martes, 11 de octubre de 2016

American housewife

abc.go.com/shows/american-housewife
-Estreno: 11 de octubre de 2016, ABC.
-Comedia, 21 minutos, 1 temporada, 23 episodios.

-Katy Mixon es una experimentada secundaria de comedias como 'Eastbound and down' y 'Mike and Molly', donde normalmente hace de tía buena con poderoso escote cuando es necesario. En esta última sitcom, acabada el año antes, Mixon interpretaba a la hermana y cuñada de la pareja de obesos que daba el título a la serie. Y ahora, habiendo cogido unos kilillos ella también, aquí interpreta a esta "ama de casa americana" tan obsesionada por que su peso no le sea un problema como por recordarse continuamente que se acaba de convertir en la segunda esposa más gorda de su pueblo. El tal pueblo es Westport, Connecticut, uno de los sitios más pijos de la costa este, donde todo el mundo tiene un yate y un perro labradoodle, y donde la familia Otto destaca no solo por el peso de Katy (aquí Katie), que por otra parte tampoco es para tanto, sino por su inferior nivel económico. Resulta que viven ahí porque han conseguido plaza en un buen colegio donde la niña pequeña de la familia, que a los 8 años ya está llena de compulsiones de obsesa del orden (subir dos escalones y bajar uno, hipocondria ante los gérmenes, odio a los juguetes rojos, etc), puede estar sin que la miren muy mal. Además de eso, el hijo mediano, de 11 años, ya anda hablando de capitalismo y comunismo con pinta de ser un repulicano de tomo y lomo de mayor (republicano a la norteamericana, se entiende), y la hija mayor, que era patito feo de pequeña hasta que se le quitó el acné, y se puso lentillas, y pego el estirón, y "la visitó el hada de las tetas", como dice la propia madre, ahora empieza a hacer pandi con las hijas de las delgadísimas madres cuarentonas que se pasan el día bebiendo purés verdes en ropa de gimnasio. Y así anda la pobre Katy/Katie, rodeada de agobios por todas partes menos por una, que es su marido (el también veterano secundario de comedias Diedrich Bader), que adora ese cuerpo serrano que ella tiene, incluso después de las cenorras pesadas. Como comedia familiar tiene buena pinta (y en esto la ABC tiene un gran ojo clínico últimamente), aunque habrá que ver si tiene registro más allá del desprecio sardónico por el culto al cuerpo y por los aires de ricachón de los vecinos.