miércoles, 4 de diciembre de 2013

Kirstie

http://www.tvland.com/shows/kirstie
-Estreno: 4 de diciembre de 2013, TV Land
-Comedia, 21 minutos, 1 temporada, 12 episodios.
-No renovada.

-En algún momento de finales de los 80 y principios de los 90, Kirstie Alley, con sus ojazos verdes, sus cejas de tipa dura y su melena leonina, amenazó con convertirse en un amago de sex symbol: durante seis años en la telecomedia 'Cheers' ganó un Emmy, y luego protagonizó la saga 'Mira quién habla' junto con John Travolta (lo cual tampoco es para tirar cohetes, pero tuvo bastante público de aquella). Sin embargo, la cosa se complicó con rollos de cienciología, aumento de peso (llegó a ganar y luego perder 45 kilos) y demás, y todo se quedó en una carrera de secundaria, roles descartados por otras y supervivencia a base de escandalillos y realities. Ahora, a los 62 años, TV Land le hace una telecomedia a medida, donde interpreta a una estrella de Broadway en el ocaso de su carrera, cuyos únicos amigos son empleados suyos (la asistente, el chófer, el cocinero), hasta que le aparece de repente un hijo al que abandonó hace 26 años. El chaval acaba de perder a su madre de crianza, y ahora, con su sudadera con capucha, se viene desde su tienda de donuts a vivir con ella en medio del famoseo de Manhattan. La serie resulta más notable por sus estrellas invitadas que otra cosa: entre los protagonistas están dos veteranos de comedias de gran éxito, como Rhea Perlman (Carla en 'Cheers') y Michael Richards (Kramer en 'Seinfeld'), y en otros episodios aparecen Kristin Chenoweth o el mismísimo Travolta. De hecho, a ratos esto parece una especie de reunión Seinfeld-Cheers, ya que también se dejan ver por ahí Jason Alexander (George) y George Wendt (Noooooorm). En cuanto a las tramas, el personaje de la Alley es una diva "ma non troppo", adicta a la cirugía estética y a empinar un tanto el codo (la protagonista no tiene problema aquí en reírse un tanto de sí misma), pasada de edad y de peso para el despiadado empleo que tiene, y al principio avergonzada de ese hijo de clase currante que le ha salido. Pero eso no es nada que una revista de cotilleos no pueda presentar de forma positiva, así que en el fondo, y un poco por el interés, acaba mostrando su corazoncito. No tiene mucha mordiente más, y quizá sirva principalmente como ejercicio de nostalgia (de otras series).

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