jueves, 21 de enero de 2016

Legends of tomorrow

cwtv.com/shows/dcs-legends-of-tomorrow
-Estreno: 21 de enero de 2016, The CW.
-Drama, 42 minutos, 2 temporadas, 33 episodios.
-Renovada.

-¿Cuántos superhéroes son demasiados superhéroes? Pues si ya había pocos, ahora llegan de nueve en nueve, en esta nueva expansión de la casa DC, subsección "Arrowverse", o universo de ficción nacido de la teleserie 'Arrow', estrenada en 2012, y que ya va por su tercera teleserie. Los propios creadores lo explican diciendo que si Arrow es oscura y apesadumbrada al estilo Batman, y 'Flash' es divertida, luminosa y familiar, LOT va a ser excesiva, experimental, y donde cualquier cosa puede pasar. Mezclando un poco de ADN de 'Doctor Who' junto al estilo de identidades secretas con disfraz incorporado "made in USA", esta serie trata de un grupo de viajeros en el tiempo, ocho de ellos ya provenientes de las otras dos series, que intentan detener a un malvado inmortal llamado nada menos que Vandal Savage (literalmente "Vándalo Salvaje"), a ser posible sin cargarse ninguna línea temporal ni nada de eso. Dirigidos por un piloto inglés de acento pijo y graciosete, responsable de organizar el grupo en circunstancias poco claras, van de acá para allá en la nave 'Waverider' entre mamporros, desavenencias personales rápidamente resueltas y villanos a los que sacudir la badana.

La lista de reclutados ella sola se nos va a llevar casi todo el resto de la reseña, así que vamos con ella: está Ray Palmer, alias Atom (interpretado por Brandon Routh, antiguo Supermán en 'Superman returns') que es a la vez científico y superhéroe, capaz de reducir su tamaño al de un dedo pulgar, y eternamente positivo, idealista y echaopalante a la hora de querer ser héroe y leyenda y todo eso, sobre todo con esa mandíbula cuadrada tan ideal y ese flequillo moreno tan de superhombre. También tenemos a Sara Lance, alias White Canary, una rubia veinteañera recién traspasada a tiempo completo desde 'Arrow', donde murió (sorry, spoiler), pero resucitó al precio de tener mucha mala leche y un deseo incontenible de matar a quien la cabree. Luego está Firestorm, el dúo formado por el cuerpo de un exatleta negro de 20 años, Jefferson Jackson, y el cerebro de un profesor y científico de sesenta y pico, Franz Drameh. Por separado no paran de tener broncas de padre e hijo, o preceptor y alumno, pero juntos echan chispas. Literalmente. Otro dúo es el formado por los halcones Hawkman y Hawkgirl, que en origen eran egipcios de la misma época que el villano Savage (y quizá Juan Ramírez, el personaje de Sean Connery en 'Highlander'), y con quien comparten historia y destino, ya que la inmortalidad de este depende de su capacidad de asesinar a los otros dos cada vez que se vayan reencarnando y enamorando otra vez (doscientas y pico veces hasta ahora). Y por último hay una pareja de delincuentes llamados Captain Cold y Heat Wave, y que usan respectivamente el frío y el calor como armas de destrucción y robo de bancos. Se supone que están aquí por sus dotes de acción poco escrupulosas y para canalizar sus fechorías hacia el bien, aunque sea a base de comprar su lealtad por interés propio. La peculiaridad es que estos dos están interpretados por Wentworth Miller y Dominic Purcell, que a pesar de haber crecido uno en Inglaterra y otro en Australia, encarnaron a los norteamericanos hermanos Burrows, protagonistas de 'Prison break' (serie por cierto que seguramente vuelva en breve). Miller, que salió del armario como gay hace un tiempo, intenta darle a este personaje un tono albiguo y relamido, pero tras tantos años de galán machote y ceñudo, no le sale. El resto son aventuras y peleas espaciotemporales, rápidas y con algún enredo sentimental, entretenidas para amantes del género, y sin mucho más que contar.