martes, 4 de octubre de 2016

No tomorrow

cwtv.com/shows/no-tomorrow/
-Estreno: 4 de octubre de 2016, The CW.
-Drama/comedia, 42 minutos, 1 temporada, 13 episodios.

-Hace ya tiempo que The CW dejó de ser solo una cadena para niñas ñoñas, y sin tampoco crear hitos para la historia, ha ido encontrado últimamente maneras de ofrecer al menos toques originales dentro de subgéneros muy manidos como los superhéroes o las veinteañeras románticas. El culebrón deconstruido 'Jane the virgin' o la "rom-com" con parodias musicales 'Crazy ex girlfriend' son dos muestras de ello, y otra más es esta adaptación de una serie brasileña de 2012, que trata sobre una joven ordenada, metódica y tímida que trabaja en un aburrido almacén de distribuciones y que un día conoce a su total opuesto, un inglés hippie-hipster con barbona y abdominales que vive al día sin pensar en el futuro. Y esto por una razón de peso: él cree firmemente que el mundo se va a acabar dentro de ocho meses y doce días cuando un meteorito se nos lleve por delante, así que pa qué tener un empleo, o pagar hipotecas o multas de aparcamiento. A Evie (Tori Anderson) se le pone la misma cara que se le acaba de poner a usted, querido lector, pero como los dos son jóvenes y sanos y guapetones en edad de merecer (él, Joshua Sasse, es el novio actual de Kylie Minogue), se dejan llevar por  el "amour fou" que les entra y se ponen a tachar cosas de sus "bucket lists" (o lista de cosas que hacer antes de morirse), mientras los padres de ella, los colegas del trabajo, y el gafitas apocado que por fin había logrado reunir el valor suficiente como para declarársele a ella rodilla en tierra observan la situación con creciente alarma. Es un planteamiento que más bien parece una parodia, pero la pareja protagonista está sensacional en sus papeles, y al menos al principio a uno le apetece ver cómo sigue todo esto y cuánto logra mantenerse el truco en el aire, confiando en que los episodios siguientes no sean un mero desmelenarse un poco más ella y controlarse un poco más él, resolviendo los problemillas cada vez con un empalagoso gesto romántico y una escena de cama apta para todos los públicos. Se gana al menos un segundo episodio.