio, es de lo más impactante cuando se revela), y que hace un buen homenaje al maestro Clarke.

The expanse

syfy.com/theexpanse
-Estreno: 14 de diciembre de 2015, SyFy
-Drama, 43 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Segunda temporada, de 13 episodios, en 2017.

-"En el siglo XXIII, el ser humano ha colonizado el Sistema Solar. La ONU controla la Tierra. Marte es una potencia militar independiente. Los planetas interiores dependen de los recursos del Cinturón de Asteroides. Los "cinturoneses" viven y trabajan en el espacio. En el Cinturón, el agua y el aire son más preciados que el oro. Durante décadas, las tensiones ha ido aumentando. La Tierra, Marte y el Cinturón están ahora al borde de la guerra. Bastará con una sola chispa."

Basada en una saga de novelas escritas por dos autores (Daniel Abraham y Ty Franck) bajo el seudónimo común de James SA Corey desde 2011, 'The expanse' es una serie de ciencia ficción muy ambiciosa que intenta combinar terrorismo, política, exploración espacial, serie negra y temas sociales en su propio mundo ficticio basado en nuestro Sistema Solar. La reacción de consenso varía entre quienes piensan que podría ser la nueva 'Battlestar Galactica' y quienes opinan que ya quisiera llegar a tanto. Como se ha dicho, tiene varias tramas simultáneas, lo cual, en la era de 'Juego de tronos' no tiene por qué ser excesivamente confuso, pero aun así, estas cosas hay que saber hacerlas bien, dado el riesgo de al final quedarte solamente con los fans más "hardcore" del género. Un ejemplo de esto puede ser el intentar meterse en berenjenales de dialectos extraños, como ocurre entre los naturales del Cinturón, y es que ahora todo el mundo quiere tener su propio equivalente del élfico o el valyrio, para dar mayor impresión de currele. Tanto 'Galactica' como JDT han triunfado debido precisamente a ser ciencia ficción y fantasía que puede ver y disfrutar la gente que pasa de (o incluso odia) esos géneros, así que en ese sentido esta serie deberá tener cuidado de no liar demasiado las cosas.

Por un lado está un investigador privado, con sombrero y todo, que busca a la díscola heredera de una fortuna galáctica que parece haberse metido en temas de contrabando y justicia social. Por otro, está la tripulación del equivalente espacial de un cascarón de nuez herrumbroso y arrastrado que deja por un momento su cometido de transportar bloques de hielo flotantes de los que sacar aire y agua y acude al rescate tras una misteriosa llamada de auxilio. Y por otro más, está la Subsecretaria Delegada de Administración Ejecutiva de la ONU intentando lidiar con los terroristas de la OPA (Alianza de Planetas Exteriores), una organización con un brazo político y otro de activismo violento. Es un universo (o mejor dicho, un sistema solar, que es el límite tecnológico al que hemos llegado) donde quien corta el bacalao son las grandes corporaciones, los políticos corruptos y los militares de gatillo fácil. Las condiciones de vida son duras, y todo está gastado, medio roto y se repara a lo chapucero, ya que los peces gordos prefieren pagar indemnizaciones antes que gastarse los cuartos en hacer las cosas bien (todo esto ocurría también en la saga 'Alien', aunque aquí no hay bichos espaciales). Además, los habitantes del Cinturón (habrá que ver cómo traducen "belters" al español) poco a poco han acabado convirtiéndose en casi una nueva raza humana, debido a generaciones de vida en condiciones de gravedad reducida, produciéndoles cuerpos alargados de huesos finos y quebradizos y poca capacidad pulmonar, muy ligeros y gráciles para su medio ambiente, pero casi imposibles de soportar la vida en planetas de mayor masa. Por ello, no pueden ir a la Tierra o Marte y se ven confinados a su lugar de origen, donde son tratados casi como esclavos industriales que producen grandes riquezas para otros, lo cual provoca descontentos que ya se empiezan a manifestar en voz alta. Todo ello deberá acabar anudado en una gran conspiración común que cambiará el futuro de todo el Sistema.

