domingo, 16 de agosto de 2015

Show me a hero

hbo.com/show-me-a-hero
-Estreno: 16 de agosto de 2015, HBO
-Drama, 55 minutos, 6 episodios.
-Miniserie.

-David Simon es uno de los nombres más importantes de la historia de la televisión, debido a la calidad de las teleseries con las que ha estado relacionado ('Homicide', 'The corner', 'The wire', 'Generation kill' y 'Treme'). Con 'Show me a hero' muestra otra vez por qué hay gente que queda tan fascinada por sus proyectos: porque coge cosas que tenemos a la vista, cosas que nos cabrean y que nos afectan, y hace ficciones con ellas que son prácticamente documentales, ya que están basadas en hechos auténticos. La droga, el racismo, la política, la violencia, la educación, la guerra, las desigualdades, la prensa, la policía y hasta el simple buscarse la vida más o menos honradamente son los temas que toca, sin recurrir a zombis, dragones o naves espaciales que sustituyan a personas y temas de verdad. Solo alguien como él podría considerar que una historia sobre la construcción o no de unas viviendas sociales en Yonkers (estado de Nueva York) podría dar para una excepcional serie de televisión, y por eso es una voz tan especial desde las pantallas. La serie en concreto ocurre entre 1987 y 1994, y trata sobre los problemas a los que llevó una decisión del gobierno estadounidense de construir viviendas destinadas a gente de pocos recursos económicos en una ciudad de unos 200.000 habitantes mayoritariamente acomodada. Muchos residentes se opusieron a estas viviendas porque temían que sus vecindarios se llenarían de gente pobre y propensa a la delincuencia y se convertirían en guetos de drogadicción y violencia, rebajando el valor del resto de las viviendas que los habitantes anteriores habían pagado sin ayudas del gobierno. Todo esto se complica además porque los residentes anteriores son blancos y los nuevos se espera que sean en su mayoría negros e hispanos, y los opuestos a la decisión no tardan en buscar ejemplos gráficos de otros lugares devastados por las drogas y la delincuencia, con lo cual el tema se empieza a teñir de tonos raciales también. E incluso religiosos, en cuanto se sabe a quién apoya el obispo local, o quién tiene un abogado judío.

Uno de los ataques que Simon siempre ha hecho en sus obras es a cómo los intereses creados de la gente con poder acaban estropeándolo todo (obispos, jueces, políticos en busca de reelección, gente normal y corriente que no quiere complicarse la vida), y este es un microcaso que lo ilustra a la perfección, donde empezando por algo loable (vivienda barata para quien no pueda pagarla) acaba terminando como el rosario de la Aurora. Esto queda ilustrado también por el título de la serie, y del libro en que se basa, escrito por la reportera del 'New York Times' Lisa Belkin, que es el inicio de una cita de Francis Scott Fitzgerald: "Show me a hero and I'll write you a tragedy" ("Muéstrame a un héroe y te escribo una tragedia"). Todo comienza con el alcalde más joven de América, fan de Bruce Springsteen, a quien nadie hacía caso antes de ni siquiera oponerse a la decisión original, sino que solo había pedido una apelación, y que una vez electo se ve luchando contra gigantes de todo tipo (Oscar Isaac, encarnando al alcalde Nick Wasicsko, está muy bien, por cierto). Uno de los sellos de Simon es el de explorar cada cuestión desde todos los ángulos posibles, porque en la vida todo está conectado y todo afecta a todo, así que aparte de al pobre alcalde, la trama también sigue a los residentes antiguos de las zonas afectadas y a varios negros y latinos cuyas circunstancias iluminan la necesidad de la medida tomada.  Como cualquier otra de las obras de Simon, 'Show me a hero' da para varias clases de ética y civismo, y aquí, aparte del comportamiento de los ciudadanos ante sus representantes elegidos, se puede hablar de política local contra gobierno nacional, del papel de los jueces a la hora de tomar decisiones que afectan a millones de personas, de cómo de fácilmente nos salta a cada uno el resorte de los prejuicios y de muchas otras cosas. No acabará provocando una avalancha de memes graciosos en internet, pero es una de las series más necesarias de ver desde la última que Simon hizo.