lunes, 11 de enero de 2016

Billions

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-Estreno: 17 de enero de 2016, Showtime.
-Drama, 60 minutos, 2 temporadas, 23 episodios.
-Renovada.

-Damian Lewis. Paul Giamatti. Maggie Siff. Malin Akerman. Trapicheos de ingeniería financiera. Showtime... Los ingredientes son de primera, y el plato, una vez degustado, también lo es... pero por alguna razón, siendo de provecho, no acaba de maravillar. La serie se centra en la batalla de egos, millones y testosterona que se entabla entre Bobby Axelrod (Lewis), un multimillonario inversor en bolsa del que se sospechan movimientos ilegales, pero a quien, como dona mucho dinero de vuelta a la comunidad, se le hace la vista gorda en general, y Chuck Rhoades (Giamatti), un fiscal de distrito neoyorquino muy orgulloso de su 81-0 a favor en casos disputados ante los tribunales. ¿Cuál es el truco de este último? Pues según le aguijonea la prensa, el montar solamente operaciones sobre seguro, y siempre contra peces chicos, nunca contra grandes nombres del mundo delictivo, en especial del monetario. Dispuesto a cambiar esa fama que se ha hecho, ahora apunta directamente sobre el mayor operador financiero del lugar, en singular y titánico combate. Lewis y Giamatti son dos grandes y multipremiados actores, y dan a sus protagonistas el peso específico que requieren, pero a nivel de guion quedan un tanto limitados precisamente por ser los dos pesos pesados, capaces de arrollar a los demás personajes en su competencia por ver quién mea más largo. El problema quizá sea que una vez visto 'The wolf of Wall Street', es difícil hacer un retrato más impactante de las sobradas que se marcan los que Tom Wolfe llamaba en los 80 "los amos del universo". Más juego pueden dar las dos esposas de ambos contendientes, Lara Axelrod (Akerman), una rubia contundente y de clase modesta, pero ambiciosa y peligrosa, y Wendy Rhoades (Siff), personaje que está rozando el conflicto de intereses al ser esposa del fiscal y a la vez trabajar en la empresa de Axelrod como psicóloga y motivadora. Con este planteamiento, la partida de ajedrez está preparada, los peones listos para ser sacrificados (socios de empresa, compañeros de oficina, colaboradores, familiares, etc) y el que más sucio juegue ganará. Y no es la primera vez que Showtime hace algo muy pulido y profesional sin acabar de provocar satisfacción plena.