En suma, complicación de guiones aparte, tiene aspectos de pura ciencia ficción muy trabajados, y en lo visual está muy correcta, con una paleta basada en los grises azulados que ya es muy típica del género, y con efectos visuales muy competentes que no intentan lo que no tienen tiempo o presupuesto para hacer. Por si fuera poco, el primer episodio se llama 'Dulcinea', otro 'Molinos de viento' y una de las naves 'Rocinante'. A ratos resulta más atrayente por su atmósfera oscura que por lo que realmente está pasando en la pantalla, pero merece la pena apuntársela.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Telenovela

nbc.com/telenovela
-Estreno: 7 de diciembre de 2015, NBC.
-Comedia, 21 minutos.

-En algún momento de sus carreras, estrellas latinas nacidas en Estados Unidos y que apenas hablaban español, como Jennifer López (que jamás escribe su apellido con tilde) o Eva Longoria, empezaron a dejar de huir de sus raíces hispanas, cosa que hacían para parecer más "mainstream", y empezaron a cultivar al público hispanoparlante, en especial el de segunda generación, que por algo tiene más poder adquisitivo y se les puede hablar en inglés. La López hacía versiones de sus canciones en español, y ahora, recién cumplidos los 40, la Longoria interpreta esta comedia (bordeando en la parodia) sobre la vida detrás de las cámaras en el rodaje de una telenovela tex-mex en la ficticia cadena VivaVisión, cuyo elemento de producción más imprescindible es un gigantesco ventilador para los momentos de primer plano épico (la Longoria anuncia champús a veces, recordemos). Para ser justos, el personaje de la estrella Ana Sofía Calderón que ella interpreta tampoco sabe español (y se hacen chistes sobre ello a menudo), así que minipunto para la Longoria, pero la serie entera es un compendio de topicazos sobre latinos de sangre caliente, dados al cabreo fácil, al romance continuo y a la pasión desatada (de hecho, la telenovela ficticia de la serie se llama 'Leyes de Pasión', cuyo personaje principal se llama Pasión de nombre de pila). Pero como esos topicazos están interpretados por latinos, pues no se interpretan como racistas, sino como un sano reírse de sí mismo. Tiene algún momento graciosillo, como el del guionista que escribe las nuevas tramas tan rápido y tan borracho y/o drogado que luego no las recuerda y no quiere que antes de rodar le cuenten spoilers de lo que él mismo ha escrito, pero no tiene pinta de llegar a gran cosa. Al igual que se hizo la semana anterior con 'Superstore', se estrenaron los dos primeros episodios el 7 de diciembre, tras el concurso musical 'The voice' y se colgó el tercero en la web de la cadena, pero el estreno real no será hasta el 4 de enero, en lo que será un doblete de series encabezadas por actrices latinas (America Ferrera y Eva Longoria).

Neon Joe, werewolf hunter

adultswim.com/videos/neon-joe/
-Estreno: 7 de diciembre de 2015, Adult Swim.
-Comedia, 22 minutos, 1 temporada, 5 episodios.
-Miniserie.

-Comedia paródica de las películas de terror, subgénero bestias asesinas, subdivisión hombres lobo, departamento cazador experto. En un pueblo pequeño y boscoso en el norte de alguna parte, un actor medio famoso (Paul Rudd, haciendo de sí mismo), es asesinado de forma sangrienta, y en la reunión del ayuntamiento a la mañana siguiente aparece por allí sin que nadie lo haya llamado un tipo de ademán chulito, con un parche en el ojo, un chaleco capuchero amarillo fosforito y una cicatriz que sugiere haber sido hecha por una garra. Lo que sigue es una parodia más o menos ocurrente sobre las convenciones cinematográficas típicas de los pueblos aislados de personajes peculiares al estilo 'Twin Peaks', con su secreto común celosamente guardado a ojos extraños, mezclado con las del cine gore, las del chuleta que va solucionando entuertos en medio de frases de tipo duro dichas con falso acento sureño, e incluso la comedia romántica adolescente. Con una duración total de menos de dos horas, nació como miniserie emitida en cinco días consecutivos para ver si alguien picaba y la renovaba. No tiene pinta, pero tratándose del canal Adult Swim, todo puede ser.

