domingo, 26 de junio de 2016

Roadies

sho.com/roadies
-Estreno: 26 de junio de 2016, Showtime.
-Drama, 50 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-No renovada.

-Cameron Crowe tiene un poco el mismo problema que Aaron Sorkin: su estilo es tan particular y específico que su producción, vista en conjunto, parece constar de una obra maestra o dos, junto a varios intentos fracasados de lograr provocar la misma chispa en el resto. En el caso de Crowe, sus cumbres fueron 'Jerry Maguire' y 'Casi famosos', películas en las que su estilo verboso y de diálogo a menudo demasiado perfecto, junto a un sentimentalismo de comedia romántica, a veces conseguían cuajar en un dulce perfectamente delicioso para una vez, pero empalagoso si se iba la mano con el azúcar la siguiente. Crowe, como es sabido, comenzó su carrera, a los 15 años de edad, en el terreno del periodismo musical, en la revista 'Rolling Stone', para la que aún escribe a veces, así que su primer amor es la música rock, y eso se le ha notado siempre en sus obras de ficción. Con esta serie vuelve al manantial del que salió la muy recomendable 'Almost famous', en una historia que trata sobre los curritos que trabajan tras los escenarios en la gira de The Staton-House Band, un grupo de rock ficticio y de alto nivel de éxito en ese momento. Los personajes principales son Bill (Luke Wilson), el "tour manager", y Shelli (Carla Gugino), la "production manager", que son los que llevan el circo en medio de caprichos de sus estrellas, dolores de corazón, excesos fiesteros, bajones post-fiesta, interminables viajes en bus y crecientes estrecheces económicas en una época en la que ya nadie paga por la música que escucha. El resto del reparto está plagado del tipo de personajes un tanto excéntricos pero supuestamente adorables que abundan en los guiones de Crowe: el veterano canoso que conoció a todos los grandes de los 70 en su punto álgido, la técnico de sonido lesbiana cuyo principal cometido parece ser elegir la canción perfecta para trabajar cada día, un afinador que no puede dejar de usar acento británico desde que trabajó con Elvis Costello, un contable-leguleyo británico de verdad que ha venido a la gira a rebajar costes, una pareja de gemelos, chico y chica, que viven el estar cerca de las estrellas con tanta intensidad que sufren casi físicamente cuando la lista de canciones para cada noche no es la perfecta, un jefe de seguridad hawaiano que "siente" los peligros en el aire, una "groupie" casi adolescente y resultona, pero muy cargante que siempre se les cuela en el "backstage"... En fin, que el tono de "comedy drama" tontorrón a veces se adueña demasiado de la trama en algún momento, pero a pesar de la severidad con que la han recibido muchos críticos, es una serie muy disfrutable, con momentos muy logrados y buena música interpretada a menudo por grupos reales (la incapacidad de encontrar un telonero permanente para la gira es una buena forma de invitar a nuevos talentos cada semana). Si no hay otras ocupaciones más apremiantes, quizá merezca la pena irse de "tour" con ellos todo el verano,