viernes, 9 de septiembre de 2016

Quarry

cinemax.com/quarry/
-Estreno: 9 de septiembre de 2016, Cinemax.
-Drama, 52 minutos, 1 temporada, 8 episodios.

-En toda la televisión norteamericana reciente seguramente no haya dos cosas más diferentes entre sí que 'Banshee' y 'Rectify'. La primera es una serie hiperviolenta, noir y de alto octanaje sobre sheriffs y mafias rurales, llena de armas de fuego y coches enormes, mientras que la segunda trata sobre un condenado a muerte que es liberado tras muchos años y vuelve a enfrentarse a lo mundano del mundo exterior, a las miradas desconfiadas de sus vecinos y a sus propios demonios interiores. Es lenta, pausada y más lenta todavía, y parece dedicar las tres cuartas partes de su tiempo a hacer primeros planos de su protagonista. Sin embargo, las dos han alcanzado un verdadero status de culto en el sentido original del término en el mundo fílmico: partidarios no muy numerosos pero extraordinariamente fans de cada una. Pues ahora con 'Quarry', responsables procedentes de ambas se alían para hacer algo que no es exactamente un híbrido, pero que sí tiene ADN bien visible de las dos. Basada en las novelas de Max Alan Collins, estamos en 1972, y Quarry ("Cantera", por lo rocoso) es el apodo de Mac Conway (Logan Marshall-Green), un veterano de Vietnam recién licenciado. Habiendo participado en una atrocidad de guerra (ficticia) semejante a la masacre de My Lai, su retorno no es el de un héroe precisamente. Al llegar, su joven esposa parece ser la única feliz de verlo volver, y aún así eso irá cambiando a la vista de los fantasmas que Mac se ha traído dentro del cerebro. Desesperado por encontrar un empleo en medio de esta tesitura, sus únicas opciones son currillos de chichinabo mal pagados, o aprovechar su adiestramiento con armas y planes tácticos al servicio de patrones con necesidad de gente así. Y así, una decisión suya en plan "un trabajito solo y me salgo" echará a rodar una bola de nieve que, varios cadáveres más tarde, acabará convertida en alud. De 'Rectify' se hereda el tono lento y reflexivo de parte del metraje, con la atención centrada en el rostro del protagonista y sus reacciones, cada vez más tensas, y de 'Banshee' se sacan las tremendas escenas de acción, que interrumpen los alcoholizados y nicotinizados días de Mac con persecuciones y tiroteos contundentes, convincentes, hiperviolentos y sin tapujos. Incluso puede haber un tercer pariente ahí metido, ya que, por alguna razón, acaba habiendo bastante música en la serie: Mac tiene una sustanciosa colección de vinilos que a veces se pone a todo volumen, y varias escenas ocurren en bares donde hay música en vivo. No se llega a detener la acción de la trama, como pasaba en 'Tremé', para escucharla a gusto, pero sí que se hace honor a los lugares donde están ambientada y rodada la serie: Memphis y Nueva Orleans, dos de las ciudades con una olla musical más sabrosa de todo el país. Es una mezcla que a veces funciona más que otras, pero sin duda su excelente diseño de producción y sus estupendos secundarios reflejan bien ese tono de guerra de drogatas que fue Vietnam y las secuelas que dejó en varios de sus soldados, sobre todo los más jóvenes, sobresaliendo principalmente la potente escena de la masacre en el octavo episodio.