martes, 1 de diciembre de 2015

Real Rob

-Estreno: 1 de diciembre de 2015, Netflix.
-Comedia, 30 minutos, 1 temporada, 8 episodios.

-Rob Schneider es todo un currante de la comedia, de los que hace lo que sea necesario para arrancar risas, pero probablemente su momento se esté pasando un poco ya. Dio el pelotazo a finales de los 90 haciendo de stripper-masculino-a-pesar-de-no-tener-el-cuerpo-ideal-para-ello en 'Gigoló por accidente', y desde entonces vive, profesionalmente hablando, de sus papeles de pobrecito canijo con remango. En 2012 ya intentó hacer una telecomedia con su propio nombre en el título ('¡Rob!'), pero aquella era del tipo de continuas risas enlatadas y humor basado en estereotipos que serían racistas si los usaran gente de otras razas, y duró solamente ocho episodios antes de ser cancelada sin más contemplaciones. Con esta otra serie intenta el estilo "comedia de prestigio por cable", hecha para Netflix, con episodios de 30 minutos, sin risas, y donde protagoniza una versión ficcionalizada de sí mismo, hasta el punto de que su propia esposa en la vida real, Patricia Azarcoya, que no es actriz profesional, también es su mujer en la serie. Durante los también ocho episodios que tiene, al pobre hombre le ocurren todo tipo de humillaciones profesionales en castings, firmas de libros, patrocinios publicitarios, su propio cuerpo (toca hacerse una vasectomía, toca hacer ejercicio), tratos con su asistente y fans desaforados, y cómo no, con su media naranja, mexicana, bastante más joven que él y con quien tiene una hija de menos de un año. El problema con esta serie es que este estilo de comedia no le sienta particularmente bien a Schneider, y aunque tiene sus momentos, no llega a la altura de los mejores representantes de este género. Desde luego, tiene toda la pinta de ser un proyecto hecho a base de algoritmos de Netflix: Schneider + comedia estilo 'Louie' / 'Curb your enthusiasm' = ¿Éxito? Pues va a ser que no.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Superstore

nbc.com/superstore
-Estreno: 30 de noviembre de 2015, NBC.
-Comedia, 21 minutos.

-Creada por Justin Spitzer, veterano de 'Scrubs' y de la versión USA de 'The office', 'Superstore' pertenece al subgénero de la "wokplace comedy", que gira en torno a un solo lugar donde trabajan todos sus protagonistas. En este caso es un hipermercado de los que hacen llevar a sus empleados chalequitos del mismo color y plaquita con sus nombres, perteneciente a la cadena ficticia Cloud 9 (El Séptimo Cielo, sería la traducción auténtica en español, ahí patinaron los de 'Battlestar Galactica'). Hay que decir que no se trata de un lugar de alto standing, sino más bien al contrario, una nave de esas enormes con descuentos al por mayor. Allí han ido a parar empleados como Cheyenne la adolescente preñada, Bo el aspirante a rapero blanco autor de su bombo, Mateo el filipino gay de lengua viperina, Garrett el negro parapléjico, Glenn el director blandengue e inseguro, y Lauren la supervisora estricta y competitiva. Pero, como muchas otras "workplace comedies", un parte importante de las tramas tienen en su centro una "romantic comedy" más o menos oculta, y en este caso sus protagonistas son Amy, una latina competente, trabajadora y cañera en el curro pero reservada en lo personal (tanto que su plaquita de empleada lleva un nombre falso, que además a menudo cambia), y Jonah, el recién llegado judío, demasiado cualificado como para haber acabado allí, por avatares de la vida que nos nos ha contado aún. Estos dos personajes están encarnados por dos treintañeros con callo en la televisión estadounidense: America Ferrera, que ganó un Emmy y un Globo de Oro como la versión norteamericana de Betty la fea, y Ben Feldman, que ha pasado por varias telecomedias, pero que también tiene un Emmy por 'Mad men', donde era uno de los más peculiares empleados de la agencia de publicidad de Don Draper. De la serie puede decirse que es un poco como el propio hipermercado en el que se desarrolla: a veces sales contento de él por alguna ganga inesperada en particular, pero mayormente vas allí a cubrir tus necesidades de manera rápida, barata y segura. Comenzó a emitirse con un aperitivo de dos episodios el 30 de noviembre y otro episodio más colgado en nbc.com (supongo que para medir mejor cuánta gente picaba), pero el estreno definitivo no será hasta el 4 de enero.

