domingo, 27 de septiembre de 2015

Blood and oil

abc.go.com/shows/blood-and-oil
-Estreno: 27 de septiembre de 2015, ABC.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Cancelada antes de terminar.

-El "look" con el que Don Johnson pasará a la historia será seguramente el de los trajes blancos arremangaos con camiseta debajo y sin calcetines que se gastaba en 'Corrupción en Miami' en los 80, pero como buen nativo del sur de los Estados Unidos, le molan los sombreros vaqueros, que ha lucido en varias otras series y películas. Aquí, a los 65 años de edad, tiene la oportunidad de lucir uno con frecuencia en este culebrón sobre yacimientos petrolíferos que recuerda en parte a 'Dallas', tres años después de la muerte del actor que hacía del famoso personaje de JR. En esta serie, que pasó por varias cadenas, reescrituras y cambios de título, se acaba de encontrar el mayor yacimiento del mundo en Dakota del Norte, y un nuevo poblado está creciendo a toda prisa, atrayendo a curritos de todo el país en busca de duro trabajo de día y alcohol y gresca por la noche. En este pueblo se pueden hacer y perder fortunas de la noche a la mañana, y un ejemplo es la pareja protagonista, que comienza el primer episodio arruinando un montón de lavadoras de lavandería pública y lo acaban intentando dar un pelotazo inmobiliario que llama la atención del principal inversor petrolero del lugar, Hap Briggs (el antes mencionado Johnson). Briggs tiene una esposa un cuarto de siglo más joven que es una especie de Lady Macbeth con cerebro además de belleza, también tiene un hijo de un matrimonio anterior que es un calavera malcriado, al que tiene desheredado por sus continuas meteduras de pata (como por ejemplo matar a un alce sagrado en una reserva india) y que se ve obligado a buscarse la vida aunque sea a costa de su famoso padre, y para redondear la familia, tiene una hija ilegítima, birracial, que está liada con su chófer mexicano, que también tiene telita el hombre. Hay también una camarera / dueña del bar / prestamista al 200% a la semana de interés, hay un sheriff negro de gatillo fácil, y en fin, una fauna creciente de gente con ambiciones desmedidas y acceso a armas de fuego en un sitio donde mucha gente vive en parques para tráilers todavía, pero donde 70.000 dólares, por ejemplo, se consideran calderilla. La propia serie también tiene una ambición que no pudo llevar a cabo, pero al menos aspiraba a hacer sangrar narices intentándolo. Y, como ya ocurrió en la breve reencarnación de 'Dallas' hace unos años, donde Larry "JR" Hagman se merendaba a todos los jovenzuelos en la pantalla con solo asomar las cejas, también aquí Don Johnson solo tiene que torcer un poco la sonrisa para irradiar carisma ante unos chavalillos todos cortados por el mismo patrón de procedencia de series juveniles y dejarse cuatro días sin afeitar para dar a entender que ya no son adolescentes. No les funciona. Y la serie no llegó siquiera a media temporada.