martes, 6 de septiembre de 2016

Atlanta

fxnetworks.com/shows/atlanta
-Estreno: 6 de septiembre de 2016, FX.
-Dramedia, 24 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada.

-Quien recuerde a Donald Glover como uno de los sempiternos alumnos de 'Community' seguramente se sorprenda bastante con este proyecto nuevo suyo, una serie creada y protagonizada por él, de esas que lejos de las risas frecuentes de una sitcom, y en la estela de 'Louie', roza solamente el humor en contadas ocasiones, y está más interesada en otras cosas. Según él mismo ha dicho, lo que intenta es mostrar lo que significa "ser negro en Atlanta", y lo hace con una historia en la que un primo de su personaje, que había grabado una canción de rap, como muchos otros, por si suena la flauta, una día se ve metido en una discusión en un aparcamiento, salen a relucir unas pistolas, y de repente Paper Boi (el primo y el rap que grabó) pasan a hacerse famosos al reencarnar sin desearlo siquiera la leyenda del rapero peligroso y buscabroncas, típico de los 80-90, alejado de los pulidos productos aptos para YouTube y las abuelas hiphoperas de hoy en día, como Flo Rida o Fetty Wap. El personaje de Glover, antiguo alumno de Princeton y que en principio iba para exitoso escapado del barrio, fracasó en su intento y ahora, rechazado por sus padres y en una complicada relación con una ¿novia? con la que tiene un bebé, intenta coger un último tren haciendo de representante de Paper Boi. Lo curioso es que quien en la vida real tiene carrera de rapero es el propio Glover, autor de varios discos y "mixtapes" desde 2008 bajo el nombre de Childish Gambino, y el hecho de que siendo él el creador de la serie no se haya puesto a sí mismo como artista principal para impulsar su propia música ya dice mucho del tono de la serie. A pesar de la anécdota que hila las tramas, lo mejor seguramente son los momentos concretos que revelan lo absurdo de una ciudad con unas tensiones raciales y callejeras muy grandes, y donde la leyenda corre por las redes sociales antes de que la verdad siquiera se haya puesto las zapatillas. El cabreo fácil de mucha gente, las burocratizadas instituciones, la difícil relación con la policía, unos contactos familiares muy frágiles y la frecuente falta de dinero para lo más básico son un ejemplo de las fuentes de las que procede un humor negro del tipo del de reírse por no llorar. Eso por no hablar de lo que le hace al cerebro el uso continuado de las drogas, con representante máximo en Darius (Lakeith Stanfield), eterno colega de paper Boi y eterno colgado que nunca sabes por dónde va a salir con sus ideas de bombero retirado. La crítica ha respondido muy positivamente, y la verdad es que es una propuesta interesante, alternativa pero accesible (a pesar del endiablado acento de algunos secundarios locales) y que no se parece a ninguna otra serie de ahora mismo.