viernes, 27 de noviembre de 2015

South of hell

wetv.com/shows/south-of-hell
-Estreno: 27 de noviembre de 2015, WE TV
-Drama, 39 minutos, 1 temporada, 8 episodios.

-¿Alguien se acuerda de Mena Suvari, la rubia de los pétalos de rosa en 'American beauty'? Bueno, pues su carrera después de aquello no ha sido para tirar cohetes, y además de lo que buenamente ha ido pillando en cine y televisión ha ido viviendo principalmente de ser modelo para Lancôme. Ahora tiene 36 años, se le empieza a arrugar el cuello, y para una serie donde la contratan como protagonista, la cadena que la emite se fía tan poco del proyecto que la echa toda seguida en la misma fecha, EXCEPTO el último episodio, que solo se puede ver en iTunes. El panorama televisivo está cambiando y evolucionando a marchas forzadas, pero ve uno cada cosa que es un auténtico despropósito. La serie en sí es una especie de mezcla entre 'El exorcista' y 'Dexter', donde Suvari interpreta a María Abascal, una echadora de cartas de día y cazademonios por la noche que vive, lógicamente, en el sur profundo de Estados Unidos, con su regusto franco-criollo-español antes de que llegaran los yanquis a blanquearlo todo. Cuando la llaman para exorcizar a gente que muerde las mejillas de los telepredicadores de carpa de circo ambulante, le sale de dentro su propia mezcla de espíritu cabrón y hermana gemela malévola, llamada Abigail (lo cual la convierte en Abigail Abascal, muy aliterativo todo), a la que podemos distinguir por su mala leche, sus dientes podres y sus lentillas color fosforito. Junto a ella está en el negocio su hermano David en plan guardaespaldas en el trabajo y metomenlíos fuera de él, que se está quitando de las drogas. También está el padre de ambos, líder de su propio culto, y también hay un cura negro vestido de alzacuellos, y hasta aparece Lauren Vélez, que era la capitana María LaGuerta en 'Dexter'. La conexión con esta última serie viene no solo por ella, sino también por el "showrunner" James Manos jr, y por el hecho de que 'South of hell' está narrada con voz en off al estilo de lo que hacía el famoso patólogo de Miami, aunque con mucho menos acierto e ironía. La serie es un tanto desastrosa, la verdad, a pesar de que está Eli Roth de productor ejecutivo, no da miedo ni susto, los efectos son muy cutres e incluso ni llega a los 40 minutos por episodio.

viernes, 20 de noviembre de 2015

The man in the high castle

amazon.com/The-Man-High-Castle/dp/B00RSGFRY8
-Estreno: 20 de noviembre de 2015, Amazon.
-Drama, 60 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada por 10 episodios más.

