martes, 23 de diciembre de 2014

Mozart in the jungle

amazon.com/Mozart-in-the-Jungle-HD/dp/B00I3MNGCG
-Estreno: 23 de diciembre de 2014, Amazon.
-Drama/comedia, 28 minutos, 3 temporadas, 30 episodios.
-Renovada.

-Cuando un libro escrito por una oboísta de orquesta filarmónica se titula 'Mozart in the jungle: Sex, drugs and classical music', lo que un productor de televisión ha de decir es "Shut up and take my money!" y convertirlo en una película, o al menos una serie. Y eso es lo que han hecho Roman Coppola, Jason Schwartzman y Alex Timbers para Amazon, que continúa así la racha de los videoclubes por internet, como ellos mismos o Netflix, de producir series tan buenas como las de la mejor cadena de pago. En este caso la trama trata sobre un momento difícil en la existencia de una orquesta de música clásica en Nueva York (con nombre ficticio, para evitar malos rollos), pero lejos de tratarse de gente anciana y aburrida, resulta bastante interesante, sin por ello tampoco cometer el error de convertir a los personajes en maníacos llenos de adicciones. Mirando detrás de la cortina tenemos a Malcolm McDowell como el director legendario que se retira, Saffron Burrows como la violonchelista cuarentona cañón que siempre se enrolla con alguien del oficio, Bernadette Peters como la encargada de buscar fondos para algo que a pesar de su glamour siempre pierde dinero, y Lola Kirke como la novata aspirante a quinta oboísta. Todos ellos y los demás secundarios pasan por sus diversos conflictos con el amor, la inseguridad, las drogas, la búsqueda de la perfección, el sexo, el declive vital y hasta las negociaciones del convenio colectivo, pero la estrella de la serie es sin duda Gael García Bernal interpretando a un director joven, precoz, latino, melenudo, genial, apasionado y bebedor de mate que le dé un buen meneo a un mundillo lleno de gente carca y fosilizada. Claramente inspirado en el venezolano Gustavo Dudamel, este personaje de Rodrigo De Sousa (o simplemente "¡Rodrigo!") no cae en ningún momento en la parodia, y tiene al espectador siempre pendiente de ver cuál será el próximo truco que se saque de la manga para motivar a su orquesta o sacarle dinero a las patronas de la jet set neoyorquina. A pesar de que la propia Amazon la anuncia como comedia, no es de las de reírse de continuo, sino más bien de crear un ambiente de sonrisa agradable, aún para quienes no les gusta la música clásica, de la que no se abusa en ningún momento. A diez episodios de media hora, es de las que te hace pensar durante toda una tarde que tienes tiempo para uno más, y cuando te quieres dar cuenta, te la has merendado entera.