viernes, 20 de mayo de 2016

Lady Dynamite

-Estreno: 20 de mayo de 2016, Netflix.
-Comedia, 30 minutos, 1 temporada, 12 episodios.
-Renovada.

-En estos tiempos de continua experimentación con la comedia televisiva en serie, cada vez quedan más lejos los tiempos en los que mayormente se requería un puñado de personajes más o menos resalaos, en la familia o en el trabajo, haciendo gracias de a risa enlatada cada cinco segundos. Luego vinieron los cómicos que hacían versiones ficticias de sí mismos, con un tono un tanto más sarcástico y amargo, llegando incluso a la comedia que a veces ni es comedia, como 'Louie'. Y ahora 'Lady Dynamite' da un paso más hacia la deconstrucción del género con este cóctel que para describirla obliga a usar palabras de crítico literario como "metacomedia", "autoconciencia" o "cuarta pared". Maria Bamford es una actriz criada en Minnesota, que ha hecho papeles principalmente cómicos, sobre todo poniendo voz a personajes animados. Y además, padece trastorno bipolar en la vida real. En esta serie interpreta la versión semificticia de sí misma que tan de moda está últimamente, pero con una gran cantidad de elementos formales que la hacen muy interesante para los estudiosos de la comedia en sí, y más dura de digerir para quien simplemente quiera una sitcom al estilo 'The big bang theory' o 'Modern family' con la que echarse unas risas fáciles.

Para empezar, la serie transcurre en tres momentos diferentes de la vida de Maria: en uno, el presente, es una actriz de 45 años que tras un prolongado tiempo de tratamiento intenta volver a la interpretación de la mano de un incompetente representante; en otro, en el pasado, Maria pasa la mitad del tiempo en dicho tratamiento psiquiátrico y la otra mitad en casa de sus padres; y en el último, también en el pasado, está en los comienzos de su carrera de la mano de otra agente diferente, esta vez chillona y atacada de los nervios todo el tiempo, mientras los síntomas de su estado mental se van notando de vez en cuando. ¿Y en qué se notan? Pues en imaginarse a veces que está en un descocado anuncio paródico de champú para las estrellas. O que su representante se convierte en una oveja que habla. O que una importante decisión sobre el chico que le gusta se ha de resolver al estilo de un demencial concurso japonés. Cosas así, que dan lugar a delirantes escenas surrealistas en su imaginación. También hay varios actores que a veces parecen interpretar personajes de la trama, pero que de repente "rompen" la ilusión y hablan como los actores reales que son. También hay comentarios "meta" sobre cómo representar visualmente los tres momentos de la vida de Maria a base de añadir más o menos azul a la saturación de color en pantalla. Y varias otras cosas en la línea de la experimentación formal. Además, a pesar de su trastorno, Maria no es agresiva en absoluto, sino más bien al contrario: su principal "problema" es un positivismo (no tanto optimismo) constante, y una gran resistencia a incomodar a otra gente, de manera que a pesar de sus idas de olla, resulta más adorable que repulsiva, y es más, llega a hacer parecer extraño a ese mundo "normal" a su alrededor que no la comprende. En fin, definitivamente es de ese tipo de cosas que, sobre todo tras el extra-largo primer episodio que sienta las bases de lo que va a seguir, se sabe con claridad y rapidez si te van a gustar o no. Solo para ciertos paladares.