-Philip K Dick (1928-1982) es uno de los autores más conocidos e influyentes en el campo de la ciencia ficción, y esto es debido en buena parte a la gran cantidad de adaptaciones a la pantalla que se han hecho de sus relatos. 'Blade runner', 'Total recall' ('Desafío total'), 'Minority report', 'Paycheck', 'A scanner darkly' y otras están entre ellas. En esta ocasión, y con Ridley Scott entre los productores ejecutivos, la adaptada es 'El hombre en el castillo', una ucronía (o versión alternativa de la Historia) en la que los nazis ganaron la Segunda Guerra Mundial por el procedimiento de lanzar un "artefacto Heisenberg" (o sea, una bomba atómica) sobre Washington DC, y se repartieron los Estados Unidos junto a los japoneses, dejando una zona neutral en el medio, al estilo de lo que pasó en Alemania en la vida real. Estamos en 1962, Adolf Hitler tiene 73 años de edad, está enfermo de parkinson, y por lo tanto se piensa ya en su sucesión. Lo más curioso de la trama es que alguien se ha dedicado a hacer una historia alternativa de su mundo, en la cual los aliados ganan la guerra y las potencias del Eje son derrotadas, es decir, lo que pasó en nuestra realidad. Estas ideas están recogidas en una serie de cortos de cine titulados 'The grasshopper lies heavy', creados o buscados (no está muy claro al principio) por un desconocido a quien se apoda como "El hombre del castillo", y que son distribuidos clandestinamente entre los descontentos. A través del tráfico de esos rollos de película vamos conociendo a los miembros de una resistencia contra los invasores (incluyendo, obviamente, a los judíos del país, que son perseguidos con la saña que se puede suponer), y también a los oficiales japonés y nazi (aunque este norteamericano, no alemán) encargados de destruirla. Destaca aquí el mejor actor de la serie, Rufus Sewell, como un Obergruppenführer nazi llamado... John Smith.

Resulta también que ambos vencedores se vigilan con desconfianza, en una guerra fría llena de sospechas de un posible uso de armas nucleares el uno contra el otro, o sea, lo que ocurrió de verdad entre Estados Unidos y la Unión Soviética hasta 1989. Además, y especialmente familiar para los habitantes de aquellos países que tuvieron dictadores que murieron en la cama, puede resultar curioso ver cómo cuanto más tiempo se pasa bajo un yugo, más difícil resulta la resistencia: tras 15 años de Hiroito y Hitler, muchos parecen haberse acostumbrado y no quieren rollos de libertadores, sino vivir más o menos a gusto dentro de la jaula. Es una idea extremadamente ambiciosa, que nada más plantearse obliga a reducir rápidamente el alcance del proyecto. Lógicamente, no puede redecorarse un país entero e inventar 17 años de historia alternativa en la pantalla, aparte de unas cuantas esvásticas en Times Square y unas tartas de manzana para celebrar algo muy distinto al 4 de julio, así que hay que limitarse a contar la historia de unos pocos resistentes y de los enemigos que los persiguen, entre clases de aikido y personajes que hacen origami. Y ese quizá sea el principal problema de la serie, que al centrarse en una caza y captura de personajes menores, se olvidan durante mucho rato del interesante entramado político y social que tienen por encima y de todo el jugo que podría dar. Aunque hay alguna trama ambientada entre los personajes políticamente importantes, el resto de lo que ocurre no se diferencia mucho de multitud de otras historias sobre evasiones de la URSS, arrestos de la Gestapo y varias otras desgracias y heroísmos ya vistos en diversos relatos sobre nuestra línea temporal auténtica durante los últimos dos tercios del siglo XX. Resulta entretenida para los amantes del espionaje y la intriga política, pero a otros les puede parecer un tanto lánguida y anémica, un poco como la versión de 'Edelweiss' cantada con un frágil hilo de voz en los créditos iniciales.

Jessica Jones

-Estreno: 20 de noviembre de 2015, Netflix.
-Drama, 50 minutos, 1 temporada, 13 episodios.
-Renovada.

