lunes, 7 de marzo de 2016

Damien

aetv.com/shows/damien
-Estreno: 7 de marzo de 2016, A&E.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-No renovada.

-¿Recuerdan a Damien Thorn, aquel crío cabrón de 'La profecía' ('The omen', 1976)? Y digo "cabrón" de manera muy apropiada, ya que el mencionado chaval era nada menos que el anticristo, con su 666 de nacimiento en el cuero cabelludo y todo. Bueno, pues adivinen a qué se dedicó 15 años después de aquellas cosas raras que le pasaron en su niñez: pues es nada menos que fotógrafo de guerra. Pero no en plan luciferino y carcajeante al comprobar de cerca cómo la maldad de la humanidad que lo rodea queda triunfante sobre la bondad divina de su mortal enemigo, sino en plan esforzado torero de la verdad que consigue las mejores fotos porque arrima las zapatillas más cerca del astado que los demás, ignorante de su pasado y de la marca que aún lleva en el cráneo. Y es que resulta que al pobre chico todo aquello de las muertes extrañas a su alrededor y los sabuesos del infierno y los versículos satánicos y demás cosas de mayores no le dejó dentro de la cabeza mucho más que a cualquier otro infante de cuatro años le queda mucho de lo que le pasó a esa edad. Todo aquello le ha quedado reprimido y escondido en la mente, vagamente recordado y deformado como un mal sueño, aunque por su profesión elegida uno diría que de alguna manera áun tiene ganas de seguir viendo cosas tremebundas y sangrientas ocurrir a su alrededor. Pero ahora que Damien cumple 30 años (aunque la película se estrenó hace justo 40), el lado oscuro vuelve a surgir, las matronas sirias lo miran con aquella misma cara de heladora devoción absoluta con la que se suicidó una de sus niñeras ("mira, Damien, hago esto por ti"), y aparece en su vida una inquietante friki casi setentona (Barbara Hershey) que sabe quién es él y qué hizo en el último verano, y que se dedica a coleccionar todo lo relacionado con él. Al tiempo, vuelven a empezar las extrañas muertes o salvaciones por los pelos de personas que muestran el más mínimo interés por Damien, incidentes todos ellos que cuando se estudian a la luz del día parecen simplemente meros accidentes fruto de cúmulos de casualidades desafortunadas. Es decir, que estamos ante otro producto más en el que un malo tradicional de toda la vida se nos presenta como un personaje bueno al que simplemente otro malo por encima le ha hecho la puñeta y se le ha creado una inmerecida leyenda negra. Pasó con Drácula y varios otros vampiros, y ahora ocurre todo el tiempo con Satanás. El resultado final queda, como varios otros vehículos diabólicos de los últimos tiempos en la TV norteamericana, un tanto blando. Y es que dan mucho más yuyu los breves flashbacks a la película original de Richard Donner (la mencionada niñera, la torturada y prematuramente fallecida Lee Remick, ese Gregory Peck con todo el peso de la Creación sobre su ceño) que las nuevas imágenes, aunque alguna escena hay digna de mérito.