martes, 5 de enero de 2016

The Shannara chronicles

mtv.com/shows/shannara
-Estreno: 5 de enero de 2016, MTV.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada.

-Que la MTV se meta a adaptar sagas de fantasía da miedín. Y que la veas sabiéndolo rebaja las expectativas tanto que al final acabas diciendo "pues podría haber estado peor". Sí, está protagonizada por gente joven y guapa (incluyendo Ivana Baquero, la niña de 'El laberinto del fauno', que de peque fue a un cole americano en Barcelona y ahora es trilingüe). Sí, hay un rubio con cabello de anuncio de champú en medio de un triángulo amoroso cuya resolución más interesante sería que las dos tías se liaran entre sí. Sí, salen elfos con orejas puntiagudas (y el grado de puntiagudez de dichas orejas puede llegar a ser importante). Sí, el diseño de vestuario y producción parece basado mayormente en Barbies y Kens. Sí, acabarás borracho perdido si te tomas un chupito por cada vez que algo en la serie te recuerde justificadamente a 'El Señor de los Anillos' (películas principalmente, claro, empezando por ver a John Rhys-Davis, o sea, Gimli, aquí como rey elfo, y que el rodaje se hizo en Nueva Zelanda). Sí, acabarás con delirium tremens si incluyes también plagiomenajes a otras cosas, como 'Avatar', 'Juego de tronos', Narnia, 'Los juegos del hambre' y varias otras obras de ciencia ficción y fantasía. Pero a todo eso, y más, hay que decir, primero, que las novelas adaptadas datan de entre 1977 y 1985 (busquen las portadas originales de los libros y aprecien cómo de seventy-eighties quedan), la primera de ella publicada solo cuatro años después de la muerte de JRR Tolkien, así que atribuirle a la trama comparaciones con obras posteriores no es culpa del autor. Segundo, que la MTV, dentro de sus posibilidades y de su público habitual, al menos hace un esfuerzo digno de la cadena; y tercero, que si se imagina uno viéndola con 15 años de edad, tampoco podría presumir uno de ser tan guay. Por si se necesita saber algo más sobre la trama, decir que estamos en un planeta Tierra post-apocalíptico (en serio, una vez pasan por delante de una carcasa de helicóptero medio enterrada, y además véanse los mapas de los créditos) donde por alguna razón ahora hay seres humanos, elfos, trolls, gnomos, diablos, furias, druidas (Manu Bennett, ex de 'Spartacus', le da caña al tema) y otros seres así. Estamos en la ciudad-reino-bosque élfico de Arborlon, dominada, en efecto, por un árbol de hoja perenne, el Ellcrys, que funciona como tapón del acceso al submundo donde habitan los demonios. Últimamente este árbol se ha puesto un poco malito, y mientras se busca la cura y se escapa alguna que otra criatura del averno a sembrar el pánico, surgen las figuras centrales del relato, todos ellos adolescentes: la princesa elfa Amberle, tan feminista ella que se cuela sin permiso en la carrera por ser una de las siete guardianas del Ellcrys y lo consigue, gracias en parte a que el árbol le habla; el medioelfo Wil, que tras morir su madre se va en busca de sí mismo y de su pasado y de su futuro con unas piedras élficas en el bolsillo; y la vagabunda Eretria, hija del jefe de los bandidos humanos del lugar, que justifican sus robos debido a que los elfos los echaron de sus tierras hace un tiempo. A su lado hay reyes, druidas, ladrones, diablos, familiares incómodos, etcétera. La historia comienza por la segunda novela de la saga, porque es la más orientada hacia los jóvenes de las tres, y además, el autor de los libros, Terry Brooks, ya en la setentena, ha dicho que no le parece mal en absoluto ser redescubierto por un público joven, y que mientras le mantengan el triángulo amoroso central y el esqueleto de la trama, le parecerá mayormente bien lo que se vaya haciendo.