-Jessica Jones es uno más de la interminable lista de superhéroes del universo Marvel. Creada en 2001 para la serie de cómics 'Alias' (que no tiene nada que ver con la teleserie del mismo nombre), Jessica fue compañera de clase de Peter "Spiderman" Parker, y adquirió sus poderes de fuerza sobrehumana, invulnerabilidad limitada y vuelo (cosa que nunca llegó a controlar bien) tras un accidente de tráfico contra un convoy de productos químicos radioactivos. Obviamente, en un mundo poblado de gente con sus mismas capacidades o aún mayores, ella al principio intenta usarlas para el bien, pero su carrera superheroica resulta muy corta, y tras tener que estar ocho meses en rehabilitación, acaba pasando de los uniformes ceñidos y se mete a detective privado en vaqueros y chupa de cuero, del tipo de los de hacer fotos de parejas infieles o encontrar gente desaparecida. Es aquí cuando empieza una serie que usa varios de los motivos principales de los detectives de serie negra: protagonista con traumas anteriores, voz en off narrando su propia pesquisa (al menos al principio), y medio urbano de dudosa moralidad, entre otros. Jones, interpretada por una Krysten Ritter a la que el papel le sienta como un guante, es morena de piel muy blanca, cabello muy negro y ojos muy oscuros, y su personalidad torturada marca el tono de la serie. Tras el también oscuro 'Daredevil' estrenado por Netflix en abril de 2015, 'Jessica Jones' ha entusiasmado a los críticos aún más, por su estudio de un personaje roto, inseguro y en recuperación, en pleno síndrome de estrés postraumático, que por muchos poderes que tenga se ve desbordado por el mundo hostil en el que vive (la famosa Hell's Kitchen de Nueva York), pero del que tampoco quiere huir. En este sentido, es fácil hacer la comparación con un soldado moderno, de extraordinaria preparación y capacidades, pero que cuando choca con algo más fuerte, maligno y humillante, cuando va a la guerra como un héroe en potencia y vuelve con traumas posiblemente de por vida, se ve hundido y necesita salir del pozo, sin recibir la atención de quienes sí consiguien sus hazañas y salen indemnes para contarlas.

Aparte de ella, aparece en los primeros episodios Mike Colter como Luke Cage, dueño de un bar en el barrio, que también tiene poderes que es reacio a usar, y que en el futuro tendrá su propia serie también en Netflix. Además, tenemos a una periodista de éxito, amiga de Jessica desde la infancia, y a Carrie-Anne Moss, la Trinity de 'Matrix', al borde de los 50, haciendo de abogada lesbiana que le pasa trabajo a Jessica en ocasiones, papel que en el cómic original era un hombre. Pero seguramente lo más memorable será el villano de la serie, el doctor Zebediah Kilgrave, alias Purple Man, capaz de controlar los actos de otras personas simplemente con su voz, causante de las desgracias de Jessica, y que ahora vuelve a acosarla. Interpretado por el ex Doctor Who escocés David Tennant, deja a un lado la piel violeta del personaje del cómic para pasarse aquí al reverso tenebroso como malo principal, con gran éxito.

Es una serie que a pesar de estar rodeada de un océano de "mundo secundario ficticio", como lo llamaría JRR Tolkien, puede verse sin conocimiento previo del universo Marvel, y es más, para quien no le vaya demasiado el asunto de los superhéroes, hay que decir que es un proyecto con muy poca carga de ese tema, centrándose más en la humanidad de unos personajes que viven sus poderes como fuente de desgracias en lugar de habilidades con las que salir adelante. De hecho, a medida que pasa la serie, esta se convierte cada vez más claramente en una metáfora extendida sobre los traumáticos entresijos de una relación abusiva, la de Jessica y Kilgrave, contada a través de los tropos típicos de los héroes con superpoderes, y en este punto a muchos les puede parecer que se les da gato por liebre. Como hemos dicho, tras 'Daredevil' y Jessica vendrá 'Luke Cage', después 'Iron Fist', para continuar la saga televisiva de personajes entrelazados con 'The Defenders'. Esto no ha hecho más que empezar.