jueves, 7 de enero de 2016

Shades of blue

nbc.com/shades-of-blue
-Estreno: 7 de enero de 2016, NBC.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 13 episodios.
-Segunda temporada desde marzo de 2017.

-Jenny "From The Block" López produce ejecutivamente y protagoniza esta enésima teleserie sobre policías neoyorquinos, que también es la enésima en tener la palabra "blue" en el título. En realidad, es todo tan enésimo en esta serie que acaba resultando ni buena ni mala, sino todo lo contrario, un poco como la carrera completa de la López, tanto en el cine como en la música. Eso sí, se ha rodeado de gente muy competente (Ray Liotta y Drea De Matteo delante de las cámaras, Barry Levinson detrás de ellas, apariciones estelares de estrellas como Kanye West o Sia en la banda sonora, sin duda fruto de la conexión discográfica de la JLo), pero el resultado es meramente entretenido, en especial para quien ya tenga un poco de callo con las series policiacas. Y sobre todo, si te has visto ya 'The wire' o 'The shield', no te va a parecer nada especial en absoluto. Precisamente una comparación entre los primeros episodios de 'Shades of blue' y 'The shield' ilustra bien las diferencias entre lo meramente bueno y lo superlativamente mejor: en ambas hay un poli que hace algo en ese episodio de debut que está fuera de la ley, pero mientras que en 'The shield' no se ponen paños calientes a la hora de reflejar lo reprobable que resulta dicho acto delictivo, y se deja que la maldad intrínseca de quien lo hace surja con frecuencia durante el resto de la serie, en 'Shades of blue' ese pisar la raya por el otro lado está lleno de disculpas: es que nos pagan poco, es que soy madre soltera con una hija, es que lo hago por ayudar a mi compañero, es que mira cómo lloro a solas cuando hago algo ilegal, es que los demás son peores que yo, es que el mundo me ha hecho así... Es que no me dejan ser una santa, que si no, lo sería. Estamos en la NBC, que es tele en abierto, y por mucho que la serie trate sobre "tonos de azul" sin buenos ni malos del todo, no pueden vender a Jennifer López como una Vic Mackey femenina, o ni siquiera como una Jimmy McNulty. Además, aunque tampoco tengan a la diva protagonista posando todo el tiempo, sí que se nota un claro intento de provocar que el espectador admire para sí más de una vez lo buena que está a sus 46 años: JLo con gafas de aviador, JLo en camiseta blanca ajustada de tirantes, JLo entrenando boxeo y luego cepillándose sobre el ring a su instructor década y media más joven, JLo recién salida de la ducha con el cabello mojado peinado hacia a trás, JLo y su cutis perfecto siempre perfectamente resaltado por la fotografía, JLo en una cita-excusa para lucir escote, JLo desvistiéndose por causa de un micro oculto... El resto es una trama de polis mal pagados que complementan sus ingresos con trapicheos callejeros como hacer una vista gorda pagada por aquí o extorsionar a un traficante por allá. Pero el FBI se ha coscao, que la poli no es tonta, y pronto el grupo va a tener un chivato dentro jugando a dos bandas. Competente y punto.