viernes, 28 de agosto de 2015

Narcos

-Estreno: 28 de agosto de 2015, Netflix.
-Drama, 50 minutos, 2 temporadas, 20 episodios.
-Renovada por dos temporadas más.

-Debido a todo el dinero que está ganando con sus suscriptores (a los que ya se ha añadido España), Netflix está demostrando producto a producto que empiezan a no tener nada que envidiar a los mejores canales por cable. Aún les falta una serie candidata a estar en la discusión como de las 5 mejores de la historia ('House of cards', por todo su glamour, es bastante tramposa, así que 'Orange is the new black' puede que sea la que más se acerque), pero su biblioteca de proyectos recomendables crece cada año, y a ella se añade sin duda esta serie sobre la carrera delictiva del capo de la droga colombiano Pablo Escobar. Bien contada, rodada in situ (Netflix ya se fue a Kazajistán a rodar 'Marco Polo', por ejemplo) y con muy buenas interpretaciones, acaba resultando tan adictiva como la cocaína que traficaba el cártel de Medellín. Dirigida e interpretada en su papel principal por brasileños (José Padilha y Wagner Moura respectivamente), está narrada con la claridad como bandera, sin alharacas pero sin aburrir, y por ello no se corta en a menudo meter imágenes reales en medio del metraje, procedente de noticias de la época, e incluso del Escobar real, sin pensar que pueda chocar con la actuación del ficticio. Hay tramos enteros incluso que llegan a parecer más dramatizaciones de documental biográfico que serie ficcionalizada, pero funcionan muy bien, realzando mucho el realismo de la narración. La historia trata de cómo un fallo en una ejecución masiva en el Chile de Pinochet a mediados de los 70 desencadena una serie de acontecimientos que acaban convirtiendo a un contrabandista de poca monta pero buen ojo para los negocios en Colombia en una de las principales pesadillas no solo de su país, sino del mundo occidental, a base de meter ilegalmente unas 15 toneladas de cocaína al día en Estados Unidos. Además, siguiendo ejemplos como 'Uno de los nuestros' o 'Blow', la serie tiene una voz en off continua que va aclarando la trama aún más. Esta voz es la del agente de la DEA Steve Murphy (Boyd Holbrook), uno de los encargados de derribar a Escobar, y esto es lo que ha sido la fuente principal de críticas: que toda la serie se vea a través del prisma no del personaje principal, o de los colombianos afectados, sino del del yanqui rubio y de ojos azules que da caza al monstruo de piel más oscura desfaciendo los entuertos que el resto del pobrecito mundo no sabe. Porque una de las decisiones más valientes de esta serie ha sido la de rodar en español todos los diálogos entre personajes colombianos, así que el resultado acaba siendo más de un 80% del metraje en castellano con subtítulos en inglés, lo cual no es ninguna tontería en cuanto a decisión de importancia a nivel creativo. A cambio de eso, la narración de Murphy da un respiro cada cierto tiempo al oído anglosajón.

Ya hemos dicho que las actuaciones están muy bien, destacando entre ellas a Pedro Pascal, el inolvidable Oberyn Martell de 'Juego de tronos', como el otro agente que hace pareja con Murphy, y sobre todo a Moura como Escobar, logrando poco a poco convertir a alguien inofensivo con pinta del típico primo de tu padre, con pancita, bigotito y polo con vaqueros en un dueño de vidas y haciendas con muy mala leche, enfado fácil y creciente paranoia. Tras acabar la historia completa de Escobar en sus dos primeras temporadas, la serie ha sido renovada por dos más.